Electra acaba de lanzar su nuevo plan Electra +, con tarifas desde 0,29 €/kWh. Este plan, disponible para todos los usuarios a través de la app de Electra, permite reducir de manera notable el gasto mensual en recarga de los vehículos eléctricos, disfrutando de una tarifa en recarga ultrarrápida más asequible.
Electra, que ya cuenta con más de 500 estaciones de recarga ultrarrápida y más de 3.000 puntos de carga activos en nueve países europeos, está avanzando rápidamente en España, con seis electralineras ya abiertas (entre ellas varias en Madrid, como las de CC Loranca 2, CC Gran Plaza 2, CC Río 2; y Barcelona, CC San Cugat) y otras 20 en proceso de apertura.
Precisamente, las grandes ciudades españolas, y en concreto Madrid, como epicentro del vehículo eléctrico, son las localizaciones donde Electra está avanzando más en su implantación, con electralineras ya abiertas y operativas en distintos puntos estratégicos de la comunidad como Fuenlabrada, San Sebastián de los Reyes, Las Rozas o Rivas; y con proyectos como la estación de Carabanchel, que se convertirá en la electrolinera ultrarrápida más grande de Europa y cuya apertura se prevé para finales de este mismo año.
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Cada vez con más presencia en Europa
Actualmente, Electra cuenta con 2.600 puntos de recarga ultrarrápida, de hasta 400 kW, en nueve países de Europa, una red que se multiplica hasta los 11.000 puntos situados en autovías, hoteles, centros comerciales y estaciones de servicio gracias a los acuerdos de la red Spark Alliance, asociación que agrupa a distintos operadores europeos con la idea de ofrecer al usuario la interoperabilidad desde cualquiera de las aplicaciones móviles de las distintas compañías y con la que los usuarios ya tienen acceso a más de 1.700 estaciones en 25 países europeos sin restricciones.
«Nuestro objetivo clave es acelerar la transición hacia una movilidad más sostenible en España. Queremos demostrar a esos conductores que todavía dudan si dar el salto al vehículo eléctrico que la recarga ya no es un obstáculo, y que recargar puede ser más fácil y más económico que repostar un coche de combustión», concluye Verot.