Histórica sanción la que le ha caído a Uber en los Países Bajos tras detectarse graves fallos en la protección de los datos de sus conductores y transferir información sobre los mismos a Estados Unidos.
La Autoridad de Protección de Datos (DPA) del país comunitario ha sancionado a la compañía de servicios de movilidad con 290 millones de euros por una violación flagrante del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD) de la UE.
Según la investigación llevada a cabo por las autoridades de los Países Bajos, Uber acumuló información sensible de conductores europeos que posteriormente transfirió a los Estados Unidos.
Transferir a EE.UU datos sensibles sin protección
Entre los datos almacenados se encuentran los relativos a sus cuentas bancarias, licencias de taxi o VTC, localización, fotografías, pagos, documentos de identidad y, en algunos casos, incluso información penal y médica sin haber implementado las necesarias medidas de protección de los datos almacenados.

En principio, Uber llevaría más de dos años almacenando dicha información y transfiriéndola a sus oficinas en los Estados Unidos, situación que está terminantemente prohibida desde que en 2020 el Tribunal de Justicia de la Union Europea declaró inválido el “Escudo de Privacidad” UE-EE-UU, mecanismo que hasta entonces regulaba este tipo de transferencias.
«Uber ha incurrido en una falta grave»
Para el presidente de la DPA, Aleid Wolfsen, “Uber ha incurrido en una falta grave al no garantizar el nivel de protección requerido para las transferencias de información y datos a Estados Unidos”.
La sanción impuesta a la compañía de servicios de movilidad marca un nuevo hito en la supervisión que la UE y sus respectivos Estados miembro están llevando a cabo sobre las empresas tecnológicas y muestra la severidad que se puede llegar a aplicar sobre las mismas a consecuencia del incumplimiento de las normativas que en materia de privacidad y protección de datos se han venido regulando en estos últimos años.

Sanción «errónea e injustificada», según Uber
Por parte de Uber, la reacción no se ha hecho esperar. La empresa de movilidad ha cortado de raíz las prácticas cuestionadas por la DPA de los Países Bajos y ya ha declarado su intención de apelar ante los tribunales la sanción que le ha sido impuesta, por considerarla “errónea e injustificada”.
Según han declarado responsables de la empresa, esta siempre ha actuado conforme a las normativas vigentes, en especial durante el período en el que la Unión Europea y los Estados Unidos negociaron los mecanismos de transmisión y protección de datos.
Amplio historial de conflictos Uber-DPA
En todo caso, no se trata de la primera vez que la Autoridad de Protección de Datos de los Países Bajos sanciona a Uber al pago de importantes sanciones por su actividad en esta materia. En 2018 le impuso una multa por valor de 600.000 euros y en 2023 otra por valor de 10 millones de euros. Ahora, la sanción por valor de 290 millones de euros eleva a un nuevo y sorprendente límite el caché del historial de conflictos entre los reguladores en materia de privacidad y la compañía de servicios de movilidad.
