La Clase C de Mercedes-Benz es uno de los modelos más vendidos de la marca de la estrella y uno de los vehículos más demandados en el mercado del renting. Ahora, tras décadas dominando las flotas de representación con sus motores diésel y de gasolina, la firma alemana da el paso definitivo y lo mete de lleno en la era de la electrificación. No se trata de un simple lavado de cara electrificado, este nuevo Mercedes Clase C eléctrico es un coche totalmente nuevo surgido de una hoja en blanco teniendo como base la sofisticada plataforma MB.EA-M.
Por lo tanto, esta nueva berlina cero emisiones no llega para sustituir al Clase C de combustión, lo hace para convivir con él, pero aportando un extra de eficiencia y sobre todo de lujo digital. Este nuevo modelo ya admite pedidos. En principio se va a comercializar la versión C 400 4MATIC electric con un precio que parte de los 69.800 euros. Estará disponible en los concesionarios de la estrella en nuestro país el próximo mes de septiembre.
La escultura del viento
Visualmente, el Clase C eléctrico es una oda a la fluidez. Su diseño se ha inspirado en el prototipo Vision EQXX, con una estética muy coupé en la que la aerodinámica ha jugado un papel fundamental, como así lo demuestra su Cx de tan solo 0,22, un dato que lo posiciona entre los mejores de su segmento.
En el frontal destaca la rejilla Black Panel, totalmente cerrada, que tras ella oculta una serie de radares de última generación y en la que sobresale la trama de estrellas retroiluminadas con hasta 1.050 puntos de luminosos.

Además, sobresalen los avanzados faros con tecnología DIGITAL LIGHT de serie, capaz de proyectar señales de advertencia directamente sobre el asfalto. En la zaga, los grupos ópticos presentan una firma lumínica de doble anillo circular, un guiño a la nueva identidad de la familia eléctrica de Mercedes, unidos por una franja LED. Otros detalles curiosos son los tiradores de las puertas enrasados y el diseño de la llantas optimizado para favorecer la aerodinámica del coche.
Nueva dimensión de la digitalización
La opción eléctrica de la Clase C de Mercedes tiene una longitud de 4,88 metros, una anchura de 1,89, una altura de 1,50 y una distancia entre ejes de 2,96 metros, cotas algo superiores a las de los Clase C con motores de combustión. Unas dimensiones que permiten brindar un espacio interior más amplio y confortable, como no podía ser de otra manera con una calidad de acabado muy elevada con la presencia de materiales de tipo ecológico y veganos de una magnífica factura. Un habitáculo amplio y muy bien aprovechado que se completa con un maletero con una capacidad de 470 litros y con un compartimento bajo el capó de 101 litros.

En su interior acapara el protagonismo la imponente MBUX Hyperscreen de 39,1 pulgadas (opcional), un solo cristal curvo que que se extiende a lo largo de todo el salpicadero y que incluye tres pantallas: una para la instrumentación, otra en el centro para el sistema multimedia y la tercera en el lado del acompañante con tecnología de privacidad para no distraer al conductor. Este modelo incluye el nuevo sistema operativo MB.OS con inteligencia artificial avanzada.
Al principio, una versión de 489 CV
En la primera fase comercial, el Mercedes-Benz Clase C eléctrico se va a comercializar bajo la versión C 400 4MATIC electric, dotada con un electromotor en cada eje y con una potencia total de 489 CV (360 kW) y 800 Nm de par. Un conjunto mecánico que firma una aceleración de 0 a 100 km/h de apenas 4 segundos. Su velocidad máxima está limitada electrónicamente a 210 km/h para no penalizar la autonomía. Ddatos que no están nada mal para un coche que tiene un peso de casi 2,5 toneladas.

Este modelo cuenta con una batería de NCM (Níquel, Cobalto y Manganeso) con una capacidad neta de 94 kWh (100 kWh brutos) que permite un rango de uso (WLTP) de 762 km. A la hora de tener que parar para recargar la batería, su arquitectura eléctrica de 800 V permite, en puntos de carga de corriente continua, una potencia de hasta 350 kW, de modo que puede recuperar 325 km de autonomía en solo 10 minutos y regenerar del 10% al 80% de su capacidad en unos 22 minutos. En corriente alterna su potencia máxima de carga es de 22 kW.
Técnicamente, hay que mencionar también la suspensión neumática AIRMATIC, que en combinación con el eje trasero direccional (hasta 4,5 grados) dotan a esta berlina, bastante pesada, de una agilidad realmente sorprendente. A todo esto hay que sumar los hasta 27 sensores y cámaras que equipa, que funcionan en combinación con sus avanzados sistemas de seguridad y de asistencia a la conducción.