jueves, marzo 12, 2026

Baleares vuelve a tensionar...

El sector del alquiler de vehículos (RAC) vuelve a poner el foco en...

Astara Move y Revolut...

La plataforma de movilidad flexible Astara Move ha cerrado una alianza estratégica con...

Kia EV5: la alternativa...

Kia no para de aumentar su presencia en Europa con coches muy atractivos...

Bosch Service Solutions impulsa...

Bosch Service Solutions ha dado un paso estratégico para la transformación digital del...

Vehículos eléctricos en la flota: tras cuatro años de servicio pierden el 9,2% de su capacidad de carga

InicioReportajesVehículos eléctricos en...

Los vehículos eléctricos (turismos, comerciales e industriales) pierden de media un 2,3% de su capacidad de carga cada año, según el tercer estudio realizado por Geotab, la multinacional de gestión de flotas. Esto supone que tras cuatro años en una flota (la asociación española de renting, AER, establece que el contrato medio es casi de 49 meses), las baterías han perdido el 9,2% de su carga y, por tanto, el 9,2% de la autonomía.

Respecto a los anteriores estudios, supone un cambio de tendencia, a peor. En 2020, la pérdida de las baterías de los modelos de entonces era, igualmente, del 2,3%, porcentaje que se redujo al 1,8% en 2023, para volver al 2,3% en el tercer análisis realizado a 22.700 eléctricos de 21 modelos (11 comerciales, ocho turismos y dos industriales), todos ellos pertenecientes a flotas corporativas.

Algo más difusos son los datos que maneja Dekra, multinacional dedicada a ofrecer “seguridad” sobre las tecnologías más comunes, entre ellas las baterías. Entre sus servicios, certifican la capacidad de carga de las baterías para que se conozca la autonomía real de cada vehículo eléctrico. Wolfgang Sigloch, portavoz de la empresa para el área de automoción, señala a Renting Automoción que es difícil hacer una afirmación general ya que «la degradación depende en gran medida del comportamiento individual, del uso y de las condiciones ambientales». Aun así, concluye que sus resultados «son muy buenos y actualmente los vehículos eléctricos están por encima del 90% del SoH (estado de salud). No obstante, también hay que mencionar que el parque de vehículos eléctricos sigue siendo relativamente joven».

La reducción del 2,3% al 1,8% detectada en 2023 sobre 2020 se achacó, según Geotab, a avances tecnológicos en las baterías, mientras que la vuelta a las pérdidas del 2,3% anual detectadas en 2025 se explican en un peor uso de los vehículos eléctricos, con un incremento de las cargas rápidas y superrápidas como principal motivo. Así, el análisis del pasado año apunta las siguientes conclusiones:

• La tasa media anual de degradación de los vehículos eléctricos (turismos, comerciales e industriales) es del 2,3%.

• La carga rápida de corriente continua (CC o DC en inglés) de alta potencia (>100 kW) es el factor de estrés más importante, ya que provoca tasas de degradación que duplican las del grupo de carga de baja potencia o corriente alterna (AC) (3% frente a 1,5 % anual).

• Los climas cálidos afectan negativamente a la vida útil de la batería, ya que los vehículos que funcionan en condiciones de calor se degradan un 0,4 % más rápido al año que los que funcionan en climas templados.

• Como es sabido, a mayor uso, mayor degradación de la batería. Sin embargo, el coche flotero se concibe para estar el menor tiempo parado, lo que redunda en una mayor productividad por vehículo y un retorno de la inversión ROI más rápida. Por tanto, hay que compensar la rentabilidad del vehículo con el desgaste y, en consecuencia, depreciación que conlleva el uso. En este sentido, el informe concluye que el aumento de la degradación debido al uso diario intensivo es cuantificable, pero que vale la pena por las ganancias en productividad de la flota y el retorno de la inversión.

• En la mayoría de los usos de los vehículos eléctricos no hay que preocuparse por evitar cargar o descargar completamente la batería. La degradación solo se acelera cuando los vehículos pasan más del 80% de su tiempo total con niveles de carga casi completos (80% o más de carga) o casi vacíos (20% o menos).

Desde Dekra señalan factores muy similares como las altas exigencias (aceleraciones fuertes frecuentes, cargas rápidas frecuentes…), temperaturas extremas (mucho calor, mucho frío), cargar por encima del 80% o descargar por debajo del 20%, y largos periodos de inactividad en esos rangos. «Sin duda, hay otros factores, pero estos son los puntos clave en los que la persona usuaria puede influir de forma significativa en el envejecimiento», concluye.

Tecnología de las baterías

No obstante, el uso del vehículo y la gestión de la carga, así como la temperatura ambiente, son tan solo una parte de la casuística que incide en la degradación de la autonomía. El informe de Geotab concluye que «el tipo de vehículo y la composición química de la batería hacen variar significativamente la tasa media de degradación, según el modelo».

