Las comisiones de Medio Ambiente y Transportes en el Parlamento Europeo han votado a favor de que los objetivos nacionales de electrificación para flotas previstos para 2030 pasen de ser obligatorios a voluntarios.
Hasta ahora, la propuesta de la Comisión Europea contemplaba que para 2030, un 69% de turismos de empresas sean cero y bajas emisiones en el conjunto de la Unión Europea, de las cuales al menos el 45% del total corresponda a vehículos completamente ecológicos. Asimismo, establece objetivos diferentes para cada Estado miembro.
En el caso de España, se establece que para 2030 el 55% de los nuevos turismos de grandes empresas sean de cero y bajas emisiones, exigiendo que al menos el 36% sean coches 100% eléctricos. Estas referencias ascenderán en 2035 al 76% y al 64%, respectivamente.
La decisión se ha tomado después de que, el pasado 21 de octubre, el Grupo Popular, Socialistas y Demócratas y Renew Europe llegaran a un acuerdo para flexibilizar las medidas relacionadas con la neutralidad de las emisiones.
La electrificación pasa por las flotas
Esta votación sirve de antesala para la decisión del pleno de la Eurocámara, prevista para mediados de diciembre. Por su parte, los 27 Estados miembros buscan una posición común sobre cómo reducir las emisiones en el territorio. No obstante, sin un acuerdo entre el Parlamento y el Consejo, ninguna modificación podrá entrar en vigor.
Un pacto respecto a la electrificación de las flotas es importante debido a que el 59% de los vehículos nuevos de la UE pertenecen a las empresas, según un informe de Transport and Environment. Asimismo, debido a su rápida renovación, son los que determinan qué coches acaban nutriendo el mercado de segunda mano, haciéndolo crucial para la democratización del vehículo eléctrico.
