El nuevo A2 e-tron supone el regreso de una denominación histórica de la marca de los cuatro aros, pero reinterpretada por completo para la era eléctrica. Presentado recientemente, este compacto cero emisiones se sitúa en la parte de acceso de la gama eléctrica de Audi, y con unas dimensiones contenidas, una buena habitabilidad, tecnología avanzada y una eficiencia energética notablemente elevada, confía en ser uno de los compactos premium eléctricos de referencia. Su llegada a los concesionarios está prevista para el próximo mes de diciembre y su producción se localiza en la planta alemana de Ingolstadt.

El A2 original, comercializado a finales de los años 90 del pasado siglo y principios de los 2000, fue uno de los modelos más singulares de Audi. Su concepto de vehículo compacto, ligero, espacioso y muy eficiente se adelantó en muchos aspectos a su tiempo. Más de dos décadas después, la firma recupera aquella filosofía, aunque adaptada a unas necesidades completamente diferentes. Este nuevo A2 e-tron ya no es un pequeño monovolumen de aluminio con motor térmico, sino un compacto eléctrico de cinco puertas concebido alrededor de la eficiencia energética y de la digitalización.

Con el nuevo A2 e-tron, Audi busca ofrecer un vehículo premium de dimensiones compactas que resulte apropiado tanto para un uso urbano como para desplazamientos de larga distancia. Sobre este coche, Audi señala expresamente que ha sido desarrollado pensando en las necesidades del cliente europeo. Con una longitud de 4,32 metros y una distancia entre ejes de 2,77 metros, su nuevo cero emisiones busca brindar, sin ocupar mucho espacio sobre el asfalto, una habitabilidad propia de coches de segmentos superiores.
Diseño al servicio de la aerodinámica
En el A2 e-tron el diseño exterior no es simplemente una cuestión estética: cada elemento de la carrocería ha sido concebido para beneficiar la aerodinámica y, con ello, disminuir el consumo energético. El resultado es un automóvil de formas suaves y superficies limpias con un Cx de tan solo 0,24, una cifra muy baja dentro de su segmento. Para conseguirlo se han empleado soluciones como unos bajos prácticamente carenados, entradas de aire delanteras de apertura controlada, llantas aerodinámicas, elementos destinados a reducir las turbulencias alrededor de los pasos de rueda y tiradores de las puertas integrados en la carrocería.

En el frontal el protagonismo lo acapara la gran rejilla, que a diferencia del resto de modelos de la marca no es la habitual Singleframe de forma hexagonal. En el A2 e-tron es rectangular y está cerrada, una superficie de color negro en la que se integran diferentes sensores y sobre la que se sitúan unos grupos óptimos muy estilizados que contribuyen a crear una identidad visual muy personal. El perfil lateral de este nuevo modelo es la zona que más recuerda al A2 original.

En la zaga, también muy cuidada aerodinámicamente hablando, encontramos otro guiño al mítico A2: se trata de la suave caída de la línea del techo hasta un espoiler integrado que conforma una doble luneta. Esta zona está rematada por unos grupos ópticos horizontales y estrechos que contribuyen a aumentar visualmente la anchura del vehículo. La gama del nuevo modelo eléctrico de Audi se articula en torno a diferentes niveles de acabado, de los que destaca el S line, que aporta unos detalles muy deportivos.
Espacioso, funcional y tecnológico
En el interior, muy espacioso y luminoso, destaca el revestimiento textil Softwrap que recorre el salpicadero y las puertas y que contribuye a crear una atmósfera muy cálida y con menos superficies rígidas. Este cero emisiones se alza sobre la plataforma MEB+ del Grupo Volkswagen, la misma que se emplea en el Cupra Born y en el Volkswagen ID.3, una arquitectura en la que los diferentes elementos del sistema de propulsión eléctrico no ocupan nada de espacio en el habitáculo, por lo que permite brindar abundante espacio para los pasajeros, similar al de vehículos de mayores dimensiones. Y a ello suma un maletero de 396 litros de capacidad.

