Durante más de cinco décadas, el Serie 3 de BMW ha sido uno de los grandes referentes entre las berlinas de tamaño medio y uno de los grandes protagonistas del mercado de renting y flotas. Más de 18 millones de unidades comercializadas a lo largo de su historia avalan la importancia de este modelo, que se ha convertido en uno de los pilares fundamentales de la firma alemana y que, generación tras generación, ha sabido combinar dinamismo, tecnología, calidad y una marcada orientación hacia el conductor.

Ahora llega una nueva generación, la octava, que no supone simplemente una evolución estética o mecánica del modelo anterior, sino un auténtico salto tecnológico. Este nuevo Serie 3 adopta buena parte de las soluciones desarrolladas bajo el concepto Neue Klasse, una estrategia que plantea una gama capaz de utilizar diferentes tecnologías de propulsión, entre las que desaparecen las mecánicas diésel. Una decisión muy importante en un coche que durante décadas ha tenido en este tipo de propulsores uno de sus principales argumentos de ventas en Europa.
Nueva estética, pero inequívocamente BMW
Este nuevo Serie 3 crece ligeramente hasta alcanzar los 4,76 metros de largo y presenta un diseño que lo distingue enseguida de su antecesor. BMW ha implantado en su exitosa berlina el nuevo lenguaje estilístico de la Neue Klasse, visto ya en la variante cero emisiones de este modelo. El resultado es un coche de aspecto más limpio, tecnológico y atlético, pero manteniendo algunos de los elementos visuales que han acompañado históricamente a la Serie 3. Por lo tanto, la carrocería mantiene su configuración de tres volúmenes, ahora con una mayor distancia entre ejes y unos voladizos más cortos, que junto a unos pasos de rueda más marcados aportan una imagen más dinámica.

El frontal concentra buena parte de la personalidad de la nueva Serie 3. BMW implanta una interpretación moderna de uno de sus rasgos más reconocibles, la combinación de la característica parrilla de doble riñón con los faros dobles. Elementos que adquieren ahora una integración visual mucho más estrecha que configura una imagen más tecnológica, pero reconocible. La iluminación adquiere un papel protagonista y recurre a soluciones luminosas capaces de generar una firma visual muy personal. En los modelos M Performance se añaden las M Yellow Lights, una iluminación amarilla que recuerda a los coches de competición.

La parte posterior del coche continúa con la filosofía aplicada en el frontal, por lo que los pilotos presentan un diseño más horizontal y estilizado, contribuyendo a generar una sensación de mayor anchura. Otros detalles significativos son las manetas de las puertas enrasadas en la carrocería, emergiendo al desbloquear el coche. También incorpora nuevos diseños de llantas con tamaños que van de las 18 a las 20 pulgadas. En la opción cero emisiones, el BMW i3, alcanzan las 21 pulgadas.
Interior que rompe con el pasado
De puertas adentro, esta nueva generación experimenta una evolución radical y adopta el lenguaje de diseño, con muy pocos cambios, conocido en el BMW i3. Por lo tanto, se prescinde del tradicional cuadro de instrumentos en favor de una arquitectura completamente nueva basada en el concepto BMW Panoramic iDrive, compuesto por cuatro elemento fundamentales: el BMW Panoramic Vision, el BMW 3D Head-up Display, una nueva pantalla central y un novedoso volante multifunción, trabajando todos ellos conjuntamente.

El BMW Panoramic Vision es una pantalla que se extiende de extremo a extremo en la parte baja del parabrisas y hace las funciones de cuadro de instrumentos con diferentes posibilidades de configuración. Una revolucionaria instrumentación que se complementa, opcionalmente, con un Head-up Display con efecto 3D. También la pantalla central, de 17,9 pulgadas, situada en el centro del salpicadero y orientada hacia el conductor, cobra un mayor protagonismo. Otro elemento es el nuevo volante multifunción, con formas achatadas y con un diseño con una configuración específica de los radios y diferentes controles que facilitan su manejo.

