Con la llegada del nuevo Mokka, Opel ha renovado por completo su gama de modelos SUV, un proceso que comenzó con el Grandland, continuó con el Frontera y ahora el Mokka completa el trabajo iniciado por la marca alemana. Esta nueva entrega sorprende con algunos sutiles retoques en su diseño, con una mayor dotación tecnológica y con novedades en su gama de sistemas de propulsión. También aprovechando esta puesta al día el fabricante alemán hace ajustes en los precios de este modelo a la baja, siendo por lo tanto ahora más competitivo.
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Con una longitud de 4,15 metros, el Mokka es el SUV más pequeño de Opel. Desde que se lanzó su segunda generación en 2020, ya bajo el paraguas de Stellantis, el diseño ha sido uno de sus principales argumentos de ventas. Algo que la marca quiere que se mantenga, motivo por el cual los cambios efectuados en el diseño de la carrocería son de pequeño calado. Los más notables los vamos a encontrar en el frontal, donde toma protagonismo el nuevo logotipo de la marca; también es novedad la franja horizontal en color negro que une los faros y el parachoques de nueva factura. En la parte trasera es también nuevo el parachoques y los grupos ópticos. Además, han desaparecido todos los elementos cromados de la carrocería, que ahora son de color negro.
Más novedades en el interior
De puertas adentro, este renovado Mokka mantiene la misma habitabilidad de su antecesor y se pueden apreciar unos cambios en su diseño más pronunciados que en la carrocería. El volante, siguiendo la tendencia de los modelos de este segmento de Stellantis, es ahora muy achatado en la parte inferior e incluye el nuevo logotipo de la marca. En la rediseñada consola central, entre los dos asientos delanteros, están ubicados los mandos que se pueden encontrar en otros modelos del Grupo Stellantis, como es el caso del selector de la caja de cambios automática y el de los modos de conducción con tres opciones: Eco, Normal y Sport.
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El puesto de conducción es también ahora más tecnológico, pudiendo, además, personalizar las dos pantallas digitales del salpicadero, una para la instrumentación y la otra para el sistema multimedia, ambas con un tamaño de 10 pulgadas. Tal como ocurre en los coches de otras marcas de Stellantis, la pantalla del centro del salpicadero incorpora más funciones, como es el caso del control de los asientos calefactables.
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En lo que atañe al sistema multimedia, sigue siendo compatible con Android Auto y Apple CarPlay, pero ahora de manera inalámbrica, a lo que añade una superficie de carga para el smartphone. Además, algunas funciones del sistema multimedia, como es el caso del navegador, son más avanzadas y se puede disponer de ChatGPT, con un sistema de reconocimiento de voz mejorado y más natural. Otra mejora es la cámara de visión trasera HD de 180 grados.
La electrificación toma protagonismo
Este actualizado Mokka se ofrece con tres opciones mecánicas, dos de gasolina y una cero emisiones. Las dos primeras recurren al conocido motor 1.2 de tres cilindros, que ahora, para solucionar los graves problemas que ha tenido, cuenta con cadena en la distribución en lugar de la problemática correa de antes. En ambos casos tiene una potencia de 136 CV y la novedad más importante es que una de estas opciones tiene un sistema de hibridación ligera de 48 V (MHEV), superconocida en otros muchos vehículos de Stellantis.
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Esta versión microhíbrida y con la etiqueta medioambiental Eco, denominada 1.2T Hybrid, está disponible únicamente con la caja de cambios automática de doble embrague de seis velocidades. Además de aportar un mayor agrado de conducción, debido al empuje extra que brinda en momentos puntuales de la conducción el pequeño electromotor de 29 CV (21 kW), también depara unos consumos mucho más ajustados debido a que este sistema, con el motor eléctrico ubicado dentro de la caja de cambios, permite mover al coche, cuando la situación es favorable y a poca velocidad, en modo eléctrico, por lo que logra homologar un consumo medio de gasolina de 4,9 l/100 km.
