El envejecimiento del parque móvil español sigue teniendo un importante impacto ambiental. Los vehículos con más de 15 años son responsables del 43% de las emisiones generadas por los automóviles que circulan en España, según el informe «La nostalgia y la posventa», elaborado por Solera.
España cuenta ya con un parque de turismos, todoterrenos y vehículos comerciales ligeros y medios que supera los 30 millones de unidades, pero casi la mitad de este parque tiene más de 15 años. En concreto, los vehículos de más de 15 años represntan el 47% del parque, frente al 26% que suponía en 2016, lo que refleja un acusado envejecimiento durante la última década.
En el vagón de cola de los países europeos
El peso de los vehículos más antiguos sitúa a España entre los países europeos con mayor proporción de coches de más de 15 años. Solo República Checa, Polonia, Rumanía y Grecia presentan porcentajes superiores, mientras que el problema se agrava por la limitada renovación del parque, que registra cada año una ganancia neta de alrededor de 300.000 vehículos.
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Un parque todavía dominado por el diésel
El informe de Solera también refleja la composición de un parque que continúa siendo mayoritariamente europeo y diésel. Ocho de cada diez vehículos proceden de marcas europeas, mientras que las marcas chinas apenas representan todavía el 0,7% del total. Por tecnologías, el diésel supone el 56% del parque y la gasolina el 34%, frente al 9% de los híbridos y al 1% de los eléctricos.
Según José Luis Gata, Business Development Manager de Solera, «los vehículos salen cada vez más tarde de circulación y es necesario impulsar su achatarramiento». En su opinión, «el envejecimiento del parque tiene consecuencias ambientales, sociales y económicas, mientras que los vehículos de mayor antigüedad también generan una menor rentabilidad para sectores como la posventa, al concentrar reparaciones mínimas y pólizas de seguro más básicas».