El mercado español de vehículo de ocasión (VO) mantiene una bolsa relevante de fraude por la manipulación que se lleva a cabo en los cuentakilómetros de los vehículos; manipulación que se concentra especialmente en modelos premium y en aquellos que cuentan con una fuerte demanda transfronteriza.
El último estudio elaborado por CarVertical, empresa especialista en análisis del mercado de ocasión, confirma que durante el pasado año 2025 determinadas marcas —principalmente Ford, Mercedes-Benz, BMW y Audi— concentraron los mayores porcentajes de alteración de sus cuentakilómetros que fueron detectados en España, mientras que, a nivel europeo, el fenómeno alcanza a un mayor número de marcas y modelos cuyas cifras resultan todavía más elevadas.
El análisis, basado en el estudio y los análisis de los historiales consultados entre enero y diciembre de 2025, permite identificar tanto los modelos con mayor porcentaje de manipulación como aquellos en los que la reducción media de kilómetros es más elevada.
Ford, Mercedes-Benz y BMW concentran el fraude
En 2025, el modelo con mayor porcentaje de kilometraje manipulado en España fue el Ford Mustang (8,4%). Sus historiales registran una reducción media de 34.181 km en las distancias de uso registradas en sus cuentakilómetros.
Al Mustang le siguen por el porcentaje de vehículos detectados en el ranking español los Mercedes-Benz Vito (7,9%), con una media de 134.306 km manipulados; BMW Serie 3 (7,6%), con una media de 100.375 km; Audi A4 (6,6%), y una media de 96.215 km de reducción; Renault Mégane (6,4%) y una media de 50.504 km menos ; BMW Serie 5 (6,1%), con una media de 105.742 km eliminados; y los BMW X5 (5,9%), con un recorte medio de 69.707 km.
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Según el informe elaborado por los técnicos especialistas en historiales de vehículos de CarVertical, la mayor concentración de esta actividad ilícita se produce en modelos pertenecientes a la categoría premium de los distintos segmentos del mercado, una coincidencia que no es casual. Para los técnicos de CarVertical, las principales razones para ellos se deben a que estos modelos disfrutan de un mayor valor residual, y que además se incrementa a medida que su kilometraje es menor.
Son modelos que, además, soportan mejor el tener precios elevados incluso pese a tener una mayor antigüedad. Asimismo, cuentan con una elevada demanda en las operaciones de importación paralela que se producen en el mercado de ocasión español y que, mayoritariamente, proceden con mayor frecuencia de flotas corporativas o de renting y reflejan en el registro de sus odómetros un alto kilometraje real.
En este contexto, la manipulación de los odómetros no sólo supone un importante riesgo para la seguridad de sus compradores al alterar por completo los plazos de mantenimiento de los vehículos adquiridos, sino que además son un claro fraude dado que permite reposicionar artificialmente un activo con fuerte desgaste dentro de un rango de precio atractivo para el comprador particular.
Fuertes reducciones que superan los 180.000 km
Per más relevante aún que el porcentaje de vehículos que los técnicos de CarVertical han detectado en su informe lo es la magnitud de los recortes de kilometraje que se han efectuado. El análisis indica que en el mercado español del VO los mayores los mayores ajustes medios detectados durante el pasado año 2025 se han producido en un Mercedes-Benz Clase V, al que se le han restado nada menos que 186.676 km; en un Audi A6, con una rebaja de 140.901 km; y en un Mercedes-Benz Vito, con 134.306 km.
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Los datos recabados por el informe también evidencian que en el mercado español del VO existe un determinado patrón estructural que concentra el fraude sobre los odómetros de manera mayoritaria en vehículos que han tenido un uso profesional (transporte de pasajeros, VTC, flotas), así como en aquellas berlinas de los segmentos premium que cuentan con un elevado recorrido real registrado.
Sin embargo, y de manera ciertamente paradójica, el menor riesgo porcentual se ha detectado en modelos que se encuentran dentro del top 20 español. Modelos como los Mercedes-Benz Clase V (3,1%), Volkswagen Tiguan (3,1%), Mercedes-Benz Clase C (3,3%) o el Audi Q5 (3,4%). Aun así, ese 3% de volumen de fraudes que todos ellos superan sigue implicando que, aproximadamente, una de cada 30 unidades analizadas de dichos modelos presentan alteraciones significativas en los registros de sus odómetros.
El fraude es mayor fuera de España
Cuando se analizan este tipo de alteraciones en el mercado de ocasión a escala europea, los porcentajes de alteraciones detectadas por los técnicos de CarVertical también presentan porcentajes superiores en otros modelos, como pueden ser los Toyota Prius (14,3%), Audi A8 (12,2%) o Volvo V70 (9,3%). Y lo mismo sucede en otros mercados concretos, como puede ser el del VO en Bélgica, donde aparecen modelos como los Volkswagen Passat (7,8%), los BMW X5 (5,8%) y los Range Rover (5,3%); o el mercado en Hungría, donde distintos estudios sectoriales llevados a cabo sitúan los porcentajes del fraude en los cuentakilómetros por encima del 14% de los vehículos a la venta, con una media registrada de reducción superior a los 82.700 km.
