Un reciente estudio elaborado en el Reino Unido indica que los fallos y vicios ocultos que los vehículos nuevos tienen suponen miles de millones de pérdidas a las flotas en concepto de costos por los tiempos de inactividad que generan, y la pérdida de valor en los precios de reventa del vehículo que ello supone, especialmente en el caso de los eléctricos por los fallos de las baterías y la degradación de su estado o por las fallas que se producen en los sistemas tecnológicos que están presentes en los vehículos.
Carly Enterprise, empresa especialista en diagnósis de vehículos y cuya plataforma B2B brinda información certificada sobre el estado y mantenimiento de los vehículos a flotas, concesionarios, talleres y tasadores ha emitido un informe en el que detalla las magnitudes que suponen los problemas ocultos que tienen los vehículos en el Reino Unido.
Más de 700.000 vehículos analizados
A partir de una muestra compuesta por más de 700.000 vehículos analizados en 2025, Carly Enterprise ha detectado que casi uno de cada tres automóviles de entre uno a cuatro años de edad y casi la mitad de aquellos que tienen más de cinco años de uso, presentaban al menos una falla crítica en su funcionamiento, fallas que suponen, en el caso de los vehículos pertenecientes a flotas de empresas, importantes pérdidas en su rentabilidad por los tiempos que los vehículos deben permanecer parados o en el taller para resolverlos.
El estudio estima que tan sólo por los tiempos de inactividad que estos problemas generan los costes que las flotas deben asumir superan colectivamente más de 2.745,6 millones de euros cada año a las empresas del Reino Unido (cifra que igualmente estimó otro estudio elaborado en 2019 por Northgate, que ya entonces fijó en 2.400 los millones de pérdidas que las flotas debían de asumir por esta misma causa).
Inmovilización y pérdida de valor en reventa
De igual modo, las pérdidas que las flotas deben asumir por estos fallos mecánicos se ven incrementados a la hora de vender sus vehículos usados, puesto que las averías sufridas tienen un importante reflejo en sus valores residuales a la hora de ser vendidos como vehículos usados, situación que igualmente les genera importantes pérdidas.
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Una situación en la que los vehículos eléctricos destacan especialmente, pues su valoración residual va a depender en gran medida de la precisión de los datos sobre el estado de su batería, que representa por sí sola alrededor del 40 % del valor del vehículo, por lo que si esta ha sufrido cualquier fallo en su funcionamiento o estado su valoración residual caerá fuertementen generando importantes pérdidas a las flotas.
Plataformas telemáticas, la solución
El informe pone en valor la acción de los sistemas y herramientas que permiten detectar de forma temprana los problemas y fallos críticos existentes en los vehículos, facilitando con ello su resolución y evitando tiempos innecesarios de inactividad y operaciones de taller no programadas a las flotas de vehículos. Correcciones que, al haber sido certificadas, ayudan a las flotas a proteger los valores de reventa de sus vehículos y a generar confianza en los futuros compradores de los mismos, evitando así fuertes pérdidas económicas a las flotas.
Según los cálculos efectuados por los técnicos de Carly Enterprise, se estima que tan sólo por las perdidas de tiempo motivadas por la inactividad de los vehículos que provocan los fallos que cometen los fabricantes de los vehículos en su producción, los costes que anualmente recaen sobre las flotas de vehículos de empresas por esta razón superan los 2.400 millones de libras (unos 2.750.196.000 de euros).
Evitar fallos ocultos, kilometrajes adulterados, …
Según comenta Dan Meeghan, director de Carly Enterprise en el Reino Unido,, “el próximo trimestre será uno de los más activos en cuando a la desinversión en flotas y la venta de vehículos usados en el país. Al escanear más de 700.000 vehículos, hemos constatado la prevalencia de problemas críticos, desde fallos ocultos hasta kilometrajes adulterados en los mismos. Nuestra solución ofrece a las empresas las herramientas necesarias para actuar con rapidez, reducir los tiempos de inactividad, proteger el valor del vehículo y generar confianza en los clientes, todo ello sin perder la delantera en un mercado cada vez más conectado y electrificado”.
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Gracias a plataformas como Carly Enterprise —diseñadas específicamente para dar servicio no sólo a los gestores de flotas, también a concesionarios, tasadores y talleres, e incluso a los futuros compradores de dichos vehículos— se pueden detectar de manera instantánea las posibles incongruencias o manipulaciones en los kilometrajes de los vehículos, en sus números de bastidor .
Al combinar transparencia, integración y herramientas para vehículos eléctricos con visión de futuro, Carly Enterprise permite a las empresas reducir el tiempo de inactividad, optimizar costes y generar confianza con los clientes.