El 58% de los usuarios de carsharing considera que combinar este servicio con otros modos de transporte como el público, la bicicleta o el taxi contribuye de manera significativa a reducir la dependencia del vehículo privado. Este dato se extrae del II Barómetro del Carsharing 2025 de la Asociación del Vehículo Compartido en España (AVCE). A esto se suma la ventaja de poder desplazarse en coche sin asumir los costes ni responsabilidades del mantenimiento, lo que convierte al carsharing en una alternativa económica y sostenible, especialmente atractiva para la vuelta al trabajo o al colegio.
Actualmente, el vehículo compartido es un actor que fomenta los traslados urbanos sostenibles, la electromovilidad y garantiza la movilidad a aquellas familias que no disponen de un vehículo privado, que cabe destacar que alcanza un 18%, o en las que no todos los miembros que necesitan desplazarse tienen un medio disponible.
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Flotas con los últimos avances en seguridad
La innovación y conectividad en las flotas de movilidad compartida permiten que estos vehículos estén en constante actualización e incorporen tecnologías de última generación, como son los ADAS. Estos sistemas, cada vez con más presencia en todo tipo de vehículos, reúnen un conjunto de prestaciones diseñadas para reducir riesgos al volante y aumentar la protección tanto de los ocupantes del vehículo como de los usuarios vulnerables en la vía.
Según estimaciones de la Comisión Europea, la implementación de estas tecnologías podría salvar más de 25.000 vidas y evitar al menos 140.000 lesiones graves en toda la Unión Europea de aquí a 2038. En este contexto, la movilidad compartida no solo representa una alternativa más flexible y sostenible para volver a la rutina tras las vacaciones, también una opción más segura, alineada con los objetivos de seguridad vial de las principales instituciones europeas.
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Modelos de transporte más limpios
En el camino hacia la sostenibilidad y la mejora de la habitabilidad urbana, la AVCE considera que la movilidad compartida se posiciona como un pilar fundamental en las nuevas formas de desplazamiento. El II Barómetro del Carsharing 2025 destaca dos datos clave que refuerzan esta tendencia: en primer lugar, el 61% de los usuarios combina el vehículo compartido con el transporte público colectivo, potenciando así la sostenibilidad del sistema de movilidad. En segundo lugar, el uso del carsharing puede llegar a reducir hasta un 25% el espacio destinado a vehículos estacionados, liberando así espacio público para crear ciudades más caminables, accesibles y centradas en las personas.