Los balances contables de Hertz han perdido lustre a medida que avanzaba este 2024. Tanto, como para acumular unas pérdidas de 2.255 millones de euros (2.383 millones de dólares) a falta de un trimestre para cerrar el ejercicio, cuando el año pasado por estas mismas fechas se embolsaba unas ganancias de 912 millones de euros (964 millones de dólares). Más de la mitad de esas pérdidas, 1.260 millones de euros (1.332 millones de dólares), se circunscriben al tercer trimestre, período en que la compañía se anotaba unos beneficios de 595 millones de euros (629 millones de dólares) doce meses atrás.
La clave de este radical cambio de tornas radica, como venimos apuntando en referencia a los últimos resultados económicos presentados por la alquiladora norteamericana, en la pérdida de valor de sus principales activos, los vehículos. Entre los meses de julio y septiembre, la depreciación por unidad y mes casi se ha duplicado (89%) desde los 269 euros (284 dólares) del tercer trimestre de 2023 hasta los 508 euros actuales (537 dólares). Así, en el conjunto de los nueve primeros meses de este año los valores residuales de su flota se han deteriorado drásticamente, nada menos que un 243% al pasar de 1.146 millones de euros (1.211 millones de dólares) del mismo período de 2023 a 2.783 millones de euros (2.941 millones de dólares) en este ejercicio.
Normalizar la depreciación
La compañía, que ha contado con una media de 583.516 vehículos en el último trimestre, lo que apenas supone un descenso del 1% en términos interanuales, espera completar la rotación de su flota a finales de 2025, y para entonces confía en una normalización de la depreciación de sus coches, hasta situarse por debajo del umbral de los 300 dólares (284 euros), frente a los, recordemos, 537 dólares de este pasado trimestre.
En términos de facturación, la evolución de Hertz ha sido más estable al cierre de estos nueve primeros meses del curso. Los 6.632 millones de euros (7.009 millones de dólares) ingresados suponen una ligera merma del 2,5% respecto a lo cosechado en idéntico período de 2023.
En relación a los resultados económicos presentados por Hertz, su CEO, Gil West, ha manifestado: «En el tercer trimestre hemos seguido ejecutando nuestros esfuerzos para llevar a cabo nuestra transformación, centrándonos en nuestra estrategia de volver a lo básico para ofrecer a los accionistas una rentabilidad sostenible a largo plazo». El compromiso de nuestro equipo tanto con nuestros clientes como con nuestros objetivos estratégicos -prosigue West- fue evidente durante todo el verano. Esta dedicación refleja nuestros esfuerzos continuos por mejorar el rendimiento operativo y reposicionar la empresa para alcanzar su propuesta de valor. Aún queda trabajo por hacer, pero confío en que las mejoras conseguidas a lo largo de este trimestre demuestren que vamos por el buen camino».