El parque automovilístico español continúa envejeciendo y lo hace a un ritmo que convierte la renovación de los vehículos en uno de los principales retos para la movilidad, la seguridad vial y la reducción de emisiones. La edad media de los turismos que circulan por las carreteras españolas alcanza ya los 14,6 años, según los datos del Informe Anual 2025 de ANFAC, mientras prácticamente la mitad del parque supera los 15 años de antigüedad.
El parque automovilístico español ha elevado su edad media hasta los 14,6 años, pero la realidad es mucho peor de lo que esta cifra indica. De los 18 territorios autonómicos, 14 tienen un parque con más de 15 años de antigüedad media; de ellos, 6 superan los 16 años de edad; y uno en concreto, las ciudades estado de Ceuta y Melilla, roza los 18 años de edad media. En total, cerca de 13 millones (12,9) de los turismos de los 26,7 millones que circulan por nuestras carreteras tienen ya más de 15 años.
Es decir, el 48,3% de los automóviles que circulan por España se encuentra ya por encima de esa edad. Y a ello hay que sumar otro dato igualmente significativo: cerca del 66% de nuestros turismos tiene más de diez años.
La fotografía resulta especialmente preocupante si se tiene en cuenta que el envejecimiento del parque se produce al mismo tiempo que la electrificación avanza todavía con una presencia muy limitada sobre el conjunto de los vehículos en circulación. La renovación hacia modelos más eficientes y seguros no está siendo suficiente para compensar la salida de los automóviles más antiguos.
Cuatro territorios ya superan los 16 años de edad media
El envejecimiento del parque presenta, además, importantes diferencias territoriales. Mientras algunas comunidades disponen de un parque sensiblemente más joven que la media nacional, otras han situado su edad media por encima incluso de los 16 años.
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Ceuta y Melilla, consideradas conjuntamente en el informe, presentan el parque más envejecido, con una edad media de 17,9 años. A continuación aparecen Castilla y León, con 16,9 años; Galicia, con 16,7; y Extremadura, con 16,6 años.
Son, por tanto, cuatro territorios en los que la edad media de los turismos ya supera los 16 años, un dato que pone de manifiesto la existencia de una brecha cada vez más profunda en la renovación del parque español.
La situación es todavía más significativa cuando se analiza la distribución por edades. En ocho comunidades autónomas, el 70% o más de los turismos tiene más de diez años. A Ceuta y Melilla se suman Castilla y León, Extremadura, Galicia, Asturias, La Rioja, Castilla-La Mancha y Navarra.
En estos territorios, por tanto, siete de cada diez turismos tienen ya al menos una década de antigüedad.
Madrid juega en otra liga
En el extremo contrario se encuentra la Comunidad de Madrid, que vuelve a presentar el parque más joven de España, con una edad media de 11,3 años, más de tres años por debajo de la media nacional.
La Comunidad Valenciana, con 14,1 años, Cataluña, con 14,2, y Baleares, con 14,3, son las únicas otras regiones que se sitúan por debajo de los 14,6 años de media nacional.
La diferencia entre Madrid y los territorios con los parques más envejecidos alcanza así más de seis años, una distancia que evidencia las diferentes velocidades a las que se está produciendo la renovación del automóvil en España.
El mayor dinamismo del mercado madrileño, unido a una mayor incorporación de vehículos nuevos y a la elevada presencia de flotas corporativas y de renting, contribuye a explicar esta posición.
El renting, una herramienta para rejuvenecer el parque
Los datos de ANFAC vuelven a poner de manifiesto el papel que puede desempeñar el renting como vía de renovación del parque automovilístico español. Frente a la progresiva prolongación de la vida útil de los vehículos particulares, el modelo de renting facilita la incorporación periódica de vehículos nuevos, más seguros, eficientes y dotados de las últimas tecnologías de asistencia a la conducción y reducción de emisiones.
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Además, cuando estos vehículos finalizan sus contratos y pasan al mercado de ocasión, permiten trasladar unidades relativamente jóvenes a un segundo ciclo de utilización. El efecto es doble: introducen vehículos nuevos en el parque y, posteriormente, proporcionan automóviles de ocasión más modernos para quienes no pueden acceder a un vehículo nuevo.
En un país donde casi 13 millones de turismos ya superan los 15 años, acelerar ambos procesos resulta fundamental.
La electrificación todavía no llega al parque
El problema es que la renovación tampoco está avanzando al mismo ritmo en materia de electrificación. En 2025 circulaban por España 746.367 vehículos electrificados, incluyendo eléctricos puros e híbridos enchufables. Aunque esta cifra representa un crecimiento del 51% respecto a 2024, apenas supone el 2,4% de los 31,7 millones de vehículos que integran el parque total español.
El contraste resulta evidente: mientras casi la mitad de los turismos tiene más de 15 años, los vehículos electrificados apenas representan uno de cada 40 vehículos del conjunto del parque.
La distribución territorial vuelve a mostrar importantes diferencias. Madrid concentra cuatro de cada diez vehículos electrificados del parque español y alcanza una penetración del 5,7%, más del doble de la media nacional.
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Cataluña, con el 2,5%, y Baleares, con el 2,3%, se sitúan a continuación, mientras que Ceuta y Melilla, con apenas el 0,6%, y Extremadura, con el 0,8%, presentan las menores tasas de electrificación.
Dos velocidades para renovar el automóvil español
Los datos dibujan así un mercado español a dos velocidades. Por un lado, determinadas áreas, especialmente Madrid, están acelerando la incorporación de vehículos nuevos y electrificados. Por otro, amplias zonas del territorio mantienen un parque en el que los vehículos de más de diez y quince años tienen un peso extraordinariamente elevado.
Y el problema no es únicamente medioambiental. Un parque más antiguo implica también vehículos que, en términos generales, incorporan menos sistemas modernos de seguridad activa y pasiva, además de presentar mayores necesidades de mantenimiento y una mayor probabilidad de sufrir determinadas averías asociadas al envejecimiento.
La renovación del parque se convierte, por tanto, en una cuestión que afecta simultáneamente a seguridad vial, emisiones, eficiencia energética y costes de movilidad.
El reto: sacar los coches más antiguos de la carretera
La evolución de las matriculaciones es importante, pero insuficiente si los vehículos antiguos permanecen durante cada vez más tiempo en circulación. El verdadero desafío consiste en conseguir que la incorporación de vehículos nuevos se traduzca en una reducción efectiva de los automóviles de mayor antigüedad.
En este escenario, el renting puede desempeñar un papel estratégico. Su capacidad para renovar periódicamente las flotas, incorporar tecnología más eficiente y trasladar posteriormente vehículos jóvenes al mercado de ocasión lo convierte en uno de los mecanismos más eficaces para acelerar la modernización del parque.
Los datos de ANFAC dejan pocas dudas sobre la dimensión del problema: España tiene ya 12,9 millones de turismos con más de 15 años y cuatro territorios donde la edad media supera los 16 años. Mientras tanto, la electrificación, pese a crecer con fuerza, apenas alcanza al 2,4% del parque total.
La conclusión es inevitable: España no solo necesita vender más vehículos nuevos; necesita renovar de manera mucho más rápida los millones de automóviles que llevan demasiados años circulando por sus carreteras.
