Los mercados no han acogido con satisfacción el anuncio de los resultados económicos de Hertz correspondientes al primer trimestre del ejercicio en curso, tal y como dejó patente la caída de sus títulos por encima del 8%. De entrada, la compañía norteamericana ha más que duplicado sus pérdidas, pasando de los 186 millones de dólares en rojo de enero-marzo de 2024 a los 443 millones contabilizados en el primer cuarto de este año. Asimismo, sus ingresos se veían penalizados en un 13%, descendiendo hasta los 1.813 millones de dólares.
Por la parte positiva, Hertz destaca que sigue por el buen camino para conseguir un Ebitda corporativo ajustado positivo en el tercer trimestre de 2025. De momento, al cierre de marzo ha logrado disminuir el signo negativo de 567 millones de dólares a 325 millones. Otro aspecto reseñable de su evolución respecto al año pasado remitiría a la mejora conseguida en términos de depreciación de su flota, que se ha visto reducida en un 8% hasta una media de 504.723 vehículos.
Mejora la depreciación de sus vehículos
La depreciación por unidad ha descendido desde los 588 dólares del primer trimestre de 2024 hasta los 353 dólares de este año, una mejora del 40% que anima a la compañía alquiladora a adelantar al segundo trimestre el objetivo de reducir la pérdida de valor de los vehículos de su flota por debajo de los 300 dólares, objetivo que ya están logrando los coches adquiridos en este 2025.
«Hace apenas un año estábamos gestionando una flota envejecida y presionando los valores residuales. Hoy, gracias a una acción rápida y disciplinada, hemos rotado a una flota más nueva y eficiente que es resistente, rentable y está alineada con un entorno residual al alza», ha declarado al respecto Gil West, consejero delegado de Hertz.
La compañía ya reconoció que la flota es la palanca económica más dominante y comenzó una renovación en 2024, sustituyendo los modelos más antiguos y menos preferidos por los clientes por vehículos más nuevos que ofrecen menores costes operativos y un mejor rendimiento de la depreciación.
En estos momentos, más del 70% de la flota principal de alquiler de Hertz en EE.UU. tiene 12 meses o menos de antigüedad, lo que permite a la compañía, asegura, «mantener una flota más nueva y deseable para los clientes, al tiempo que conserva la flexibilidad para gestionar la volatilidad del mercado».