Northvolt, fabricante sueco de baterías, ha comunicado que vende su participación de Novo Energy a Volvo Cars, socio con el que participaba en esta compañía, con lo que la automovilística se hace con toda la propiedad.
Las dos enseñas suecas formaron Novo Energy a comienzos de 2022, en la que invirtieron cerca de 3.000 millones de euros para construir una fábrica de baterías en Gotemburgo y un centro de I+D, pero en 2024 Northvolt presentó su petición formal de quiebra en Estados Unidos (conocido como Chapter 11). Volvo Cars señaló incumplimiento de contrato por parte de Northvolt, y el pasado mes de octubre ya comunicó su intención de hacerse con la participación de su hasta ahora aliada en Novo Energy.
Esta operación está sujeta a la autorización del Tribunal de Quiebras de EE.UU. para el Distrito Sur de Texas y de la Inspección de Productos Estratégicos de Suecia.

Se estudia cómo volver a trabajar juntos
A mediados de enero, Novo Energy anunció una reducción de su plantilla cercana a un 30% para recortar gastos y en respuesta a “las cambiantes condiciones del mercado y un plan de negocios modificado”.
Con este movimiento, Northvolt pretende renunciar a los proyectos que tiene en marcha en Polonia y Noruega para poder dedicarse por completo a su planta de baterías ubicada en Ett, al norte de Suecia.
A pesar de esta “ruptura”, tanto Volvo Cars como Northvolt han anunciado un nuevo acuerdo marco para explorar cómo estas dos compañías pueden trabajar juntas en un futuro, tanto en el mercado europeo como en el norteamericano.