Feneval, la patronal del sector de alquiler de vehículos, ha mostrado su respaldo a la asociación Balear de Alquiler de Vehículos sin Conductor en cuanto a la presentación de un recurso contencioso-administrativo ante la decisión del Consell de Ibiza de limitar la entrada y circulación de vehículos en la isla desde el 1 de junio.
Esta limitación, que se ha fijado en un máximo de 16.000 vehículos de alquiler sin conductor, estará vigente hasta el 30 de septiembre, va a suponer un perjuicio directo para las empresas del sector que, a título particular, van a contar también con una limitación máxima de 600 vehículos por empresa.
La normativa, en vigor desde el 1 de junio
El recurso que ha presentado la asociación balear incide en que la normativa vulnera la Ley autonómica de control de afluencia de vehículos, dado que debía haber sido publicada en el Boletín Oficial de las Islas Baleares con una antelación mínima de tres meses antes de su entrada en vigor.
Desde Feneval, Juan Luis Barahona, su presidente ejecutivo, se ratifica en que esta normativa “rompe la equidad del mercado, limita la competencia y genera una clara inseguridad jurídica”. Barahona va más allá y añade que “las Administraciones públicas deben asumir su responsabilidad patrimonial por las consecuencias económicas que puede acarrear esta decisión, especialmente tras el concurso de AENA, en el que se adjudicaron plazas para las compañías de alquiler de vehículos bajo unas condiciones que ahora quedan en el aire”.
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El máximo responsable de la Federación Nacional Empresarial de Alquiler de Vehículos con y sin Conductor es tajante cuando afirma que “se está señalando al rent a car como el gran culpable de la saturación y se nos está olvidando que la propia industria no genera por sí sola demanda, sino que atiende a los turistas que deciden venir a nuestro país por otros motivos”.
Barahona asegura que se está atacando a la consecuencia y no tanto a la causa. Y es que un estudio realizado entre Feneval y MSI destaca que los vehículos de alquiler que circulan por Ibiza suponen menos de un 10% del total del tráfico rodado de la isla.
Compañías, usuarios y la isla, todos perjudicados
La decisión del Consell de Ibiza supone, a ojos de Feneval, un ataque contra principios fundamentales de la ciudadanía: libertad de circulación, unidad de mercado y la libre competencia. Desde la patronal del alquiler muestran su apoyo a Baleval a la hora de solicitar la suspensión de la aplicación de la norma este verano y que en 2025 se recaben datos que permitan una estrategia eficaz para garantizar la sostenibilidad del transporte. Lo contrario, apuntan desde Feneval, podría suponer un ataque no sólo a los derechos fundamentales de los ciudadanos, sino también un grave perjuicio para la economía de la isla.
Entre los efectos inmediatos que se van a dar, se podría hablar de una caída de la calidad del servicio por parte de algunas empresas, así como una subida de precios por la reducción de la oferta de vehículos, algo que también va a perjudicar la imagen de la isla como destino turístico.