El valor de los coches no ha parado de crecer en los últimos tiempos. Hasta tal punto de que su precio medio se ha elevado casi el doble que el IPC y cerca de cuatro veces más que el salario medio. Así lo asegura el portal especialista en vehículos de segunda mano de Sumauto, AutoScout24, a partir de datos de la Agencia Tributaria y del Instituto Nacional de Estadística.
En concreto, el precio medio del coche de nueva matriculación en el acumulado hasta el mes de octubre asciende a 26.021 euros, con lo que su precio se ha elevado en 7.081 euros desde el año 2019. Este aumento en la factura en estos cuatro años supone un incremento de un 37,4%, un porcentaje que contrasta con la evolución del IPC, que ha subido un 20,47% en el mismo periodo, pero sobre todo con el salario medio, que se ha incrementado un 10,4%, hasta situarse en 30.237 euros.
Con estos números en la mano, queda en evidencia la pérdida de poder adquisitivo de los clientes españoles, a lo que hay que añadir también el incremento de otras partidas del presupuesto familiar, como la hipoteca o la cesta de la compra.
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Precios de nuevos al alza, a la baja los de los VO
Y si la media de los vehículos nuevos ya ha superado los 26.000 euros (más de 4,3 millones de las antiguas pesetas), el precio medio de los vehículos de ocasión se ha mantenido estable durante 2024; incluso se aprecia un leve descenso de un 0,94% hasta afianzarse en los 12.365 euros.
De esta manera, la brecha que existe entre nuevos y usados se hace más grande, y se queda a punto de superar los 14.000 euros. En opinión de AutoScout24, esta es una de las premisas que favorece que se realicen dos operaciones de vehículos de segunda mano por cada nuevo.
Este incremento de los precios de los vehículos nuevos es consecuencia de la combinación de varios factores, como la prolongada crisis de escasez de los chips, el encarecimiento de las materias primas, el coste mayor en la fabricación de los automóviles para adaptarse a normas medioambientales y de seguridad europeas cada vez más estrictas y, además, varios conflictos geopolíticos de alcance internacional.
Además, muchos fabricantes han dejado de producir coches pequeños (y, por tanto, de precio más reducido), en favor de modelos cada vez más grandes y tecnológicamente más avanzados.
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No se espera un estancamiento de precios a corto plazo
La dinámica del mercado prevé que este encarecimiento siga acelerándose, ya que en 2025 entrará en vigor la normativa de reducción de emisiones CAFE, por la que los fabricantes que venden sus coches en Europa están obligados a reducir el nivel medio de sus modelos del actual tope de 115,1 g/km de CO2 al nuevo límite de 93,6 g/km.
En un principio, la práctica totalidad de fabricantes tendrán que hacer frente a multas multimillonarias porque no cumplirán con los nuevos límites, lo que puede suponer nuevos incrementos en los precios de los coches nuevos para compensar las pérdidas generadas por el pago de las sanciones.
La única manera de evitar este encarecimiento extra sería un incremento de las ventas de eléctricos. Es decir, la paradoja actual es que un coche nuevo de combustión será más barato cuanto más vehículos electrificados (eléctricos puros e híbridos enchufables) se matriculen, pero sin embargo las ventas de estos últimos están en 109.985 unidades de enero a noviembre de 2024, un 2,8% menos que el mismo periodo de 2023.