La paulatina normalización del mercado de ocasión se sigue dejando notar en las cuentas de resultados de las grandes operadoras de renting. Porque lo que en su momento se tradujo en grandes beneficios, con los precios de los usados marcando niveles nunca antes vistos, supone ahora un listón demasiado elevado en la comparativa con las cifras de este ejercicio. En el caso de Arval, hasta el punto de reducir sus beneficios a la mitad (-49,1%) al término del primer semestre del año, pasando de los 668,8 millones de euros de 2024 a los 338,9 millones de 2025.
Como comentamos, se trata de un resultado fuertemente influenciado por el negocio de remarketing de la compañía de BNP Paribas. Así, si el año pasado esta actividad le reportaba a sus arcas nada menos que 572,4 millones de euros hasta el 30 de junio, en el año en curso se ha quedado en 78,1 millones, es decir, más de siete veces menos. No obstante, los resultados venideros deben ser mejores pues la compañía espera que el efecto base se modere a partir del segundo semestre de 2025.
Por tanto, no es de extrañar que excluyendo este factor de la ecuación desde la compañía se habla de un buen rendimiento operativo en estos seis primeros meses de ejercicio. Por un lado, los márgenes por los contratos de leasing aumentaron un 22,9% hasta 497,9 millones de euros, al tiempo que los obtenidos por los servicios de leasing se situaban en 520,4 millones de euros, un 11,2% por encima del registro cosechado el año anterior.
Crecimiento en flota… y electrificada
Y de otra parte, su flota financiada ha experimentado un ascenso del 4,6% hasta alcanzar los 1,82 millones de vehículos. De estos, 1,2 millones de unidades corresponden al negocio corporate, lo que supone un crecimiento del 3,4%, mientras que retail repunta un 9,1% en términos interanuales, hasta un total de 581.470 unidades en este segmento.
En cuanto a la composición de su flota, Arval sigue avanzando a buen ritmo hacia la consecución de sus objetivos sostenibles, de tal modo que suma a estas alturas 631.014 vehículos electrificados (entre híbridos y eléctricos puros), un 23,7% más que doce meses atrás, de los cuales algo más de 295.000 son cien por cien eléctricos, segmento que ha elevado su presencia en la flota en un 42,6%.
El objetivo de la empresa, definido en su plan Arval Beyond, sigue siendo alcanzar una flota financiada de dos millones de vehículos en 2026, con 400.000 coches completamente eléctricos.
«Arval demuestra cada semestre la solidez y dinamismo de su negocio, creciendo de forma consistente en todos los segmentos. España es un actor principal en este éxito global, contribuyendo de manera decisiva a los resultados del grupo, especialmente con la renovación de la alianza con CaixaBank. Esta refleja el impulso y refuerza nuestra capacidad para seguir promoviendo, principalmente entre los clientes retail, una movilidad más eficiente y sostenible. Seguiremos avanzando con visión y compromiso, apoyándonos en la experiencia de nuestro equipo y en la confianza de nuestros clientes y socios», ha comentado Miguel Cabaça, director general de Arval España, respecto a los resultados del primer semestre de la compañía.
