Mitsubishi ha presentado la nueva generación del Outlander, la cuarta ya, un modelo que se posiciona en la parte más alta de la gama de la marca japonesa y que llegará al mercado europeo, tras varios años ausente, y en concreto al español, en febrero de 2025.
Este SUV, un auténtico icono entre los coches de su segmento con tecnología híbrida enchufable (PHEV), que ya se comercializa hace unos meses en diferentes países asiáticos y en Estados Unidos, estará disponible en Europa solamente con un sistema de propulsión híbrido enchufable y con un precio que rondará los 50.000 euros, sin incluir los posibles descuentos que finalmente aplique el fabricante. Con este nuevo Outlander, Mitsubishi pone el punto de mira en el dominador entre este tipo de vehículos, el Toyota RAV4. Siguiendo con sus planes de electrificación, Mitsubishi también ha anunciado que en 2025 lanzará un C-SUV cero emisiones.
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Este nuevo Outlander se alza sobre la plataforma CMF-C/D de la alianza Renault-Nissan-Mitsubishi, la misma que utilizan entre otros modelos de este grupo el Nissan X-Trail, con el que también comparte otros elementos estructurales. Con esta plataforma, el Outlander tiene ahora una longitud de 4,71 metros, una anchura de 1,86 y una altura de 1,74, medidas superiores a las del modelo al que reemplaza. Su distancia entre ejes también crece y se va hasta los 2,70 metros.
Un estilo robusto y muy personal
Esta nueva generación del Outlander muestra una imagen muy diferente a la de su antecesor. Las líneas de la carrocería, sobre todo en la parte trasera, son cuadradas y con detalles que recuerdan mucho al mítico Montero. Además de más personal, su aspecto es también robusto y campero.
El frontal sigue fiel al conocido estilo Dynamic Shield de los modelos más novedosos de la marca, con una rejilla con tres barras horizontales y enmarcada por molduras metalizadas. Destacan, además, los nuevos grupos ópticos con tecnología Full LED, pasando a estar ahora en una posición más baja los faros de carretera, de tipo activo y con 12 diodos luminosos individuales que proporcionan una mejor iluminación a largas distancias. Por su parte, los intermitentes, de tipo dinámico, tienen 21 ledes.
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En el lateral, unos pasos de rueda muy marcados y abultados enfatizan el aspecto tan robusto y musculoso que muestra esta nueva entrega del Mitsubishi Outlander, añadiendo unas llantas con un diámetro de 18 o 20 pulgadas. En la parte trasera, el portón, según la marca japonesa, está inspirado en el Montero y llaman la atención los grupos ópticos con la firma lumínica LED con forma de T horizontal que acentúan la anchura del coche. La gama de este nuevo Outlander PHEV se articula en torno a tres niveles de acabado: Motion, Kaiteki y Kaiteki+, aportando cada uno de ellos detalles específicos.
Un interior muy cuidado y de elevada calidad
El interior del coche muestra un diseño limpio, práctico y funcional, dando Mitsubishi con este nuevo Outlander PHEV un importante salto de calidad. Se puede apreciar la presencia de unos materiales de primera y un cuidado exquisito en todos sus detalles.
El espacio reservado para los pasajeros es generoso y a diferencia de otros mercados en los que se puede elegir con siete asientos, en Europa solo estará disponible con cinco plazas. Los asientos traseros están un poco sobreelevados, una solución que mejora la visibilidad de sus ocupantes, y a diferencia de otros modelos de su categoría la banqueta es fija y no se puede desplazar hacia adelante. La capacidad del maletero es de 495 litros, volumen que aumenta hasta los 1.422 si se abaten los respaldos posteriores.
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Tecnológicamente también es superior a su antecesor. Cuenta con una pantalla digital TFT de 12,3 pulgadas para la instrumentación, con diferentes modos de personalización y con dos modos de visualización, que se complementa con un Head-up Display que proyecta la información más relevante en el parabrisas y con otra pantalla digital y táctil, también de 12,3 pulgadas, para el sistema multimedia, compatible de manera inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto y que está conectado a internet a través de los servicios de TomTom para poder tener diferente información en tiempo real, como es el caso del estado del tráfico.
A través de un comando de voz -basta decir “Hello Mitsubishi”- se puede incidir sobre la función que se desee sin ningún tipo de distracción. El sistema multimedia se completa con un avanzado y potente sistema de sonido de origen Yamaha, con una superficie de carga inalámbrica para los smartphones de 15 W de potencia y con diferentes conectores USB en diferentes partes del habitáculo.