La digitalización también cobra un papel protagonista en el A2 e-tron. El salpicadero está ocupado en gran parte por el MMI panoramic display, una superficie curva orientada hacia el conductor que integra una pantalla para el cuadro de instrumentos, denominado Audi virtual cockpit plus, de 11,9 pulgadas, y una segunda central para el sistema multimedia de 12,8 pulgadas. Opcionalmente, se puede completar con un Head-up Display de realidad aumentada. Pero la digitalización va más allá de las pantallas, pues este coche integra el Audi assistant con inteligencia artificial, capaz de interpretar órdenes y controlar diferentes funciones por medio de comandos de voz con un lenguaje muy natural.

La conectividad se completa con los servicios Audi connect y la aplicación myAudi, desde la que el usuario puede consultar información del automóvil y ejecutar determinadas funciones a distancia. Una de esas funciones es el e-tron route planner, que además de calcular la ruta tiene en cuenta el nivel de la batería, pudiendo preparar este elemento antes de llegar a la estación de carga rápida para optimizar la recarga. Completa su propuesta en este capítulo con la integración de diferentes funciones del entorno de Microsoft.
Para la ciudad y para viajes largos
Audi ha planteado una gama eléctrica con cuatro niveles de potencia y tres capacidades de batería, de manera que el cliente pueda elegir entre una configuración relativamente sencilla para uso urbano y otra preparada para recorrer largas distancias, incluyendo una muy prestacional. Todas estas versiones incluyen un electromotor en el eje trasero, siendo por lo tanto la tracción a esas ruedas.
La gama de potencias es de 170 CV (125 kW), 190 CV (140 kW), 231 CV (170 kW) y 326 CV (240 kW). Todas ellas capaces de ofrecer un elevado rendimiento con unas aceleraciones que van de los 8,8 segundos de 0 a 100 km/h en la opción menos potente, hasta los 5,7 segundos de 0 a 100 km/h en la más poderosa y prestacional.

Las baterías disponibles tienen una capacidad de 52, 61 y 84 kWh. La de menor capacidad está asociada al electromotor de 170 CV, la de 61 CV se combina con el motor de 190 CV y la de 84 kWh está disponible en las motorizaciones de 231 y 326 CV. Los consumos de los electromotores resultan muy contenidos, yendo desde los 12,8 kWh del A2 e-tron de 170 CV hasta los 14,2 kWh de la opción de 326 CV. De tal forma, vamos a contemplar unos rangos de uso que oscilan entre los 423 km de la versión menos potente, hasta los 646 km de la variante con 231 CV.

Si muy importante es la autonomía disponible, también lo son los tiempos de recarga de las baterías. La unidad de 52 kWh admite una potencia de recarga de hasta 100 kW en corriente continua, pudiendo pasar del 10% al 80% de su capacidad en unos 24 minutos. La batería de 61 kWh alcanza 105 kW de potencia y para el mismo proceso de carga necesita 26 minutos. Por su parte, la batería más capaz, de 84 kWh, sube la potencia de carga hasta los 183 kW con un tiempo de recarga de unos 29 minutos. Todos los Audi A2 e-tron cuentan con la función de carga bidireccional V2L, que brinda la posibilidad de poder enchufar diferentes dispositivos externos.
Exclusividad premium
Con el A2 e-tron, Audi tiene el objetivo de ofrecer un coche compacto que pretende ocupar un espacio muy concreto dentro del competido mercado europeo, el de quienes buscan acceder a la movilidad eléctrica premium sin tener que recurrir a un SUV y con una autonomía que permita viajar con solvencia.
Este modelo comenzará su comercialización en unas pocas semanas y estará disponible en los concesionarios de la marca el próximo mes de diciembre. El precio de acceso se ha fijado en 37.760 euros, cifra que aumenta hasta los 56.640 euros para la versión más potente de la gama.