Tras años de grandes expectativas pero también de grandes escándalos y mala gestión, el fabricante de camiones y vehículos industriales eléctricos Nikola finalmente acaba de declararse en quiebra.
El fabricante de equipos originales y de camiones cero emisiones llega así al final de un breve y accidentado camino, durante el cual llegó a ser, en su día, el favorito de numerosos grupos medioambientales que presionaron a los Gobiernos para desarrollar normativas y exigir a la industria automovilística la implantación de tecnologías de transmisión de cero emisiones en los camiones pesados y vehículos del sector del transporte tanto de mercancías como de pasajeros.
Importantes pérdidas de capital en el último año
Nikola ha dado a conocer hoy mismo que ha solicitado ante el Tribunal de Quiebras de los Estados Unidos las medidas necesarias de protección por bancarrota que se prevén en el Capítulo 11 del Código de Quiebras vigente en el Distrito de Delaware (Estado de Utah), debido a la fuerte pérdida de capital efectivo que viene experimentando la compañía y a los graves problemas económicos que viene teniendo durante este último ejercicio, en especial para poder recaudar fondos que permitan y faciliten su supervivencia.
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La historia viene de lejos, pues hay que recordar que en julio de 2023, Nikola Corporation dio por finalizados sus acuerdos de producción y distribución en el continente europeo con Iveco Group, corporación que pasó a adquirir el control total en exclusiva de la propiedad de la filial europea de Nikola en Alemania, empresa que pasó entonces a denominarse EVCO.
Iveco ya compró en 2023 la filial europea
Apenas un par de meses antes, en mayo de ese mismo año, Iveco ya había anunciado el acuerdo con Nikola para hacerse con la propiedad total de la fábrica conjunta establecida en Ulm (Alemania), así como de las licencias que le permitían acceder libremente y continuar con el desarrollo del software de control de los vehículos eléctricos a batería (BEV) y eléctricos de pila de combustible (FCEV) que ambas empresas venían desarrollando de manera conjunta para su distribución y comercialización en Europa.
Ahora, la declaración de quiebra de Nikola en Estados Unidos se produce tras un análisis exhaustivo llevado a cabo junto con su marca HYLA de todas las alternativas posibles y creíbles que permitieran a la compañía identificar soluciones que facilitaran el mantenimiento de las operaciones de la empresa. Tras meses de búsqueda activa de alguna solución que garantizara su viabilidad, Nikola ha determinado finalmente que iniciar un proceso de venta estructurado de la compañía representaba la mejor solución para maximizar en lo posible el valor de los activos de la misma.
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Así las cosas, Nikola tiene la intención de poner a la venta todos o la mayor parte de sus activos y llevar adelante un proceso ordenado de liquidación de todos sus negocios. Para ello, ya ha propuesto al tribunal de Quiebras distintos procesos de licitación a fin de obtener su aprobación y que las posibles corporaciones y empresas interesadas en hacerse con ellos puedan presentar ofertas vinculantes que les permitan adquirir los activos de Nikola libres de deudas y de determinados pasivos que lastren sus posibilidades.
El gran rival de Tesla en el camión eléctrico
«Con la dedicación de nuestros empleados y el apoyo de nuestros socios, Nikola ha tomado medidas importantes para impulsar el transporte de cero emisiones, incluyendo la introducción en el mercado de los primeros camiones eléctricos de pila de combustible de hidrógeno Clase 8 disponibles comercialmente en América del Norte y el desarrollo de la autopista de reabastecimiento de hidrógeno HYLA, que conecta el norte de California con el sur de California», ha señalado el presidente y director general de Nikola, Steve Girsky.
Nikola ha sido el gran rival de Tesla, el otro gran fabricante de vehículos eléctricos en Norteamérica, en la carrera por desarrollar vehículos industriales que dispusieran de la potencia y autonomía suficiente como para desarrollar y cubrir rutas de transporte de mercancías impulsados exclusivamente por motores cero emisiones. Finalmente, y pese a gozar del favor de los numerosos grupos medioambientales que promovieron el transporte libre de emisiones en los Estados Unidos, la caída de Nikola se suma a la reciente retirada de nuevas normativas al respecto que se viene produciendo tras la salida de la administración Biden y la llegada de Trump a la presidencia del país.