La Asociación de Vehículo Compartido de España (AVCE) ha solicitado al Gobierno el reconocimiento del valor que las actividad de carsharing representa para “avanzar en la reducción del consumo energético y lograr una movilidad más eficiente, conectada e integrada en los compromisos climáticos nacionales”.
Desde la AVCE se destaca el importante potencial que los servicios de carsharing tienen para impulsar la eficiencia energética en el transporte, lo que debería permitir que esta actividad pudiera integrarse plenamente en el sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAEs) como una herramienta clave del mismo. Según la citada asociación, “en un contexto donde el 40% del consumo energético nacional procede de la movilidad, reconocer el impacto del vehículo compartido permitiría poner en valor la energía que se evita consumir gracias a la optimización de trayectos, la reducción del número de coches en propiedad y un uso más responsable del automóvil.
Fomento de la movilidad responsable
“El carsharing transforma la relación de los ciudadanos con el vehículo, pasando de la posesión al uso responsable, en línea con los objetivos nacionales de movilidad sostenible y neutralidad climática”, comenta al respecto la presidenta de la AVCE, Rosa Campos.
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Desde la AVCE se considera que la integración del carsharing en el sistema CAE supondría un punto de inflexión para el sector y las ciudades dado que permitiría alinear tanto incentivos económicos como objetivos estratégicos en materia de movilidad, impulsar la movilidad compartida entre las empresas y la ciudadanía, así como avanzar hacia el establecimiento de entornos urbanos menos dependientes del uso del coche privado favoreciendo en los mismos los de sistemas de transporte más intermodales acorde a lo establecido en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2030.
Medición precisa de los ahorros generados
Para facilitar tanto el control del ahorro generado como esa integración en el sistema CAEs, los servicios de carsharing ya cuentan con sistemas digitales que miden con precisión los ahorros energéticos que su actividad genera. Sistemas que registran con precisión los desplazamientos de los vehículos de su flota con datos verificables desde su origen a su destino, las distancias recorridas, los tipos de vehículos utilizados, los consumos y emisones, etc. Datos que facilitan la medición del ahorro energético y su comparación con el que se produce con el uso de vehículos privados. Una trazabilidad que resulta clave para convertir la actividad de los coches de uso compartido en ahorros energéticos certificados y comercializables dentro del sistema CAE.
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Por otra parte, desde la AVCE se añade igualmente que los servicios de carsharing generan importantes beneficios de cara a facilitar la movilidad urbana. Beneficios como la descongestión del tráfico, la liberación de espacios destinados al aparcamiento, reducción de las emisiones así como importantes cambios en los hábitos de movilidad de los ciudadanos que permiten que esta sea mucho más eficiente e intermodal.
61% también usa servicios de transporte público
En este sentido, la Asociación de Vehículo Compartido destaca que el 61% de los usuarios de sus servicios en los núcleos urbanos donde estos ya están presentes combina el uso de los mismos con el de los servicios de transporte público, además de con otras modalidades de desplazamiento urbano como son los de la bicicleta y el tren., contribuyendo así a articular sistemas urbanos de movilidad más equilibrados y sostenibles.
Por todo ello, la AVCE manifiesta su sorpresa por que pese al impacto que la beneficiosa actividad que los servicios de carsharing repercuten sobre la movilidad urbana eficiente y sostenible, estos aún no dispongan de una ficha específica para los mismos en el catálogo de los CAEs.
Eliminar barreras que impiden acceder a CAEs
Desde la AVCE se alude tanto a las barreras regulatorias del sistema CAEs que impiden la existencia de una ficha aprobada que poder utilizar, a las barreras técnicas que la falta de metodologías y de auditorías específicas para su actividad les impiden poder acceder al mismo y beneficiarse de las ventajas que ello les reportaría.
Igualmente, consideran que la ausencia de criterios oficiales para medir el ahorro indirecto derivado de la descongestión o la eficiencia de los servicios de transporte que el carsharing proporciona impiden el establecimiento de una metodología concreta que permita certificar los ahorros que el carsharing genera con las suficientes garantías.

Desde la AVCE se ofrecen a las administraciones públicas y demás agentes del sector de la movilidad para trabajar conjuntamente con el objetivo de que los ahorros que la movilidad compartida genera puedan ser reconocidos, incentivados y replicados a escala nacional: “El carsharing —comenta su presidenta, Rosa Campos— ya está generando ahorro energético y eficiencia en el transporte. Ahora es el momento de que este valor quede reflejado en las políticas energéticas”.
Actualmente, la AVCE representa el 90% de los vehículos de carsharing en España con el objetivo de promover el conocimiento y el uso del vehículo compartido en nuestro país, así como para ofrecer una voz conjunta en defensa de los intereses de esta innovadora y sostenible modalidad de transporte, de cara a conseguir que este sistema de movilidad sea reconocido como una opción de transporte sostenible dentro del ecosistema de movilidad urbana.