Enrique García-Comas, Country Manager de Flovi para España
Todas las previsiones para este verano apuntaban a una nueva temporada de récord para el turismo en España. De enero a junio, han llegado a nuestro país cerca de 46,6 millones de visitantes internacionales, un 4,6% más que en el mismo periodo del año anterior y los recientes registros siguen confirmando lo que se anticipaba.
En el mes de junio, el gasto de los turistas aumentó un 4% más que en el mismo mes de 2025 (hasta los 13.500 millones de euros), mientras que el número de turistas creció un 3% más, hasta alcanzar los 9,7 millones. En base a esos datos, Illes Balears, Cataluña y Andalucía han sido las principales comunidades autónomas de destino en junio, y las de mayor peso en cuanto a gasto.
Si se mantiene el mismo ritmo, es muy probable que el gasto turístico internacional alcance los 121.100 millones de euros al finalizar el año, un 5,3% más que el año pasado, mientras que se esperan 104 millones de desplazamientos en la época estival. En este contexto de elevada movilidad, el sector del alquiler de vehículos también prevé un verano de crecimiento, con 92.800 unidades matriculadas, un 5,5% más que en 2025.
Este escenario plantea el principal reto para las compañías de alquiler, que no solo pasa por contar con más vehículos, sino por tenerlos en el lugar adecuado cuando los clientes los necesitan. Gestionar el traslado de coches entre aeropuertos, estaciones y los principales destinos turísticos se ha convertido en un aspecto clave para responder al aumento de la demanda durante el verano, un proceso que cada vez depende más de herramientas digitales capaces de optimizar la reubicación de las flotas.
Otro de los puntos críticos de nuestro turismo es su estacionalidad. El INE anticipa que el país más visitado de Europa recibirá un total de 43 millones de visitantes durante los meses de verano, lo que supone entre el 40% y el 45% del total de turistas internacionales para 2026 y un 6% más que el mismo trimestre que 2025.
Una buena planificación en los meses previos a verano reduce la tensión operativa estival, evitando desplazamientos improductivos y movimientos urgentes. Si pensamos en los destinos insulares o grandes ciudades, cualquier desajuste en la disponibilidad puede traducirse en unos mayores costes, retrasos y fricciones en la operativa de las flotas.
Por ello, las soluciones de reubicación inteligente de vehículos se consolidan como las principales aliadas para las empresas de alquiler, al permitir mover vehículos de forma rápida y segura allí donde la demanda lo requiere. Tanto anticipar estos picos, como tener la capacidad de redistribuir la flota de manera reactiva, se hace necesario para garantizar la eficiencia operativa y la rentabilidad del sector. Además, una vez finaliza la temporada alta, maximizar la utilización de los vehículos antes de su devolución, especialmente en modelos de buy-back, contribuye a optimizar el coste total de propiedad de la flota. La digitalización de estos procesos es lo que realmente puede marcar la diferencia.