Pero tal como suele ocurrir en los distintos modelos de la marca de los diamantes, en este nuevo Outlander PHEV se ha cuidado mucho la practicidad, motivo por el que bajo la pantalla del centro del salpicadero se dispone de un panel con botones físicos, de un buen tamaño, para manejar la climatización, el volumen del equipo de sonido y otras funciones.
Evolución del sistema híbrido enchufable
Como ya hemos comentado, en Europa solamente va a estar disponible con un sistema de propulsión híbrido enchufable (PHEV), muy evolucionado y más eficaz y eficiente que el de su antecesor. Una tecnología en la que se combina el funcionamiento de un motor de gasolina de 2,3 litros de 136 CV con dos electromotores, uno en el eje delantero de 116 CV (85 kW) y otro en el trasero de 136 CV (100 kW), sumando los tres una potencia total combinada de 302 CV (225 kW) y una cifra de par motor de 400 Nm. Una combinación mecánica que permite unas prestaciones muy buenas, como así lo pone de manifiesto su aceleración de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos.
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La parte electrificada del Outlander PHEV se completa con una batería de iones de litio con una capacidad total de 22,7 kWh que le otorga un rango de uso en modo eléctrico de 86 kilómetros. La batería se puede recargar en corriente alterna a una potencia de 3,7 kW y en corriente continua a 22 kW. Con ella cargada a tope el consumo medio homologado de gasolina (WLTP) es de 0,8 l/100 km y sus emisiones de CO2 son de 18 g/km con las llantas de 18 pulgadas y de 19 g/km con las de 20. Además, han solucionado una de las pegas que tenía su antecesor al aumentar la capacidad del depósito de combustible de 43 a 53 litros, con lo que su autonomía es ahora de 844 km.
Diferentes modos de funcionamiento
El sistema de propulsión híbrido enchufable de esta nueva generación del Outlander tiene tres modos de funcionamiento: modo eléctrico (EV), con el que usa únicamente energía eléctrica; modo híbrido en serie, en el que el motor genera electricidad cuando es necesario, por ejemplo al acelerar cuesta arriba; y modo híbrido paralelo, con el que el motor eléctrico y el de gasolina funcionan a la vez para poder mantener una buena velocidad de crucero.
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El conductor, además, dispone de un mando con el que puede elegir diferentes modos de uso: Normal, optimiza automáticamente la transmisión híbrida/eléctrica; EV, el coche solo funciona con energía eléctrica; Ahorro, prioriza conservar el nivel de la carga de la batería para cuando se desee utilizar; y Carga, en el que se recarga la batería con el coche en marcha con la ayuda del motor de gasolina. En modo totalmente eléctrico puede circular a velocidades de hasta 130 km y para alargar la autonomía en modo EV el sistema de climatización dispone de una bomba de calor.
Fiel a la tracción a las cuatro ruedas
Tal como sucedía con sus antecesores, esta nueva generación sigue teniendo la tracción a las cuatro ruedas S-AWC (Super Whell Control), que como el resto del coche también ha evolucionado. En este caso se consigue la tracción a las cuatro ruedas por medio de los dos motores eléctricos, una solución que con un funcionamiento muy rápido garantiza una tracción muy buena en todo tipo de superficies.
El sistema S-AWC permite seleccionar, mediante un mando giratorio situado en la consola entre los dos asientos delanteros, entre siete modos de conducción: Normal, Eco, Power, Asfalto, Grava, Nieve o Barro.
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Además, para mejorar el comportamiento y la manejabilidad de este SUV ha recibido mejoras en todos los apartados técnicos del chasis. De esta forma, las suspensiones han sido revisadas y se ha ajustado la dureza de los muelles y de los amortiguadores, con algunos de sus elementos realizados en un aluminio muy ligero y rígido.
También se ha mejorado la dirección asistida eléctrica de doble piñón para hacer más cómodas y fáciles las maniobras a baja velocidad, además de brindar una mejor respuesta a velocidades medias y altas. El sistema de frenos también ha sido objeto de mejoras y ahora emplea unos discos más grandes que garantizan una frenada más potente y resistente.
Ha dado, igualmente, un paso adelante muy importante en todo lo que tiene que ver con los sistemas de seguridad y de asistencia a la conducción, un apartado en el que el Outlander se posiciona entre los mejores de su segmento. Junto a los habituales, incluye asistencia a la estabilidad de remolque, un sistema que supervisa constantemente el balanceo del remolque y aplica los frenos a una o varias ruedas del coche cuando es necesario, e incluso interrumpe la potencia del motor hasta que se recupera el control.