“Debemos trabajar unidos, y de forma coordinada, en la reducción de los siniestros viales”. Con este claro mensaje ante un nutrido auditorio presente en las salas del Senado, el presidente de la Alianza por la Seguridad Vial, Enrique Lorca, concluía la jornada de debate en la que los expertos y líderes del sector analizaron las causas de la elevada siniestralidad vial existente.
El encuentro sirvió para incidir en la necesidad de mejorar y actualizar la formación que reciben los conductores españoles y de buscar las acciones adecuadas que permitan reducir el progresivo envejecimiento que viene adquiriendo el parque español del automóvil, cuya edad media ya supera los 14,5 años.
Acciones para las que la jornada reclamaba no sólo la atención y preocupación de todas las administraciones, también la colaboración y participación de todas las empresas y entidades privadas, tuvieran o no flotas de vehículos corporativos en su organización.
Piden nuevos módulos de concienciación vial para conductores
Abrió la jornada el director general de Tráfico, Pere Navarro, quien calificó de “asignatura pendiente” la implantación de módulos de concienciación vial para los nuevos conductores. Según destacó Navarro en su alocución a los presentes, “la fuerza de la seguridad vial reside en los valores y en la capacidad de compartir el espacio público, destacando el papel de las asociaciones de víctimas para generar un cambio emocional y duradero en los conductores”.
Siguiendo las pautas marcadas por el director general de Tráfico en su intervención, el presidente de la ASV, Enrique Lorca, reclamó mayor coordinación en las acciones que se acometen en materia de seguridad vial, tanto entre las propias instituciones públicas como de estas con las corporaciones privadas. Una descoordinación que, en opinión de Lorca, provoca que en seguridad vial “tengamos todavía mucho camino por delante” que recorrer.
En este sentido, Lorca destacó igualmente la importante labor que la ASV puede desarrollar, pues “quizá no hay en nuestro país una asociación con tanta representación como tiene la Alianza por la Seguridad Vial, que aglutine a tantas entidades que puedan hablar sobre seguridad vial desde tantos prismas diferentes”.
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En el desarrollo de la jornada también intervino el senador y expresidente de la Comisión Seguridad Vial del Congreso de los Diputados, Juan José Matari, para quien “la educación vial a lo largo de la vida y la formación y el reciclaje de los conductores son necesarias para construir una cultura de la seguridad vial que se consolide durante todo el ciclo vital”.
Cursos de reeducación vinculados al carnet por puntos
En su opinión, para construir dicha cultura “instrumentos como los cursos de sensibilización y reeducación vinculados al permiso de conducir por puntos, así como los de conducción segura, son necesarios para modificar actitudes y patrones que causan tantos siniestros”.
Aportando el punto de vista de los formadores en educación vial, Sergio Olivera (representante de la Confederación Nacional de Autoescuelas de España – CNAE) hizo especial hincapié durante su intervención en la jornada en la importancia que tiene para la mejora de la seguridad vial el continuo reciclaje de conocimientos que tienen los conductores y usuarios de la vía.
En opinión de Olivera, este reciclaje de conocimientos “podría implantarse de diferentes maneras: en el entorno laboral, a la hora de renovar el permiso o, como en el caso de Austria, con el denominado entrenamiento postlicencia”. Como explicó Olivera, este tipo de entrenamiento constituye “una formación complementaria, y obligatoria para la obtención definitiva del permiso de conducir, orientada a elevar la conciencia del riesgo y en la que también se familiariza al conductor novel con los nuevos sistemas de ayuda a la conducción”. Una formación específica que debería “hacerse dentro de los doce meses posteriores al haber conseguido el apto en el permiso de conducir”.
Urge mejorar la formación de conductores
La jornada celebrada en el Senado permitió a los expertos en Seguridad Vial inicidir también en la urgencia existente en mejorar la formación que reciben los conductores, tanto los profesionales como los de vehículos de movilidad personal (VMP), respecto de las nuevas normas de circulación que les afectan y de su conocimiento para asumir los riesgos que conlleva no cumplirlas. Una formación que los propios conductores quieren recibir, pues hasta el 90% de los usuarios de VMP considera necesario recibir una formación adicional mínima al respecto, según las cifras dadas a conocer durante el encuentro organizado por la ASV.
