España cuenta con uno de los parques automovilísticos más envejecidos de toda Europa. Según datos del último Informe Anual elaborado por Anfac, la edad media de los turismos españoles es de 14,2 años, dos puntos por encima de la media que se registra en el resto de los países europeos (12,3 años). En ese sentido, es destacable que cerca de 13 millones de coches, la mitad de los que transitan por las vías españolas, tienen más de 15 años.
Un parque móvil anticuado no solo puede suponer problemas de seguridad vial, indica la patronal de los fabricantes automovilísticos, sino que también tiene consecuencias medioambientales. A pesar de que en 2023 aumentó en un 51% el número de vehículos con etiqueta medioambiental 0 y ECO, aquellos sin etiqueta representan el 29,4% del total. Los vehículos que no cuentan con ningún distintivo de este tipo empeoran la calidad del aire de las ciudades, además de sufrir restricciones a la circulación, ya que las ZBE recientemente implantadas en las urbes de más de 50.000 habitantes condicionan la circulación de los vehículos sin etiqueta.
Formación de profesionales para este tipo de vehículos
En este contexto marcado por un parque de automóviles envejecido, la formación de profesionales especializados en los ámbitos de automoción y electromecánica resulta fundamental para mantener este tipo de vehículos que pueden necesitar reparaciones más frecuentemente.
Así, Universae, red global de instituciones educativas, apuesta por formar a los futuros trabajadores del sector y ofrece la FP de Técnico Superior de Automoción y el Grado Medio de Electromecánica de Vehículos Automóviles. Ambos itinerarios formativos permitirán al alumnado conocer en profundidad el entorno actual del motor de la mano de un equipo docente experto y en activo.