Por de pronto, los vehículos multiuso (MPV), incluidas las furgonetas ligeras, sufren una tasa media más alta (2,7% anual) en comparación con los automóviles ligeros (2% anual). Unas diferencias entre los modelos de vehículos que se deben a las composiciones químicas específicas de las baterías, que están diseñadas para diferentes prioridades, como maximizar la autonomía (densidad energética) o maximizar su duración (longevidad), así como a las configuraciones únicas de los sistemas de gestión de las baterías.

Charlotte Argue, responsable senior de Movilidad Sostenible en Geotab, matiza a Renting de Automoción que hay diferencias entre los distintos modelos. De los ocho turismos analizados, el coche con mejor rendimiento tenía una media de desgaste del 1,1% anual, y el peor un 2,6% de degradación media. Una brecha que se agudiza en los comerciales, pues el mejor rendimiento ha registrado una pérdida media anual de carga del 1,3% y el peor, un 4,7%. La experta recuerda que todos ellos eran vehículos eléctricos pertenecientes a flotas corporativas.

En Dekra consideran que las baterías no juegan un papel tan relevante en la degradación de la autonomía. Sigloch explica a Renting Automoción que «en este momento no podemos determinar si existen diferencias significativas en la degradación según marcas y modelos». Aunque reitera que la gran mayoría de vehículos eléctricos aún están muy por debajo de los 10 años de antigüedad.

En cualquier caso, la tecnología jugará un papel determinante en la evolución de la eficiencia de las baterías. Sobre el futuro, Argue declara que si continúa la tendencia hacia cargas de mayor potencia, es posible que se vea un aumento de los niveles medios de degradación con el paso del tiempo. «No obstante —matiza— también esperamos que sigan produciéndose mejoras en las baterías y en los sistemas de gestión de la batería, lo que probablemente compensará este efecto. Con el tiempo, es probable que se produzca un cambio en la química de las baterías utilizada, que podría priorizar la vida útil, pero también otros atributos como la densidad energética, la disponibilidad de materiales o el precio, entre otros. Es difícil prever cómo estos cambios podrían afectar a la longevidad de las baterías».

Una opinión matizada desde Dekra, donde consideran que los desarrollos de baterías se orientan principalmente a aumentar la densidad energética y, por tanto, la autonomía, así como a sustituir materias primas escasas y, por ello, caras. «La durabilidad tiene menos protagonismo o, al menos, parece ser menos crítica a efectos de las garantías de los vehículos». El portavoz incide en que las personas usuarias pueden influir de forma significativa en el envejecimiento de la batería con su comportamiento. Sin embargo, señala que «con la acumulación de experiencia y conocimiento, o mediante formación, sin duda se producirán mejoras en este ámbito».

Primeros dos años de vida

Aunque el informe anualiza la degradación de la carga, apunta algunas matizaciones de peso. Según Geotab, en los dos primeros años de vida del vehículo se produce una caída más alta que tiende a estabilizarse en los años posteriores. Así, señala que muchos eléctricos muestran «una caída más pronunciada de la capacidad de carga durante el primer o los dos primeros años, antes de que la tasa se estabilice». Lo que podría haber desvirtuado el resultado final del estudio de 2025. «La media actual (2,3% de desgaste anual) incluye una mayor proporción de vehículos eléctricos más nuevos. Por el contrario, ocho de los once modelos establecidos de nuestro conjunto de datos de 2023 se han estabilizado en una impresionante degradación media del 1,4% anual, lo que demuestra una excepcional retención del estado de salud (SOH) a largo plazo», advierte.

En Dekra, por su parte, explican que el envejecimiento «solo es lineal al principio y se acelera hacia el final de la vida útil de la batería. Sin embargo, nuestra experiencia muestra que las baterías rinden muy bien y no presentan problemas durante, al menos, 10 años», dice el portavoz a Renting Automoción.

Particulares frente a flotas

En Geotab matizan que su información se limita a unidades eléctricas pertenecientes a flotas comerciales y que carecen de datos sobre la degradación de coches de particulares, por lo que no pueden hacer una comparación. No así desde Dekra, que someten a certificación coches de ambas procedencias.

El portavoz para automoción de la multinacional de certificaciones matiza que la influencia del conductor del vehículo es significativa y, por tanto, se aplica por igual a vehículos de flota como a usuarios privados. Pero con una gran matiz: «Tenemos muchos clientes de grandes flotas que se interesan mucho por sus vehículos eléctricos y baterías, y los gestionan y monitorizan muy bien. El valor económico de un vehículo eléctrico de ocasión depende, naturalmente, en gran medida del estado de la batería», recuerda.

Lo que redunda en un mayor valor residual si el coche procede de una flota que de un particular. «Según nuestra observación, los vehículos de flota suelen gestionarse mejor que los vehículos privados. Hay procesos claramente estructurados, normas vinculantes y mejor acceso a proveedores de mantenimiento y servicio. El uso, los hábitos de carga, el mantenimiento y los costes se supervisan de forma sistemática y se optimizan continuamente. Las personas particulares, en cambio, a menudo actúan por instinto, con frecuencia sin conocimientos sólidos sobre un uso del vehículo económicamente sensato», remarca.

