La digitalización de los procesos de compra está impulsando de manera acelerada la transformación del mercado del automóvil y de muchos de los modelos de negocio que tradicionalmente se pueden encontrar en él. Uno de ellos es el de las compañías especializadas en la realización de entregas personalizadas de vehículos, tanto en los procesos de compra y adquisición como en los distintos tipos de servicios que ofrecen esta posibilidad.
Según datos del sector, el 35% de quienes compran un coche por internet actualmente ya completan todo el proceso de adquisición sin necesidad de pisar una tienda física durante el mismo. La era digital ha traído consigo una nueva realidad que ha generado una importante cantidad de servicios complementarios en el sector cuya demanda cada vez es mayor.
Consideración de servicio premium
Entre estos servicios, los relativos a recogidas y entregas personalizadas de los vehículos a sus propietarios y/o usuarios que permiten a estos entregar o recibir el coche directamente en su domicilio o lugar de trabajo. Un servicio que aporta calidad a las operativas y que, por lo general, tiene consideración premium.
El aporte de calidad que las entregas personalizadas de vehículos están propiciando a numerosos servicios relacionados con el automóvil hace que cada vez un mayor número de usuarios solicite este servicio complementario, situación que está disparando su demanda y haciendo del servicio de entregas una opción cada vez más habitualmente seleccionada por los consumidores.
Crecimiento del 90%
Según Carset, una de las empresas líderes en el ámbito de las entregas personalizadas y, más concretamente, especializada en las cuestiones logísticas relacionadas con los mercados y servicios de última milla para el mercado de la automoción, la demanda de este tipo de servicios ha experimentado durante los últimos años un incremento del 90%.
“La entrega de un vehículo es un momento clave en la experiencia del cliente que adquiere un nuevo coche”, comenta Raúl Sánchez, CEO de Carset. Un momento que para la empresa es todo un proceso que incluye desde la recogida del vehículo en campas o concesionarios, su limpieza, una verificación técnica, el desplazamiento del mismo hasta el punto de entrega acordado y la firma digital de toda la documentación. Todo ello en una única intervención, que además está optimizada y dirigida siempre por técnicos profesionales.
Importante aportación de valor añadido
Un proceso, según comenta el CEO de Carset, del cual “hemos desarrollado un modelo que busca cuidar cada uno de los detalles y aportar un valor añadido también a concesionarios, empresas de renting y marcas”. Carset opera en todo el territorio nacional, incluidas las islas de ambos archipiélagos.
Según los datos registrados por la operadora logística, el impacto de las entregas personalizadas se torna más positivo en aquellos territorios en los cuales la presencia de concesionarios, talleres o establecimientos de la marca es menor. Es en estas zonas donde el modelo de entrega directa permite reducir las barreras geográficas existentes para el acceso al mercado automovilístico.
Facilita la recogida de los vehículos usados
Por otra parte, gracias a las entregas personalizadas, la entrega de los vehículos usados por parte de los clientes —servicio que también se incluye en el modelo de negocio de las entregas personalizadas— deja de representar un problema en muchas operaciones para muchos de los clientes cuando tienen que efectuar esta transacción al recibir su coche nuevo.
Las entregas personalizadas de los vehículos son un tipo de soluciones idóneas para adaptar toda la cadena de valor de los servicios del automóvil a sus clientes. Una tendencia cada vez más amplia y presente en el sector, tanto en las operaciones relativas a los servicios digitalizados como a los presenciales más tradicionales.
Operativas como las que ofertan empresas como Carset permiten integrar a los distintos servicios del automóvil tecnología, flexibilidad y una atención personalizada que, poco a poco, se están integrando en la estructura operativa del sector hasta convertirse en una parte más de los procesos dada la gran oferta de valor añadido que los mismos representan tanto para los clientes como para las empresas del sector del automóvil.
