Dado el hilo de incertidumbre por el que camina el sector de automoción en cuanto a las tecnologías de impulsión disponibles y las que acabarán por imponerse, no es fácil elegir coche hoy en día. Para nadie. Ni para la empresa, más analítica en sus valoraciones, ni para el particular, habituado a una compra más impulsiva y emocional. Dudas que afloran también en el caso de una adquisición tradicional o a través de alguna de las opciones de pago por uso que ofrece el mercado.
El último estudio sobre el renting elaborado por el marketplace de motor coches.net viene a arrojar algo de luz sobre este asunto. Concretamente, sobre cuáles son las tecnologías de propulsión favoritas de los clientes del renting, entre otras cuestiones, sacando a la luz la disparidad entre el usuario particular y el de empresa.
Diésel vs híbrido
El cliente de CIF, como decíamos más analítico y pragmático a la hora de echar cuentas para determinar el TCO de su flota, se sigue decantando por lo motores de gasoil. Según este estudio, es la opción preferida para el 32% de los encuestados, frente al 23% que optaría por un modelo híbrido, el 18% que apostaría por la gasolina y el 16% que arrendaría vehículos híbridos enchufables.
No obstante, la empresa se decanta por el eléctrico puro en mayor medida que lo hace el particular, un 11% frente al 8% de estos últimos. El cliente privado del renting se inclina mayoritariamente por la opción híbrida, un 35%, por delante de las dos alternativas de combustión tradicional, gasolina (21%) y diésel (17%), del híbrido enchufable (17%) y de la opción de gas u otras (2%).
En lo que sí coinciden ambos tipos de clientes del renting es en la motivaciones que les empujan hasta esta alternativa de movilidad. Así pues, el mantenimiento y la asistencia en averías se perfila como la principal prestación tanto para las empresas (59%) como para los particulares (64%), seguida del seguro a todo riesgo incluido (59% y 61%, respectivamente); el vehículo de sustitución en caso de inmovilización (42% y 49%) o la posibilidad de cancelar el contrato sin permanencia (42% y 49%).
En cualquier caso, el aspecto económico tiene un peso definitivo sobre la elección del modelo a arrendar durante un periodo de tiempo. Según los datos del estudio de coches.net, el coste más económico, con un 47% de las respuestas, es la prioridad del cliente, muy por delante de otros factores como la seguridad (26%) o la tecnología y conectividad (12%).
Tres de cada 10 consideran la cuota mensual
Porque el renting es una opción en la mente de los usuarios. El 31% se plantearía un modelo de cuota mensual como posible solución para su movilidad, y de ellos un 60% se decantaría por el renting para particulares y un 11% por el vehículo de empresa o renting de empresa, dejando el pago por suscripción en un 16%, el alquiler por horas/días en un 12% y apenas un 1% para el sharing.
Visto desde otra perspectiva, hay que considerar también que un 70% de los encuestados no se plantea la vía de la cuota mensual, principalmente por la predilección todavía imperante de tener un coche en propiedad (59%) o porque el precio es demasiado alto (32%), saliendo de nuevo a relucir el aspecto económico.