La necesaria transición de las flotas hacia la descarbonización implica ir integrando paulatinamente en las mismas los vehículos eléctricos. En torno a esta integración, ARVAL Consulting ha detectado una serie de mitos o falsas creencias que requieren ser analizadas para contribuir a erradicar conceptos erróneos respecto de los mismos que únicamente contribuyen a crear más incertidumbre y a retrasar los procesos de electrificación de las flotas de empresa.
Aprovechando su ya amplia experiencia en la transformación de las flotas hacia su descarbonización y la búsqueda de los mejores modelos eléctricos del mercado que integrar en cada flota, ARVAL Consulting ha elaborado un libro blanco sobre este proceso que ayuda a eliminar la incertidumbre y aporta valiosos datos que los gestores deben conocer para evitar los miedos, desarrollar una estrategia adecuada a la realidad de su flota y aprovechar al máximo las ventajas que estos modelos pueden aportarles, evitando a su vez los posibles inconvenientes que pudieran generarles en su actividad y rendimiento.
La principal conclusión a la que llega ARVAL Consulting en su libro blanco es la necesidad que los gestores tienen de establecer una estrategia adecuada para poder aprovechar al máximo los beneficios de los vehículos eléctricos una vez incorporados en la flota. Estrategia que debe estar personalizada a las condiciones, necesidades y requerimientos que su actividad exige, así como cumplir con las limitaciones operativas, los patrones de uso de los vehículos, los objetivos de sostenibilidad que le exige la empresa y las consideraciones financieras que esta también les marca.
Mirar más allas y explorar opciones
Desde ARVAL Consulting indican que para conseguir una transición exitosa de la flota hacia la descarbonización vía la electrificación de las unidades “es preciso mirar más allá y explorar las distintas opciones basadas en hechos y datos, teniendo en cuenta para ello todos los incentivos disponibles, los posibles ahorros de costes y los beneficios operativos, valorando todo ello junto con el impacto ambiental que puede suponer la adopción de vehículos eléctricos.
Para los técnicos de la división de consulting de la operadora de servicios de renting y movilidad del Grupo BNP Paribas entre las principales acciones que deben seguir los gestores de la flota para iniciar la transición está, antes que nada, la erradicación de los falsos mitos existentes en torno a los vehículos eléctricos previamente a llevar a cabo cualquier estudio para su incorporación. ARVAL Consulting ha detectado básicamente seis mitos que aclarar:
1.- Los VE son demasiado caros
Los datos proporcionados por ARVAL indican que los TCO (coste total de propiedad) de los VE son un 10% inferiores a los de los vehículos con motores de combustión interna y los híbridos. Cierto es que los costes iniciales de los VE pueden ser más elevados debido a su mayor precio, pero esta brecha va disminuyendo con el tiempo, pero sin duda la palanca que facilita la electrificación de la flota son los beneficios reales que aportan a largo plazo por sus menores costes de funcionamiento, su mantenimiento y la menor huella ambiental que dejan.
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ARVAL Consulting indica igualmente que los costes de energía de un eléctrico son un 42 % inferiores a los de un vehículo de combustión y un 21% más reducidos que los de un modelo híbrido.
2.- VE, no tienen suficiente autonomía
La mejora de funcionamiento y capacidad de almacenamiento de energía que las baterías vienen experimentando junto con la optimización del uso del vehículo eléctrico gracias a la telemática han terminado por derrumbar este mito hasta el punto de que la autonomía media actual de los eléctricos ya cubre la gran mayoría de las operativas diarias de las flotas.
Por otra parte, los modernos sistemas telemáticos instalados en los vehículos de la flota aportan datos en tiempo real sobre el estado de la batería, la autonomía del vehículo y los patrones de conducción que facilitan un mejor control del consumo de energía en función de la carga útil que se traslada, los hábitos de conducción y las condiciones meteorológicas.
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Todo ello permite planificar con total precisión el uso del vehículo eléctrico con mayor certeza y en función de las necesidades operativas de la flota, aumentando así la eficacia de las mismas.
