La red de infraestructuras de recarga pública en España ha alcanzado los 50.000 puntos operativos al cierre de 2025, según los datos ofrecidos por Aedive (Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica), lo que supone un crecimiento del 10,18% respecto al año anterior.
El incremento ha estado liderado, sobre todo, por los puntos de recarga de alta potencia; en concreto, los cargadores de entre 50 y 250 kW se han más que duplicado en un año, con un aumento del 106,47%. Los de más de 250 kW han crecido un 85,82%. A estos se suma la evolución positiva de la recarga rápida, de 22 a 50 kW, que ha aumentado un 16,44%.
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Por comunidades autónomas, Cataluña, Madrid y Andalucía continúan encabezando el ranking de puntos de recarga pública, concentrando juntas cerca del 49% de toda la red nacional. Si se añade la Comunidad Valenciana, estas cuatro regiones reúnen ya casi el 60% de los cargadores públicos, lo que refleja una fuerte concentración de la infraestructura en los principales polos urbanos, económicos y turísticos del país.
El objetivo: dar servicio a quien no puede cargar en casa
Este despliegue está teniendo un impacto directo en la mejora de la recarga en las vías interurbanas, donde se están instalando cada vez más puntos de alta potencia. Esta tendencia permite a los conductores de vehículos eléctricos realizar viajes largos con mayor comodidad y seguridad, reduciendo los tiempos de espera y eliminando una de las principales barreras para la adopción del coche eléctrico en España.
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No obstante, desde Aedive advierten de que el reto ahora es equilibrar el mapa de la recarga. Su director general, Arturo Pérez de Lucia, ha subrayado que, tras reforzar la red de alta potencia, “toca potenciar también la recarga en destino, en entornos urbanos y periurbanos y en corriente alterna, para dar servicio a quienes no pueden recargar en su propia plaza de garaje”. Un paso clave para que la movilidad eléctrica sea realmente accesible para todos.
