El renting y el uso compartido de vehículos, poco a poco, están cambiando el concepto de la utilización del automóvil y las opciones de movilidad de la gente. El Observatorio Cetelem, unidad de estudios y prospectiva de BNP Paribas Personal Finance, analiza estas tendencias en el Estudio Motor 2024.
La gran mayoría de conductores, en concreto el 87%, declara que prefiere tener un coche en propiedad, mientras que el 13% de los usuarios afirma que prefiere otras formas de utilización como el pago por uso o el carsharing.
![]()
Por su parte, el 36% de los conductores que afirma no querer un coche en propiedad declara que no lo necesita, además de que no se lo puede permitir, siendo los más numerosos los conductores con edades entre los 25 y 34 años. El 31% declara que prefiere utilizar medios de transporte más sostenibles, destacando los más jóvenes entre 18 y 24 años. Por último, un 18% de los encuestados manifiesta que, aunque le gustaría tener un coche en propiedad, no se lo puede permitir económicamente.
El renting adquiere cada vez más peso
La opción de la utilización del vehículo a través del renting a particulares es cada vez más conocida por los conductores españoles y también más demandada a la hora de adquirir un vehículo: el 13% ha accedido a su coche a través del renting. Estamos hablando de un crecimiento de dos puntos porcentuales respecto al año pasado. Además, un 55% estaría dispuesto a hacerlo en un futuro.
Según los conductores encuestados, las características más ventajosas que encuentran en el renting se centran en la comodidad que ofrece este producto, en que las reparaciones y mantenimiento del coche estén incluidas en la cuota mensual (63% frente al 62% en 2023) y también poder cambiar de coche según las necesidades (50% frente al 46% en 2023). También destacan el hecho de no pagar entrada, solo mensualidades (un 37%), que la cuota mensual fija facilita la planificación de gastos (un 35%), que se tiende a elegir vehículos más ecológicos y eficientes (un 12%) y que los coches de renting suelen incluir más sistemas de seguridad que la media (un 9%).
![]()
Respecto a los inconvenientes, lo peor es no ser el propietario del coche (50% frente al 47% en 2023). Pero también el hecho de tener que pagar un sobrecoste en el caso de pasarte de los kilómetros establecidos en el contrato o una penalización cuando se quiere cancelar el contrato con antelación, con un 42% y un 41% de menciones, respectivamente.
Carsharing, una fórmula al alza
El uso de servicios adicionales en relación a la utilización del automóvil continúa creciendo en nuestro país. Los servicios más usados son los de tipo ridesharing (Uber, Cabify), que han sido usados, al menos una vez, por el 59% de los usuarios. Un 38% ha recurrido al carpooling (como BlaBlaCar); un 19% al carsharing (Car2go, Wible, Zity, e-mov, eCooltra, etc); un 10% al alquiler de coches particulares (SocialCar); y un 4% a algún modelo de suscripción (Astara Move, Mocean).
La frecuencia de uso sigue siendo en la mayoría de los casos de forma ocasional (67% frente al 64% en 2023). Sólo el 3% declara utilizarlos diariamente. Pero hay que prestar atención al 17% que los utiliza al menos una vez al mes, y al 13% que lo hace semanalmente, aunque en ambos casos muestran caídas respecto al año anterior.
![]()
Las ventajas que se destacan de este tipo de servicios son que no se paga aparcamiento (44%), el precio y ahorro de costes (42%), la disminución de la contaminación (35%), que favorecen que haya menos atascos (27%), y que se pueden usar en momentos de restricciones por contaminación (25%).
En cuanto a las desventajas, se señala que no siempre hay coches disponibles (54%), que no es rentable para trayectos largos (47%), que dependen del móvil y si quedas sin batería no puedes ni reservar ni abrir el coche de alquiler (40%) y que en caso de atasco o de no encontrar aparcamiento el coste se dispara (28%).