Cada vez un mayor número de expertos alertan a los gestores de la flota del verdadero impacto económico que se esconde en los microgastos cotidianos en los que los vehículos de la flota incurren. Pequeñas cantidades que, si bien pasan inadvertidas en el conjunto de las operaciones, sumadas día a día incrementan y condicionan los presupuestos de la misma.
Situaciones que se corresponden mayoritariamente con los hábitos de conducción y de desplazamiento que los conductores de las unidades de la flota vienen realizando en su jornada laboral y que, a la larga, se normalizan pese a que pueden significar importantes incrementos de gastos que, normalmente, deberían ser evitados.
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Acciones tan simples como dar vueltas de manera continuada buscando sitio donde estacionar el vehículo, improvisar donde dejar el coche o simplemente pagar cantidades de más por no ajustarse a los tiempos de aparcamiento se han normalizado en la contabilidad de las flotas como gastos cotidianos que, a la larga y sumados de manera reiterada en las operativas diarias, hacen perder dinero de manera constante a las flotas de empresa.
Perjuicios para la empresa y sus conductores
Desde la aplicación especialista en la reserva de aparcamientos online Parclick han elaborado un estudio en que se refleja cómo la reiteración de estos comportamientos generan un ingente número de microgastos cotidianos que afectan tanto a los presupuestos de la flota como al propio bolsillo y el bienestar de muchos de sus conductores, que terminan igualmente asumiendo de su propio bolsillo muchos de estos abonos.
Los gastos asociados a la búsqueda de aparcamiento en zonas urbanas no suelen reflejarse en las cuentas de la flota. Pese a tratarse de un gasto recurrente y prácticamente diario para muchas unidades de la flota en sus actividades diarias, las cuentas de la flota no suelen disponer de extractos bancarios, cargos únicos ni elementos documentales que permitan generar una alarma visible sobre la evolución de los mismos, pese a suponer cada vez un mayor coste de manera constante que se ve agravado por hábitos comunes de conducción.
Microgastos recurrentes evitables
Entre los principales gastos generados por hábitos de conducción contraproducentes que el estudio elaborado por Parcklick ha detectado y puesto de relieve se citan:
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- Dar vueltas innecesarias buscando aparcamiento: un coche de gasolina estándar consume de media entre 6 y 7 litros cada 100 kilómetros en conducción urbana. Buscar aparcamiento durante 10 a 20 minutos puede implicar recorrer entre 3 y 6 kilómetros, lo que supone un consumo adicional aproximado de 0,25 a 0,45 litros de combustible. A un precio medio de en torno a 1,60 € por litro de combustible, esto se traduce en entre 0,40 y 0,75 € por trayecto. Si esta situación se repite a diario, el sobrecoste anual puede situarse entre 144 y 270 euros al año por vehículo de la flota solo en combustible derivado de dar vueltas buscando aparcamiento.
- Aparcar sin antelación y asumir precios más altos: improvisar dónde aparcar durante nuestra ruta suele llevar al uso de parkings céntricos o de última hora, lo que supone asumir tarifas de estacionamiento más elevadas. Una diferencia de precio que, en estos últimos años se viene magnificando. Sólo en la ciudad de Madrid, las tarifas de los parkings ubicados en la zona centro de la ciudad se han incrementado un 18,75% de 2024 a 2025, mientras que en Barcelona el incremento fue del 15,79% en el mismo periodo. En otras ciudades españolas, como es el caso de Pamplona, los aparcamientos subterráneos en zonas urbanas cara a este nuevo año 2026 han aumentado ya en torno al 2,7 %. Incrementos todos ellos que muestran claramente como el no planificar de manera sistemática los costes de aparcamiento de los vehículos de la flota durante sus rutas o desplazamientos implica tener que asumir, en la mayoría de las ocasiones, tarifas y precios de estacionamiento claramente más elevados de los que correspondería abonar si mostráramos una mayor prevención sobre este asunto.
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- Despistes que generan sanciones: otra actitud recurrente que los conductores muestran de manera habitual en la zonas de estacionamiento regulado es la que les lleva a asumir comportamientos como los del “luego vuelvo” o los “me da tiempo”. Actitudes que en la mayoría de las ocasiones acaban significando un coste elevado aun mayor bien para la flota, bien para el propio conductor del vehículos. Así, en Madrid, estacionar sin ticket o exceder el tiempo permitido en las zona SER conlleva una multa de 90 euros, reducible a 60 euros por pronto pago. En Barcelona, las sanciones por infracciones similares pueden oscilar entre 60 y 100 euros, en función del tipo de infracción y del tiempo excedido. Multas que derivan en sanciones que tienen de inmediato un fuerte impacto económico que, además, resulta claramente desproporcionado frente a otros gastos diarios mucho más visibles de la flota.
- Pagar por tiempo de aparcamiento que no se utiliza: los repentinos cambios de planes, reuniones que se acortan o incluso aquellos recados o acciones que se llevan a cabo más rápidamente de lo previsto provocan que muchos conductores terminen pagando muchos más minutos de aparcamiento de los que en realidad están utilizando. En ciudades con alta rotación, esta situación no sólo se produce de una manera reiterada y prácticamente a diario, sino que provoca importantes sobrecostes debido a la alta frecuencia con la que se repiten. Sobrecostes que en su gran mayoría no son consignados en ninguna contabilidad y que, por tanto, carecen de control y vigilancia.
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Para reducir este tipo de pérdidas, aplicaciones especializas en el control y la reserva de espacios de aparcamiento, como la de Parclick, aportan funciones específicas en las mismas, como pueden ser la de “desaparcar”, mediante las cuales se permite ajustar el pago final al tiempo real utilizado de estacionamiento, evitando así pagar de más por los minutos no utilizados. Aplicaciones que ayudan de esta manera a llevar a cabo un mayor control del gasto diario de estacionamiento de las unidades de la flota.
Planificación, la mejor de las soluciones
El estudio elaborado por Parclick sugieren el uso de las aplicaciones adecuadas a cada gasto en concreto como la mejor de las soluciones para adecuar los microgastos a la realidad de las necesidades de la flota y de sus conductores. Gracias a estas aplicaciones, los conductores de las flotas y sus gestores pueden controlar mejor y de manera preventiva sus gastos de estacionamiento de igual modo al que controlan muchas de sus actividades particulares diarias.
Si ya estamos acostumbrados a reservar una entrada de cine, una mesa en un restaurante o una cita en la peluquería ¿por qué no hacer lo mismo en una plaza de estacionamiento en el centro de la ciudad? Reservar en destino la plaza de aparcamiento para nuestro vehículo en el centro de la ciudad debería ser algo natural en el momento en el que iniciamos nuestra ruta. No sólo nos permitiría ahorrar tiempo y consumo de energía, también favorecerá un importante ahorro económico al evitarnos microgastos que repetimos a diario así como reducirá el estrés que supone tener que buscar una plaza de aparcamiento en nuestro destino cuando acudimos al mismo con prisa y faltos de tiempo. Y todo ello sin apenas necesidad de tener que alterar nuestras rutinas diarias.