Con el objetivo puesto en las vans eléctricas de tamaño medio, Stellantis quiere entrar en los próximos años en la oferta y el uso de estos vehículos en aplicaciones de robotaxis, para lo cual ha unido fuerzas con la empresa especialista en soluciones de inteligencia aritficial, Pony.ai, con la que ha decidido llevar a cabo tanto el desarrollo como las pruebas conjuntas de la nueva generación de sus nuevos vehículos autónomos SAE Nivel 4 (hands-off & eyes off) creados a partir de la nueva plataforma AV-Ready Platform del Grupo Stellantis en la que se integrará la avanzada tecnología de conducción autónoma de Pony.ai.
La colaboración entre ambas compañías pretende aprovechar la actual posición de liderazgo que el grupo automotriz tiene como principal fabricante europeo de vehículos industriales ligeros alcanzada a través de su división Pro One para acelerar el desarrollo y despliegue de las nuevas soluciones de vehículos robotaxi en Europa.
Colaboración a través de Pro One
La colaboración se establecerá directamente entre Pro One, la división de vehículos comerciales del Grupo Stellantis, y la filial europea de Pony.ai, con sede en Luxemburgo, para integrar en los nuevos vehículos comerciales del segmento medio que produce el grupo el software de conducción autónoma de Pony.ai con la medium-size van (K0) de Stellantis AV-Ready Platform, en su versión cien por cien eléctrica a batería para ofrecer soluciones de movilidad urbana seguras, escalables y eficientes.
Para ello, ambas compañías han firmado un Memorando de Entendimiento (MoU) no vinculante para acelerar el desarrollo y despliegue de este tipo de soluciones de robotaxi en los mercados europeos en los que el grupo automotriz está presente con sus modelos. En concreto, el objetivo es comenzar a desplegar las primeras unidades de prueba —basadas todas ellas en el Peugeot e-Traveller— durante los próximos meses para, posteriormente, ampliar las experiencias mediante un despliegue gradual por otras grandes ciudades europeas a partir de 2026.
Pruebas en condiciones reales de uso
Las pruebas a realizar buscan verificar en condiciones reales de uso tanto la seguridad como las prestaciones y el cumplimiento de las normativas que los nuevos vehículos autónomos deben aportar antes de proceder a su competa implantación de sus servicios en las calles y carreteras europeas.
Inicialmente, el objetivo de la colaboración entre el Grupo Stellantis y Pony.ai se va a centrar únicamente en el desarrollo de vehículos comerciales ligeros autónomos para las distintas marcas del grupo, dado que la amplia cartera de LCVs de Stellantis facilita el escalado de las distintas soluciones sin fisuras, adaptándolas al amplio panorama que vive la movilidad en Europa.
Además, la amplia disponibilidad de tamaños, flexibilidad de uso, costes totales de propiedad y eficiencia que la gama de comerciales de Stellantis aporta hacen de ellos los vehículos ideales para su empleo en las distintas aplicaciones y servicios de vehículos conectados, desde robotaxis compactos hasta vans con capacidad para transportar hasta 8 pasajeros en su interior.
Potencial para transformar la movilidad
«Los vehículos sin conductor tienen el potencial de transformar la forma en que la gente se mueve en nuestras ciudades, ofreciendo opciones más seguras y asequibles para las comunidades«, ha comentado Ned Curic, Stellantis Chief Engineering & Technology Officer a la firma del MoU. Según Curic, «para dar vida a esta visión hemos construido las AV-Ready Platforms de Stellantis y nos estamos asociando con los mejores actores de la industria. Pony.ai destaca por su experiencia técnica y su enfoque colaborativo».
Por su parte, el fundador y CEO de Pony.ai, James Pens, afirmó estar «encantados de asociarnos con Stellantis para traer nuestra tecnología de movilidad autónoma a Europa». Para Peng, «la fuerte presencia europea y su cartera de marcas icónicas los convierten en el socio ideal para ayudar a acelerar nuestro crecimiento en este mercado clave”.
La colaboración entre ambas compañías, si bien se centra inicialmente en los vehículos comerciales ligeros, permite igualmente sentar las bases para el desarrollo de aplicaciones a futuro más amplias, entre las cuales se podrían incluir el desarrollo de nuevos servicios de movilidad autónoma tanto para el transporte de mercancías como para el de personas.