El Opel Mokka GSE (Grand Sport Electric) hereda la máxima expresión de deportividad y tecnología eléctrica de la marca alemana. Incorpora elementos inspirados en la amplia experiencia de competición de Opel para ofrecer unas sensaciones de conducción únicas. Por lo tanto, no es solo una versión deportiva de este crossover urbano, sino que incorpora una mecánica y un chasis profundamente revisados, con tecnología derivada directamente del Mokka GSE Rally, coche con el que la firma del rayo competirá en la categoría FIA eRally5 de coches eléctricos.

Por lo tanto, el Mokka GSE de calle y la versión de competición de este modelo se parecen mucho. En ambos se utiliza un motor eléctrico de alto rendimiento de 281 CV (207 kW) y con un contundente par máximo de 345 Nm, cifra que está disponible de manera inmediata, nada más pisar el pedal de acelerador. Un potente electromotor que brinda un rendimiento de altos vuelos, como prueba su aceleración de 0 a 100 km/h de 5,9 segundos. Su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 200 km/h.
Este Mokka tan prestacional está dotado con una batería de iones de litio de 54 kWh de capacidad, capaz de brindar un rango de uso de 336 km y que admite una potencia máxima de recarga de 100 kW.

El vehículo permite adaptar su carácter al estilo de conducción que se realice en cada momento. Por medio de un mando, ubicado en la consola central, se puede elegir entre tres modos seleccionables: Sport, ofrece la máxima potencia y par, con una calibración del chasis y respuesta más deportiva; Normal, un punto de equilibrio entre prestaciones y eficiencia con la potencia limitada a 230 CV y la velocidad máxima a 180 km/h; y Eco, en el que se da prioridad a la eficiencia y el consumo más reducido y en el que la potencia está limitada a 190 CV y su velocidad máxima a 150 km/h.
Un chasis de carreras
Pero el Mokka GSE no solo tiene un motor muy potente y prestacional. En Opel han realizado un trabajo específico de puesta a punto del chasis tomando como referencia su dilatada experiencia en competición y con unos ajustes muy distintos a los de otros coches eléctricos de alto rendimiento. La suspensión tiene unos ajustes diseñados específicamente para este modelo, con amortiguadores hidráulicos dobles con unos reglajes firmes que reducen el balanceo de la carrocería, mientras que la dirección se ha recalibrado con una desmultiplicación más directa para que resulte más rápida y precisa.

El sistema de frenos, heredado directamente del coche de carreras, es de alto rendimiento. En el eje delantero equipa unos discos autoventilados de 380 mm con pinzas de cuatro pistones de la marca Alcon. En el trasero los discos son de 268 mm. Pero la gran joya en la puesta a punto de este Mokka tan deportivo es el diferencial autoblocante Torsen, un elemento crucial para mejorar la tracción y la estabilidad en curvas, transfiriendo el mayor reparto de par a la rueda con mejor agarre, minimizando con ello el efecto subvirador para que el coche tenga un comportamiento muy noble.
Estética deportiva y agresiva
El Mokka GSE mantiene los elementos de diseño característicos de la gama de este B-SUV, como es el caso del denominado Opel Vizor en el frontal, un panel negro en el que están integrados los faros y el logotipo de la marca, pero que añade unos detalles más exclusivos que le dan un toque mucho más deportivo y agresivo, como es el caso de los parachoques y unas molduras más prominentes.
Otro detalle muy diferenciador son unas espectaculares llantas de 20 pulgadas, calzadas con unos neumáticos Michelin Pilot Sport EV en medida 225/40 R20, tras las que se pueden ver las grandes pinzas de los frenos, pintadas en color amarillo. Su particular estética la remata con el techo en color negro y el capó también en este tono (opcional).

En el interior las diferencias son más acusadas con respecto a las demás versiones de la gama de este SUV urbano. En el salpicadero se mantiene el denominado Pure Panel con las pantallas de la instrumentación y del sistema multimedia de 10 pulgadas, incluyendo esta última datos muy específicos, como el indicador de la aceleración y de las fuerzas G. En el Mokka GSE los asientos tienen un diseño muy deportivo, similar a los de competición, con una magnífica sujeción lateral y revestidos en tejido Alcántara, material que también encontramos en diferentes guarnecidos. Otro detalle también muy deportivo son los pedales de aluminio.
Sensaciones de conducción muy agradables
La sensación al volante de Mokka GSE se resume en tres pilares: eficacia, estabilidad y diversión controlada. Nada más pisar el acelerador muestra un empuje instantáneo y contundente, especialmente en el modo Sport. Te permite salir catapultado, aunque de manera progresiva, sin llegar a intimidar. En este modo, que es en el que se dispone del máximo rendimiento, la dirección se vuelve más dura y directa y el coche, junto al buen trabajo que realizan las suspensiones, se muestra muy ágil y divertido en carreteras estrechas y viradas. Sobre las suspensiones hay que puntualizar que son firmes, pero no resultan incomodas, transmiten una elevada calidad de rodadura y permiten un uso diario.

En este tipo de trazados, o en circuito, se nota el trabajo que realiza el diferencial autoblocante Torsen: al pisar el pedal del acelerador con decisión se nota cómo sin que se produzcan perdidas de tracción el coche sale disparado, sin que el conductor pierda el control al volante. El sistema de frenos, al menos en la primera parte de su recorrido, es similar al de la gran mayoría de los coches eléctricos y parece que no frena lo que nos gustaría, pero esto es solo una sensación, al pisar el pedal con fuerzas podemos comprobar que el coche frena y mucho.

La mayor limitación de esta versión tan deportiva y potente del Mokka eléctrico es la autonomía real cuando se le exige su máximo rendimiento, sobre todo teniendo en cuenta que partimos de una autonomía homologada de 336 km y que el consumo se dispara mucho si se conduce de forma muy deportiva. Por último, tenemos que hablar del precio de este Mokka GSE tan deportivo y especial: 47.300 euros sin descuentos de la marca ni ayudas a la compra.