Tan importantes diferencias se explican por el fuerte carácter transfronterizo con el que cuentan las operaciones de compraventa en el mercado de ocasión europeo, en el que muchos vehículos se importan desde países donde el acceso a los registros históricos de los vehículos no están debidamente interconectados. Y es precisamente la ausencia de una base de datos europea unificada lo que permite y facilita que los kilometrajes puedan ser fácilmente alterados y que incluso lleguen a “resetearse” durante el propio proceso de exportación.
Renting, flotas e importación: el contexto sectorial
En el caso del canal profesional de los servicios de renting, los fraudes que se detectan en los cuentakilómetros no cuentan con una especial concentración gracias precisamente a la elevada trazabilidad existente de la evolución histórica del modelo, de su uso y de su mantenimiento, sino que aparecen precisamente en los momentos que se siguen en las operaciones de reventa de las unidades que se producen a posteriori, una vez que estos quedan fuera de los circuitos controlados por las operadoras.
En este sentido, la actividad del renting y de los gestores de flota contribuyen gracias al control que ejercen de los vehículos al ofrecer una mayor garantía a los compradores en cuanto a la fiabilidad de los kilómetros registrados en cada unidad se refiere. La calidad de sus historiales así lo avalan.
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El patrón habitual del fraude que se detecta en el mercado de ocasión es muy claro. Se produce especialmente durante los procesos de compra de vehículos que cuentan con un elevado kilometraje y que acaban de salir de una flota. Básicamente, la alteración de sus odómetros se lleva a cabo durante el proceso de exportación, en las distintas fases de intermediación que se van produciendo a lo largo del mismo. Momentos en los que se alteran los kilómetros registrados, labor que se lleva a cabo con especial incidencia en aquellos modelos que cuentan con una instrumentación digital. Y todo ello se concentra de manera especial en las fases de reventa que se van produciendo una vez ya que el vehículo ha entrado en el mercado minorista.
Según el informe de CarVertical, los modelos más afectados son unidades de los Mercedes-Benz Vito y Clase V, los BMW Serie 3 y X5 o los Audi A6. Modelos todos ellos que coinciden mayoritariamente en su pertenencia previa a flotas corporativas de vehículos, de servicios VTC, de servicios de renting operativo o que son vehículos premium de representación, mayoritariamente berlinas de alto rango.
Grave impacto para el comprador y para el mercado
Las consecuencias que el fraude que se lleva a cabo sobre los cuentakilómetros puede llegar a producir no son precisamente menores. No sólo provocan una elevación de inmediato de los precios a pagar por parte de los compradores, sino que le van a provocar tener que asumir costes de mantenimiento imprevistos en el uso de los vehículos provocados por averías que van a surgir debido a los fuertes desajustes que la adulteración de los kilómetros van a producir en los efectos que sus revisiones programadas en el plan de mantenimiento deberían proporcionar.
Desajustes que no sólo ponen en riesgo tanto a los usuarios del vehículo y del resto de las vías por la que este circula, sino que también van a provocar una futura pérdida de valor residual del vehículo, y es que la manipulación del cuentakilómetros no solo perjudica al comprador final, sino que distorsiona las métricas de valoración, impactando indirectamente en los resultados aseguradoras, financiadoras y operadores de renting.
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Un importante perjuicio económico para el propietario del vehículo que además perpetúa un importante riesgo reputacional para el mercado de ocasión, dada la dificultad existente para erradicar una acción tan perjudicial como es la alteración de los registros de los odómetros
Actuaciones de Guardia Civil y Policía Nacional
En los últimos años, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado han intensificado sus actuaciones para tratar de erradicar esta lacra del mercado. La Guardia Civil ha llevado a cabo numerosas operaciones en las que se detectaron más de 100 delitos de estafa por este medio, delitos que al ser esclarecidos han permitido detectar distintas tramas de manipulación sistemática de los odómetros en vehículos de importación. Por su parte, la Policía Nacional también ha protagonizado la desarticulación de importantes redes dedicadas a alterar odómetros digitales y falsificar documentación de mantenimiento, detectando Talleres y compraventas en sus investigaciones que han sido condenados gracias a sus investigaciones por llegar a modificar en más de 100.000 km por unidad los registros de los cuentakilómetros.
Y no podemos acabar este tema sin recordar que el fraude de los kilometrajes en los vehículos está tipificado como un delito de estafa y falsedad documental, cuya comisión conlleva penas que pueden incluir prisión y multas económicas relevantes y de gran cuantía.