La nueva normativa europea que, de manera transversal, regula el acceso a los datos, entra hoy en vigor y abre la puerta al desarrollo de nuevos e innovadores servicios asociados a la movilidad conectada.
La nueva junta directiva de Ganvam quiere aprovechar la inercia que la aplicación de esta nueva ley puede generar y por ello ha pedido que se impulse una nueva ley específica para su aplicación en el sector de automoción que permita definir la forma en la que los distintos servicios y empresas pueden acceder y utilizar los datos generados por los vehículos conectados, sus posibles funciones y utilidades, así como los recursos necesarios para poder hacerlo.
Objetivo: garantizar competitividad e innovación
El objetivo de esta nueva ley que propone Ganvam aplicada al uso de los datos que aportan los vehículos conectados no es otro que el de garantizar la competitividad y capacidad de innovación que las pequeñas y medianas empresas (pymes) pueden llegar a generar en el sector del automóvil, máxime cuando la conectividad de los vehículos ya está actualmente representando un volumen de negocio que desde la propia patronal se cifra en más de 15.000 millones de euros.
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En su momento, cuando la Unión Europea avanzó su Reglamento UE 2854/2023 relativo a las normas en materia de acceso equitativo a los datos y su utilización, como miembro de la junta directiva de CECRA, la patronal europea del comercio y la reparación de automóviles, Ganvam ya trabajó para que se reconociera que los datos pertenecen a los usuarios y clientes del sector y que esos datos han de disponer de un acceso abierto para poder garantizar la libre competencia en el mercado.
Datos de vehículos conectados, vitales para competir
Ganvam viene defendiendo en los diferentes foros sobre industria y transformación digital en los que participa que el mercado precisa que además de la puesta en marcha de una nueva normativa sobre el uso de los datos, se elabore otra de carácter más específico para regular el acceso de todas las pymes del sector de la distribución a los datos de los vehículos conectados para así poder, en igualdad de condiciones, desarrollar nuevas propuestas de valor respecto a acciones claramente vinculadas al sector como son las reparaciones predictivas, diagnósticos en remoto o servicios de movilidad por suscripción, pudiendo garantizar así el establecimiento de unos precios más competitivos para los consumidores al garantizar una competencia más abierta en el mercado.

Poder competir con los fabricantes
“La verdadera revolución del sector viene —según comenta Jaime Barea, presidente de Ganvam—, precisamente, de la conectividad, que abre la puerta a que las pymes del sector puedan desarrollar nuevas líneas de negocio asociados a la movilidad como servicio. La puesta en marcha de una ley sectorial permitirá que los proveedores de servicios puedan competir con seguridad jurídica y en igualdad de condiciones con los servicios ofrecidos por los fabricantes, lo que se traducirá en una mayor oferta y mejores precios, sobre todo cuando ocho de cada diez conductores reconocen que quieren conectar su vehículo y beneficiarse de sus ventajas sin circunscribirse a una marca concreta, esto es, que quieren hacer uso de la portabilidad”.