En el sistema de infoentretenimiento y conectividad el software empleado es el BMW Operating System X, la nueva generación del sistema operativo de la marca alemana, basado en Android Open Source Project, con actualizaciones del software online que permiten mantenerlo siempre a la última. Además, integra el nuevo BMW Intelligent Personal Assistant impulsado por Amazon Alexa+ con avanzados comandos vocales. También diferentes servicios conectados y funciones relacionadas con la navegación, la gestión del vehículo y los sistemas de asistencia a la conducción, entre estas últimas el Highway Assistant con conducción parcialmente automatizada, sin manos, hasta 130 km/h.
Hola electrificación, adiós diésel
El nuevo BMW Serie 3, con una longitud de 4,76 metros, una anchura de 1,85, una altura de 1,45 y una distancia entre ejes de 2,86 metros, electrifica toda su gama de motores, con la gran novedad de abandonar las diferentes versiones diésel, presentes en este modelo desde hace décadas, desde la segunda generación E30. Unos motores que han sido claves en el éxito de esta berlina.

Sin motorizaciones diésel en su oferta mecánica, la firma bávara plantea una gama basada en motores de gasolina electrificados mediante sistemas mild-hybrid de 48 V, híbridos enchufables y versiones completamente eléctricas. El modelo de acceso es el BMW 318 con un bloque de dos litros y una potencia de 156 CV, asociado a una caja de cambios automática de ocho velocidades y tracción trasera. El sistema microhíbrido aporta un motor de 11 CV y una pequeña batería de 0,9 kWh. A continuación se sitúa el BMW 320, con el mismo bloque motor, pero en su caso con 211 CV y un sistema microhíbrido similar al del 318.

La gran sorpresa entre las versiones térmicas es el BMW M350 xDrive, que pasa a ocupar la posición de máximo representante de combustión de la gama. Bajo el capó se esconde un seis cilindros en línea de 3.0 litros con tecnología BMW TwinPower Turbo y un sistema de hibridación ligera de 48 V. Su potencia es de 443 CV, ligada a una caja de cambios automática de ocho velocidades y a la tracción integral xDrive. A estas motorizaciones se sumará más adelante una nueva alternativa híbrida enchufable.
Autonomía de más de 900 km
En la gama de la octava generación de la Serie 3 adquieren un mayor protagonismo las dos opciones totalmente eléctricas disponibles. Una de ellas es el BMW i3 40 xDrive, con dos motores eléctricos, uno en cada eje, y una potencia de 374 CV (275 kW), que con una batería de 82,8 kWh firma un rango de uso de hasta 710 km. Por encima se sitúa el BMW i3 50 xDrive, con una arquitectura mecánica similar a la de la versión de 374 CV, pero en su caso con una batería de 108,7 kWh que alarga la autonomía hasta los 912 km. La gama cero emisiones se enriquecerá más adelante con el BMW i3 M60 xDrive M Performance.

Estas versiones cero emisiones del Serie 3 disponen de una arquitectura eléctrica de 800 V que permite cargar las baterías en corriente continua a una potencia de hasta 400 kW. La marca anuncia que diez minutos de carga pueden proporcionar energía suficiente para recorrer hasta 400 km. Además, cuenta con la función de carga bidireccional V2L, que convierte al coche en un sistema de almacenamiento energético para poder utilizar en determinadas ocasiones.

Para el mercado español, el nuevo Serie 3 llega en un momento especialmente relevante. BMW se enfrenta a un mercado premium en el que la electrificación avanza, pero donde todavía existe una demanda importante de vehículos con motores térmicos. Además, el Serie 3 continúa siendo un automóvil muy importante para BMW por su capacidad para atraer tanto a clientes particulares como a empresas, flotas y profesionales. Este nuevo Serie 3 estará disponible a principios de 2027 y su precio de partida está fijado en 49.100 euros.