Hablar del Volkswagen Polo es hacerlo de uno de los pilares fundamentales de la estrategia comercial de la marca alemana y del segmento de los utilitarios urbanos. Tras medio siglo de éxitos comerciales y millones de unidades vendidas en todo el mundo, este modelo afronta su transformación más radical con el nuevo ID.Polo, que entra de lleno en la era de la electrificación con una gama basada en nuevas versiones con tecnología cero emisiones.

El ID.Polo es también un modelo muy importante para la industria del motor en España, pues se va a fabricar en nuestro país, en la misma línea de montaje en la planta de Martorell del Cupra Raval, modelo con el comparte también todos sus elementos técnicos. Comenzando por la plataforma MEB+, desarrollada por el Grupo Volkswagen para sus coches eléctricos más pequeños y con tracción delantera, y llegando a sus distintos sistemas de propulsión eléctricos.
Detalles propios
El ID.Polo es el primer modelo eléctrico de la marca alemana que abandona la nomenclatura numérica del resto de la familia ID para apostar por la denominación histórica de este modelo. También su diseño se aleja del resto de los coches eléctricos de Volkswagen y apuesta por una imagen que lo acerca mucho a la del Polo con motores de combustión. Por lo tanto, apuesta por un formato hatchback tradicional y con un aspecto robusto.
Su longitud se sitúa en 4,05 metros, su anchura en 1,81 y anuncia una altura de 1,53 metros. Un dato sobresaliente es su distancia entre ejes, que se va hasta los 2,60 metros a base de llevar las ruedas a los extremos de la carrocería.

El frontal destaca por un capó corto pero marcadamente esculpido, escoltado por unos rasgados faros Matrix LED con tecnología IQ.Light que quedan unidos por una firma lumínica central y el logotipo de la marca retroiluminado. En la vista lateral, el gran protagonismo recae en un pilar C muy ancho y dinámico, un rasgo de diseño clásico de la marca que aporta solidez visual. Las manetas de las puertas traseras se han integrado de forma camuflada en el montante de las ventanillas. En la zaga destacan los grupos ópticos, unidos por una franja luminosa, así como el spoiler en la parte superior del portón.
Interior tecnológico y ergonómico
En el interior hay que subrayar el gran trabajo ergonómico que se ha realizado. Atendiendo a las críticas sobre los polémicos mandos táctiles no iluminados presentes en muchos modelos de la marca de Wolfsburgo, en el ID.Polo se recurre a una consola con botones físicos para funciones tan importantes como el climatizador y, además, incluye un mando giratorio central para poder seleccionar con facilidad los modos de conducción. También se puede apreciar que Volkswagen ha recurrido para su realización a unos materiales de muy buena factura y muy agradables tanto al tacto como a la vista.

En lo que al espacio para los pasajeros se refiere, el ID.Polo calca las cotas del Polo con motor de combustión. La plataforma MEB+ permite integrar todos los elementos del sistema de propulsión eléctrico de forma que no resten nada de espacio en el interior del coche. Un habitáculo espacioso, pese a las contenidas dimensiones de este coche, que se completa con un maletero que homologa una capacidad de 441 litros, un dato muy bueno para un coche de su segmento. Si se abaten los asientos traseros el volumen total de carga asciende hasta los 1.250 litros.

El interior del ID.Polo también se siente muy tecnológico. Tras el volante de tres radios y con mandos también físicos se ubica un cuadro de instrumentos digital de 10,9 pulgadas, que puede estar complementado por un avanzado Head-up Display que proyecta la información más esencial en el parabrisas. En el centro del salpicadero destaca una pantalla táctil de 12,9 pulgadas con la última evolución del sistema de infoentretenimiento de la marca, caracterizado por menús muy intuitivos, actualizaciones en línea OTA y un asistente de voz predictivo optimizado.
Primero con 211 CV y 454 km de autonomía
La gama de electromotores del ID.Polo, ubicados en la parte delantera del coche, se vertebra en tres niveles de potencia perfectamente diferenciados para cubrir cualquier tipo de necesidad. En el momento de su lanzamiento se ofrece con una potencia de 211 CV (155 kW) y con una batería con un composición química de NMC (Níquel-Manganeso-Cobalto) con una capacidad neta de 52 kWh y con un rango de uso homologado de 454 km. Batería que permite una potencia de carga rápida de hasta 105 kW, lo que posibilita pasar del 10% al 80% de la capacidad en apenas 24 minutos.

Más adelante, en el mes de julio, van a llegar dos versiones más accesibles, ambas con unas baterías LFP (litio-Ferrofosfato) con una capacidad neta de 37 kWh y en su caso con un rango de uso de 330 km. Estas baterías admiten una potencia de carga rápida de 90 kW. Estas versiones anuncian potencias de 116 CV (85 kW) y 135 CV (99 kW). Más adelante, posiblemente a finales de año, la gama ID.Polo se enriquecerá con una versión GTI con una potencia de 226 CV (166 kW).

La gama se estructura en torno a tres niveles de acabado: Match, Life y Style. La marca alemana apuesta para este nuevo utilitario cero emisiones por unos precios asequibles con la aspiración de que se convierta en uno de los reyes de la ciudad. Así, la versión de 211 CV, que ya está en preventa, incluyendo todos los descuentos posibles y las ayudas oficiales a la compra está disponible desde 24.900 euros. No obstante, Volkswagen adelanta que la versión de acceso, con todas las ayudas a la compra posibles, podrá tener un precio inferior a los 20.000 euros.