3.-La carga es demasiado complicada
Actualmente, en la UE ya hay más de 821.000 puntos de carga y cada vez estas son más rápidas, lo que evita un mayor tiempo de inactividad del vehículo. Igualmente, las cada vez mayores opciones de pago existentes simplifican estas operativas de recarga de la batería y evitan contratiempos por esta razón.
En cuanto a la instalación de cargadores en las empresas, según los datos del ARVAL Mobility Observatory, el 19 % de las organizaciones encuestadas en la UE ya tienen cargadores propios en sus instalaciones y otro 32% planea instalar puntos de carga en los próximos 12 meses. En este sentido cabe destacar que el 22% de las empresas subsidian la instalación de cargadores domésticos en las casas de sus empleados que utilizan coches eléctricos de la empresa y que para muchas empresas esta subvención se está convirtiendo en una inversión estratégica.
4.-Baterías, desgaste demasiado rápido
El gran miedo de muchos usuarios de vehículos eléctricos es el posible deterioro de la batería que muchos aseguran que se produce con el tiempo. Según los estudios llevados a cabo por ARVAL en los vehículos eléctricos de su flota que ha revendido, la media de capacidad que estos mantenían en sus baterías superaba el 93% de la capacidad original de la misma.
El estudio de ARVAL indica que las baterías modernas de los VE pierden por término medio un 1,75% de su capacidad cada año, Esto sigfnifica que tras 7 años de uso, aún dispondrían de más del 85% de la capacidad inicial. Y tras 200.000 km recorridos el SOH medio se mantendría en el entorno del 90 %.
5.- Los VE, malos para el medio ambiente
Durante su ciclo de vida al completo, un vehículo eléctrico emite, por término medio, la mitad de dióxido de carbono que un vehículo de combustión equivalente, entre 19,7 y 21m7 toneladas de CO2 de media frente a las 42,9 toneladas de los vehículos ICE.
Por otra parte, las mayores emisiones que la producción de baterías generan se compensan con las menores emisiones operativas del vehículo a partir de tan sólo 18.000 km de uso, según los cálculos y los datos de la UE sobre coches adquiridos en 2022.
6.- Imposible electrificar las flotas comerciales
Finalmente, como último mito a erradicar, los técnicos de ARVAL Consulting indican que con los recientes desarrollos que se vienen alcanzando en la tecnología de las baterías de los vehículos eléctricos la adopción de vehículos comerciales ligeros eléctricos (eLCVs) no sólo es posible sino cada vez más práctica y recomendable para aquellas empresas que buscan cumplir con sus objetivos en materia de RSC, reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero y cumplir con los nuevos estándares regulatorios impuestos desde la UE.
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Por otra parte, la gran mayoría de los vehículos comerciales ligeros que integran las flotas realizan operativas diarias predecibles en el entorno de los 200 a 300 km, autonomía que ya no solo alcanzan, sino superan —incluso con notable holgura— muchos de los modelos que ya están presentes en el mercado y todos cuantos han de llegar en estos próximos meses.
Para los gestores de flota, analizar y comprender los patrones de uso de los vehículos eléctricos en sus flotas es fundamental de cara a establecer y planificar los horarios de carga de las baterías de estos de manera mucho más eficaz. Si quieren llevar a cabo en sus flotas una transición sin problemas hacia la electrificación de las mismas, han de considerar previamente las necesidades operativas reales de las mismas para determinar los vehículos más adecuados de los que disponen para cada una de ellas y los distintos casos de uso reales que habrán de llevar a cabo.
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Ya sean vehículos eléctricos, PHEV o, a veces, vehículos de combustión interna, además de buscar contratos de renting que alineen sus objetivos financieros y operativos, también deberán tener en cuenta las necesidades de carga, analizar el coste total de propiedad y planificar la implementación en fases, empezando siempre por los casos de uso más sencillos.
Para conocer más a fondo el estudio elaborado por los técnicos de ARVAL Consulting sobre los vehículos eléctricos, puedes consultar el libro blanco que han elaborado en el siguiente enlace: https://www.arval.es/sites/default/files/121/2025/03/Arval_Consulting_Disipando_Los_Mitos_Alrededor_de_los_BEV.pdf