La compraventa de vehículos eléctricos en el canal de VO sigue ganando protagonismo en Europa, pero una de las principales preocupaciones de los compradores continúa siendo el estado de la batería. Para reducir esta incertidumbre, en el mercado británico se ha implantado con éxito un sistema de evaluación de salud de baterías que está transformando el mercado de segunda mano.
A través de pruebas especializadas, los vehículos eléctricos reciben una calificación objetiva sobre el estado de su batería, aportando transparencia y confianza tanto a compradores como a vendedores.
Uno de los referentes en esta práctica es BCA, compañía dedicada al remarketing de vehículos, que incorporó en 2023 un sistema de certificación basado en la tecnología de Aviloo. A través un test rápido, cada vehículo recibe una nota de la A a la E junto a un porcentaje que indica la capacidad restante real de la batería. Este informe se integra en el perfil del vehículo y permite al comprador saber, de una manera concisa, cuánta vida útil tiene esa batería en comparación con su estado original.
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Más rotación y más valor
Los resultados hablan por sí solos: los vehículos con batería evaluada se venden un 2,7% más rápido y alcanzan precios hasta un 2,1% superiores a la media del mercado. Además, las tasas de conversión —el número de ventas realizadas en relación a las ofertas recibidas— han mejorado hasta en un 10% en algunos casos. Esto demuestra que la información técnica fiable no solo ayuda a cerrar ventas, sino que también mejora el valor residual del vehículo.
Para los flotistas, esta tendencia puede representar una oportunidad significativa. Disponer de informes certificados del estado de las baterías al momento de renovar vehículos o devolver unidades de renting permite justificar mejor los precios y facilitar la rotación del parque móvil. También puede suponer una ventaja al ofrecer vehículos con un historial técnico transparente.