Un eléctrico más potente
Para la variante cero emisiones del Mokka, Opel se decanta por la opción más potente, dotada con un electromotor de 156 CV, y por lo tanto deja de comercializar la anterior opción eléctrica de 136 CV. De nuevo en este renovado Mokka la firma alemana se aprovecha de las sinergias de Stellantis y recurre a un sistema de propulsión ya conocido en otros vehículos de este poderoso grupo automovilístico.
Así, este nuevo Opel Mokka Electric tiene una batería de iones de litio de 54 kWh de capacidad, que permite una autonomía homologada (WLTP) de hasta 403 km, con un consumo homologado de 15,4 kWh/100 km. Permite cargas rápidas en puntos de corriente continua de hasta 100 kW, en las que se puede recuperar hasta el 80% de su capacidad en 27 minutos.
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En la presentación internacional de este modelo hemos tenido la ocasión de probar las opciones Hybrid y Electric por las sinuosas y estrechas carreteras de Palma de Mallorca. Es un coche que sigue presumiendo de ser sobre todo muy confortable y se puede apreciar un mayor agrado de conducción en ambas versiones con respecto a sus antecesores. En el caso del Mokka Hybrid, aporta un mayor agrado de conducción debido al apoyo del motor eléctrico especialmente cuando se demanda el mayor rendimiento en situaciones como puede ser una fuerte recuperación para realizar un adelantamiento. También por el buen binomio que forman el sistema de microhibridación con la caja de cambios automática.
Opciones eficientes y divertidas
En esta breve toma de contacto con el Opel Mokka Hybrid hemos podido volver a constatar el sensacional funcionamiento de este sistema de hibridación ligera de Stellantis. Funciona casi como lo hace un híbrido autorrecargable (HEV) y si se sabe aprovechar bien, a baja velocidad y en situaciones de circulación muy favorables, es posible conducir el coche en modo eléctrico durante un porcentaje del recorrido bastante significativo, sin gastar una gota de gasolina, sobre todo en un uso urbano, resultando en consecuencia un coche idóneo para un uso cotidiano en ciudad y por las carreteras de sus alrededores.
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La opción Electric del Mokka también nos ha causado una sensación muy grata. El electromotor de 156 CV aporta un rendimiento muy bueno y acelera con contundencia, brindando en todo tipo de uso una sensacional agilidad. El mayor peso que aporta la batería lo compensa con unas suspensiones algo más firmes, que permiten que este coche siga presumiendo de un comportamiento dinámico muy bueno, incluso divertido en las carreteras estrechas y viradas del recorrido de pruebas por las que hemos tenido ocasión de transitar. Un dato curioso de este vehículo es que su velocidad máxima está limitada a 150 km/h.
Mejor posicionado frente a sus rivales
La gama del nuevo Opel Mokka se articula en torno a dos niveles de acabado, Edition y GS, y está disponible desde 24.300 euros, que es lo que cuesta su versión de acceso dotada con el motor de gasolina, sin ningún tipo de electrificación. Por encima se posiciona la interesante opción Hybrid, que tiene un precio de partida de 26.800 euros, lo que supone un incremento de 2.500 euros sobre la versión de gasolina sin hibridación, una diferencia que se justifica en su mayor agrado de conducción, sus consumos mucho más ajustados y sobre todo en la presencia de la caja de cambios automática.
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La gama se corona con la variante Electric, de la que hay que recordar que cuenta con el sistema de propulsión cero emisiones más potente de los previstos por Stellantis para los coches del segmento en el que se encuadra, el de los SUV-B. Una buena noticia es que ahora este Moka cero emisiones está disponible desde 32.100 euros, sin ningún tipo de ayuda a la compra, un precio muy inferior respecto al de su antecesor, y eso le permite posicionarse mucho mejor entre su cada vez más poblada competencia.