Se dice que la mejora de la situación económica de un país se puede medir por el incremento de las matriculaciones de sus vehículos comerciales, indicativo del aumento de la actividad de sus empresas. Si hoy mismo hemos conocido que el PIB nacional se elevó un 3,2% en 2024, ACEA, la asociación europea de constructores automovilísticos, refrenda esta evolución situando a España a la cabeza del crecimiento europeo en los registros de vehículos comerciales ligeros hasta 3.500 kg.
Las 166.157 unidades vendidas durante los últimos doce meses supondrían un alza interanual del 13,7%, registro con el que superamos a otros grandes mercados como Alemania, con un repunte del 8,4% para un total de 281.078 unidades; Reino Unido, que se anota un +2,7% con 354.265 vehículos; Francia, que eleva sus datos un 1,1% respecto a 2023 para confirmarse, con 379.747 nuevas matrículas, como el mercado europeo de mayor volumen; o Italia, que apenas crece un 0,9%, hasta 198.517 unidades. En su conjunto, el Viejo Continente registró dos millones de nuevos vehículos de esta tipología, lo que supone un crecimiento del 6,9% respecto a los datos de 2023.
Diésel al alza, eléctricos a la baja
Las buenas noticias llegan, pues, en términos cuantitativos y las no tan buenas se manifiestan en términos cualitativos, sobre todo para aquellos que desean una rápida descarbonización de este tipo de flotas. Porque las unidades diésel comercializadas a lo largo de 2024 en nuestro país siguen en aumento, concretamente un 18,3% para rubricar 149.119 unidades, confirmándose como la opción preferida por las empresas y profesionales, con una penetración sobre el conjunto de las nuevas matriculaciones del 89,7%. Son casi cinco puntos más respecto al 85% de cuota alcanzada en Europa (1,7 millones de unidades).
El caso es que la evolución del diésel en el mercado de comerciales tiene su contrapunto en el comportamiento de las opciones electrificadas. Por lo que respecta a España, las ventas de furgonetas recargables, esto es, híbridas enchufables y puramente eléctricas, se han contraído nada menos que un 27,9% hasta 7.184 unidades entre enero y diciembre del pasado año. Y a ello se le suma la caída del 60,6% de las variantes híbridas autorrecargables, que se quedan en 1.625 matriculaciones.
La brecha entre la combustión tradicional y la electrificación se ha ampliado en España en comparación con Europa, donde las entregas diésel han subido en menor medida, un 8,8%, al mismo tiempo que las electrificadas no han retrocedido tanto, un 7,7% las furgonetas recargables y solo un 2,2% las de tecnología híbrida.
También podemos hablar del pasado 2024 como un año importante para el despegue de los comerciales ligeros de gasolina en España, que se anotaron un crecimiento de sus ventas del 39,8% para acabar el año con 7.667 unidades, superando en volumen a las enchufables. En Europa, las matriculaciones de estos modelos mejoraron solo en un 2,2%, según las estadísticas de ACEA.