Sanciones al usuario

Lo que puede llevar a los gestores de flotas a tomar medidas contra aquellos usuarios que hagan un mal uso de los vehículos a su cargo. No obstante, de momento no parece ser la regla. Al respeto, Argue señala que «cada flota tendrá su propia política, también sobre cómo y dónde se recargan sus vehículos». Por su parte, Sigloch apunta que muchas flotas aún no recurren a mecanismos de penalización severos, sino a guías de uso, reporting, transparencia y feedback. Sin embargo, algunas están empezando a introducir normas más específicas, como limitar la carga rápida o repercutir costes cuando se generan costes adicionales innecesarios por un comportamiento de carga incorrecto. «Las sanciones llegarán en cuanto el desgaste de la batería, los valores residuales y los costes energéticos adquieran todavía más peso económico. Los primeros indicios de aumento de costes ya se notan hoy», concluye.

PREGUNTAS MÁS FRECUENTES SOBE EL VEHÍCULO ELÉCTRICO

CHARLOTTE ARGUE, responsable senior de Movilidad Sostenible de Geotab

¿Cuánto duran las baterías de los vehículos eléctricos?

La vida útil media de las baterías de los vehículos eléctricos será de unos 13 años o más, según las tasas de degradación observadas. Las baterías de los vehículos eléctricos modernos siguen funcionando a pleno rendimiento. El último análisis de Geotab muestra una tasa de degradación media del 2,3% anual, lo que confirma la viabilidad a largo plazo de las baterías tanto para uso individual como para flotas. La degradación de las baterías de los vehículos eléctricos varía según el modelo y también por las condiciones de funcionamiento del vehículo, como la potencia de carga, el clima y el uso.

¿Cómo afecta la carga rápida a la vida útil de la batería de un vehículo eléctrico?

La carga rápida, especialmente con cargadores rápidos de DC, puede aumentar el deterioro de la batería debido a las temperaturas y corrientes más altas que implica. El uso frecuente de cargadores rápidos puede acortar la vida útil de la batería en comparación con la carga más lenta de nivel 2.

¿Cómo puedo comprobar el estado de la batería de mi vehículo eléctrico?

Puede comprobar el estado de la batería de su vehículo eléctrico utilizando herramientas telemáticas que proporcionan datos sobre su estado de carga, tasa de degradación y capacidad restante. Muchos vehículos también ofrecen diagnósticos integrados para supervisar el rendimiento de la batería y notificar a los conductores posibles problemas.

¿Cómo ha cambiado la tasa de degradación de las baterías de los vehículos eléctricos desde el último estudio de Geotab?

En el estudio de Geotab de 2023 la tasa media de degradación de las baterías era del 1,8% anual. En el estudio actualizado de 2025, la tasa media de degradación de las baterías aumentó hasta el 2,3% anual, según un conjunto de datos más amplio y los cambios en los patrones de uso de los vehículos eléctricos, en particular el aumento de la recarga rápida.

¿Cómo se mide y se supervisa el estado de la batería a lo largo del tiempo?

La degradación de la batería de un vehículo eléctrico se mide mediante el seguimiento de su estado de salud (state of health, SOH, en inglés), que representa su capacidad energética útil actual en relación con su capacidad cuando era nueva. Geotab calcula la capacidad actual de la batería midiendo la entrada de energía (durante la carga) y la salida (durante la conducción), y analizando el cambio en el estado de carga (state of charge, SOC, en inglés) de la batería durante estas transferencias de energía. Al medir estos parámetros a lo largo del tiempo, esta metodología proporciona una tendencia fiable a largo plazo.

¿Cómo pueden los gestores de flotas optimizar las prácticas de recarga para mantener el buen estado de las baterías de los vehículos eléctricos?

La decisión más importante que puede tomar el operador es la potencia de recarga utilizada. Reserve la recarga rápida de alta potencia en corriente continua (degradation charge in fast charge, DCFC, en inglés) solo para cuando las exigencias operativas lo requieran.

Últimos artículos

Baleares vuelve a tensionar al rent a car: FENEVAL alerta de graves problemas por las nuevas limitaciones a vehículos en las islas

El sector del alquiler de vehículos (RAC) vuelve a poner el foco en la grave situación que el mismo vive en las Islas Baleares. Las nuevas limitaciones de acceso y circulación de vehículos impulsadas por las administraciones insulares están...

Astara Move y Revolut se alían para impulsar una nueva experiencia de movilidad con recompensas

La plataforma de movilidad flexible Astara Move ha cerrado una alianza estratégica con la fintech Revolut con el objetivo de conectar los servicios de movilidad con el ecosistema financiero digital. El acuerdo busca poner al usuario en el centro...

Kia EV5: la alternativa eléctrica del Sportage se posiciona como referente de su categoría

Kia no para de aumentar su presencia en Europa con coches muy atractivos desarrollados en exclusiva para este mercado. Además, es una marca que a través de una gama muy completa se está posicionando muy bien en lo que...
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web.