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En ese mismo sentido también fue la intervención de Arancha Garcia (ANFAC) , quien destacó la necesidad de dar mas conocimiento a las ventajas y funcionamiento de los sistemas ADAS que los fabricantes vienen incorporando en sus vehículos. García destaco que si bien estos nuevos sistemas tecnológicos pueden llegar a reducir riesgos de siniestros en hasta un 57%, su potencial de seguridad puede perderse debido a la antigüedad de muchos vehículos en el parque y a la preocupante falta de conocimientos que muchos usuarios tienen sobre los mismos, lo que les lleva en ocasiones a llegar incluso a desconectar el funcionamiento de estas ayudas.
Garantizar la seguridad técnica para reducir la siniestralidad
Para Guillermo Magaz, director general de AECA-ITV, garantizar la seguridad técnica de los vehículos es también una prioridad para poder reducir la siniestralidad. Magaz aportó datos preocupantes en los que se indica que el absentismo de los conductores españoles en las inspecciones técnicas (ITV) alcanza ya a un tercio del parque (32,7%). Según los datos presentados por Magaz, “los vehículos que retrasan la ITV más de un año presentan un 62% más de defectos graves” y la falta de mantenimiento de los mismos genera una mayor gravedad de los siniestros que se producen en carretera, especialmente en aquellos que suceden en la red secundaria.
Las motocicletas, tan habitualmente olvidadas, también estuvieron presentes en el encuentro. José María Riaño, secretario general de ANESDOR, puso el foco de su intervención en la vulnerabilidad que los motociclistas tienen en nuestras calles y carreteras y destacó igualmente la urgente necesidad de que los Planes de Movilidad Urbana (PMUS) se actualicen y dejen de olvidar a la moto en sus articulados, Igualmente también reclamó atención para solucionar el creciente problema de antigüedad que sufre el parque motociclista español, cuya edad media ya alcanza los 17,9 años.
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Fomentar mayor atención y respeto por las normas
La visión de las víctimas del tráfico en las jornadas la aportó, entre otros, la directora general de AESLEME, Mar Cogollos, quien profundizó en la necesidad de “fomentar una mayor atención y respeto por las normas, pero no por el miedo a las multas y sanciones que ello pueda conllevar, sino por verdadera convicción”. Según Cogollos, en carretera “es necesario tener respeto y solidaridad, conducir sin molestar ni perjudicar a otros usuarios de la vía es fundamental” para garantizar la seguridad de todos,
Igualmente, Cogollos afirmó que los conductores deben “entender que las decisiones que toman al volante de sus vehículos afectan a toda la sociedad, por lo que es esencial que sean responsables y no un peligro para los demás”.
Conductor, empresas, gestores, legisladores… todos implicados
En este mismo sentido también se manifestó el director del Área de Prevención y Seguridad Vial de la Fundación Mapfre, Jesús Monclús, para quien “el conductor no es sólo la persona que está tras el volante”. En su opinión, “la organización (empresas) para las que trabaja, quien tiene acceso a datos sobre su conducción (los gestores de flotas), o el legislador que fija los límites de velocidad también son conductores en la sombra pues todos ellos influyen igualmente en el comportamiento de los conductores al volante”.
La jornada de la ASV en el Senado se cerró con una conclusión unánime de todos cuantos participaron en ella como es la “necesidad de recuperar la denominada ‘cúltura de la seguridad’ basada en la responsabilidad y no sólo en el miedo a la sanción”. Algo en lo que las 35 entidades (organizaciones y empresas) que componen la Alianza por la Seguridad Vial deben trabajar y fijar como sus principales objetivos para ayudar a prevenir y controlar los riesgos que se producen en nuestras vías de circulación, además de continuar con el firme apoyo a las victimas de siniestros y a sus familias.