La actividad de los talleres en España seguirá creciendo durante los próximos años. Según el informe “La posventa (in)sostenible” presentado por Solera en el Congreso Faconauto, el potencial de facturación del sector aumentará un 34% durante la próxima década, pasando de los 17.000 millones de euros actuales a cerca de 23.000 millones en 2035.
Este incremento no responde únicamente a un mayor volumen de reparaciones. Una parte relevante del crecimiento procederá del encarecimiento del recambio, que en los últimos cuatro años ha acumulado un incremento del 25% y continúa siendo el principal componente de la factura del taller.
Actualmente, el 57% de la facturación de la posventa corresponde a piezas, mientras que el 43% restante procede de la mano de obra. Aunque el precio de los recambios seguirá al alza, su ritmo de crecimiento se ha moderado en los últimos ejercicios: si en 2022 y 2023 se situaba entre el 7% y el 8% anual, desde 2024 ronda el 5%.
Más vehículos y más reparaciones
Otro factor clave en la evolución del negocio será el crecimiento del parque automovilístico. Así, el estudio de Solera prevé que de los aproximadamente 30 millones de turismos y vehículos comerciales ligeros y medios que circulan hoy por España, en una década su cifra podría acercarse a los 36 millones.

Este aumento permitirá superar en más de dos millones el número de reparaciones anuales. La razón es que el parque español continúa creciendo de forma sostenida: cada año se incorporan netamente alrededor de 300.000 vehículos, debido a que las altas superan a las bajas.
Sin embargo, esta tendencia también tiene un efecto colateral: el envejecimiento del parque. Actualmente, el 47% de los vehículos tiene más de 15 años, una proporción que previsiblemente se mantendrá durante la próxima década.
Por ello, desde Solera advierten de que más volumen de vehículos no implica necesariamente mayor rentabilidad para los talleres.
Inmigración y mujeres, un mercado en crecimiento
El informe también señala oportunidades estructurales para el sector vinculadas a la evolución demográfica. Según las proyecciones del INE, España podría aumentar su población en cinco millones de personas en los próximos quince años, impulsada principalmente por la inmigración.
En este colectivo, el 75% se encuentra en edades clave para la conducción, entre los 20 y los 60 años, lo que supone una base potencial para incrementar el número de conductores y, en consecuencia, la actividad vinculada al automóvil.

A ello se suma el margen de crecimiento existente entre la población femenina. Aunque las mujeres representan el 51% de la población, solo suponen el 43% de los conductores con permiso de conducir, con algo más de 12 millones de licencias.
Además, tener carnet no implica necesariamente conducir. Según datos de Unespa, 8,5 millones de mujeres son titulares de seguros de automóvil, lo que deja un diferencial de 3,7 millones de potenciales conductoras. Para el sector, este grupo representa una oportunidad tanto en ventas de vehículos nuevos y usados como en servicios de posventa.
La electrificación cambiará el negocio del taller
En paralelo, el informe destaca que la electrificación del parque automovilístico avanza en España a un ritmo más lento del previsto inicialmente. Con las matriculaciones actuales, Solera considera difícil alcanzar el millón de coches eléctricos en circulación en 2028 o superar los 1,4 millones en 2029.
El objetivo oficial del Gobierno de 5,5 millones de vehículos electrificados en 2030 —incluyendo eléctricos puros e híbridos enchufables— amplía el alcance para hacerlo más viable, aunque sigue siendo considerado exigente por la industria.
Mientras tanto, la lenta implantación de esta tecnología supone un alivio temporal para los talleres. Un vehículo eléctrico elimina más de 20.000 euros en piezas vinculadas a la mecánica tradicional, como aceite, bujías, correas de distribución, turbos, inyectores o bombas de combustible, componentes que en los modelos de combustión generan buena parte del mantenimiento preventivo y correctivo.
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Según José Luis Gata, Business Development Manager de Solera, “la menor presencia de piezas de mecánica en los eléctricos provocará que, a medida que avance la electrificación, los talleres tengan que apoyarse más en la mano de obra para compensar la pérdida de negocio en recambios”.
En ese nuevo escenario, algunos componentes ganarán protagonismo. Entre ellos, el neumático, que en los vehículos eléctricos presenta mayor desgaste y rentabilidad que en los modelos de gasolina o diésel.
En conjunto, el sector de la posventa afronta una década de crecimiento, pero también de transformación del modelo de ingresos, en el que la evolución del parque, el encarecimiento del recambio y la electrificación marcarán el rumbo del negocio.
