El negocio del rent a car mantiene su tendencia de crecimiento en España, si bien lo hacen a un ritmo más moderado que en los ejercicios posteriores a la pandemia. Tras cerrar 2025 con una facturación de 2.680 millones de euros, un 4,1% más que el año anterior, el sector prevé volver a crecer en 2026 hasta situarse en torno a los 2.775 millones de euros, lo que supondría un incremento adicional cercano al 3,5%.
Así se desprende del último estudio «Rent a Car» elaborado por el Observatorio Sectorial DBK, que sitúa al turismo internacional como el principal motor del mercado y del cual anticipa que continuará liderando la demanda durante los próximos meses.
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El Observatorio Sectorial DBK refleja que, aunque la actividad alquiladora mantiene una evolución positiva, el sector ha entrado en una fase de crecimiento más contenida que en años anteriores, condicionada por un menor dinamismo económico y por una mayor sensibilidad de los clientes al precio.
No obstante, el buen comportamiento del turismo extranjero seguirá compensando esta desaceleración, apoyado en la fortaleza del destino España y en la percepción de mayor seguridad que ofrece nuestro país frente a otros mercados turísticos competidores.
El turismo internacional consolida su liderazgo
Según el informe de DBK, el segmento vinculado al turismo extranjero volvió a ser el principal impulsor del negocio durante 2025. Sus ingresos alcanzaron los 1.205 millones de euros, tras crecer un 5,2%, lo que ha elevado su peso hasta representar ya el 45% de la facturación total del sector.
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Por detrás se situó el mercado de empresas y negocios, con 890 millones de euros de facturación y un crecimiento del 4,1%, lo que supone una cuota del 33,2%. Por su parte, el turismo nacional mostró un comportamiento más moderado, con unos ingresos de 585 millones de euros, un 1,7% más que en 2024.
La evolución confirma el creciente protagonismo del cliente internacional en el negocio del alquiler de vehículos, especialmente en los principales destinos turísticos españoles, donde la demanda continúa mostrando una elevada fortaleza.
Las matriculaciones mantienen el pulso inversor
La positiva evolución del mercado también tuvo reflejo en la renovación de flotas. Las empresas de rent a car matricularon 190.434 vehículos durante 2025, lo que supone un incremento del 2,3% respecto al ejercicio anterior.
Aunque el crecimiento resulta muy inferior al registrado en 2024, cuando las matriculaciones aumentaron más de un 35% tras normalizarse el suministro de vehículos. El dato confirma que las compañías continúan invirtiendo para adaptar sus flotas al incremento de la demanda y a las nuevas necesidades de movilidad.
Un mercado cada vez más concentrado
Otro de los aspectos que destaca el informe de DBK es el elevado grado de concentración que continúa registrando el sector.
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A comienzos de 2025 operaban en España 2.977 empresas dedicadas al alquiler de vehículos, excluyendo las compañías sin asalariados. Sin embargo, buena parte de ellas desarrolla una actividad de reducida dimensión frente a las del grueso del mercado, que permanece en manos de un número limitado de grandes operadores con presencia nacional.
De hecho, las cinco primeras compañías concentraron el 48,2% de la facturación sectorial durante 2025, porcentaje que se eleva hasta el 75,7% si se considera a los diez mayores operadores de servicios de rent a car en nuestro mercado, una tendencia que pone de manifiesto el progresivo fortalecimiento de los grandes grupos frente a los alquiladores de menor tamaño.
Perspectivas favorables para 2026
Las previsiones del Observatorio Sectorial DBK apuntan a que el mercado continuará creciendo durante 2026, aunque manteniendo la senda de moderación iniciada ya durante el pasado ejercicio.
Así, la evolución del turismo internacional seguirá siendo el principal factor de impulso para el negocio del rent a car, mientras que las compañías continuarán centrando sus estrategias en la optimización de sus respectivas flotas, la mejora de la rentabilidad de su negocio y la adaptación de la oferta a la cada vez más exigente demanda en términos de precio, digitalización y sostenibilidad que los clientes exigen.
Bajo este contexto, el sector afronta actualmente una nueva fase de crecimiento, que actualmente se apoya en la fortaleza del mercado turístico español. ¿Su principal reto? Mantener los márgenes de rentabilidad en un escenario fuertemente marcado por la cada vez mayor competencia y progresiva concentración empresarial que la actividad del sector vive en estos momentos.