La negativa a la aprobación del decreto “Ómnibus” del Gobierno en el Congreso de los Diputados ha dejado sin efecto la prórroga aplicada hasta el próximo mes de junio por el ejecutivo al plan MOVES III y con ello las subvenciones y ayudas disponibles planteadas para la compra de vehículos eléctricos, la instalación de nuevos puntos de recarga, así como las deducciones fiscales aplicables para los mismos en el IRPF.
Una decisión que compromete muy seriamente los objetivos planteados por los fabricantes de automóviles para el presente año y que prácticamente compromete las ventas y matriculaciones de vehículos electrificados en un momento ciertamente crítico para la industria europea de automoción.
El conflictivo ambiente que vive la política española ha terminado de un plumazo con las ayudas establecidas para el automóvil, así como con la subida de las pensiones y del ingreso mínimo vital o las nuevas ayudas establecidas para los afectados por la DANA en Valencia. Igualmente, se ha llevado por delante las bonificaciones en el transporte público para millones de españoles que desde hoy ya tienen que pagar sus desplazamientos en los medios de transporte público a precios sensiblemente más elevados de lo que venían sufragando hasta la fecha.
Nuevo castigo adicional al sector del automóvil
La decisión del Gobierno de vincular todas estas subvenciones y ayudas en un único y mismo decreto han terminado por resultar nefasta una vez más para el sector del automóvil, que ve esfumarse de un plumazo todas las ayudas propiciadas por el Ejecutivo español para facilitar las ventas de vehículos eléctricos y la descarbonización del transporte en nuestro país.

Esto va a propiciar, con casi total seguridad, el inmediato desplome de las ventas de vehículos electrificados en el mercado español, las cuales ya estaban muy por debajo de los objetivos perseguidos. Desde las principales asociaciones del sector, ANFAC y Faconauto, ya han expresado “su gran preocupación” ante la “no convalidación tanto de la prórroga del plan MOVES hasta el 30 de junio de este año como de la deducción del 15% hasta 3.000 euros en el IRPF por la compra de un vehículo eléctrico”.
Ahondará el desastre del mercado eléctrico del automóvil
Una situación que deja a la industria española ante el peor escenario posible tras el desastroso resultado del ejercicio anterior, cuando las ventas de vehículos eléctricos apenas representaron un 5,6% del total de las matriculaciones efectuadas en el mercado durante el pasado año, porcentaje muy lejano al 13,6% que las mismas alcanzaron de media en los países de la Unión Europea.
Se espera una completa parálisis de ventas de VE
Si España ya estaba descolgándose en el proceso de descarbonización de su parque automovilistico, la desaparición de las ayudas supone una nueva puntilla al mismo, dado que, como apuntan desde Anfac y Faconauto, patronales de los fabricantes y concesionarios de venta de automóviles, ya “se ha demostrado en otros países de la UE que sin ayudas a la compra las ventas de turismos eléctricos se paralizan, con el consiguiente retraso en el cumplimiento de los objetivos de descarbonización que marcan España y la Unión Europea”.
Parálisis que para los fabricantes de automóviles representa incrementar aún más sus problemas para alcanzar los objetivos de reducción de emisiones, lo que sin duda va a provocar que se vean “abocados a pagar unas multas por exceso de CO2, que pueden penalizar a la producción española y al empleo de nuestras fábricas”. Una situación que si, además, “se tradujese en una pérdida de ventas en todo el mercado, la afectación para los concesionarios también sería elevada y con graves consecuencias para el empleo” en el sector de la distribución.
Necesario y urgente aprobar de nuevo las ayudas
Desde ambas asociaciones consideran “necesario y urgente reestablecer de modo inmediato al menos la prórroga del MOVES hasta el 30 de junio y la deducción del 15% del IRPF hasta 3.000 euros durante todo el ejercicio 2025. Sin ayudas, el objetivo de avanzar en la electrificación de la movilidad y la transformación de nuestra industria sería imposible de alcanzar”. Por ello urgen a los partidos políticos a aprobar “con la mayor celeridad posible” ambas medidas, las cuales previamente contaban con el apoyo mayoritario de buena parte de las formaciones políticas de nuestro país.

Otras organizaciones empresariales del sector (Aedive, Ganvam…) también han mostrado su “profunda inquietud” por la situación generada por los políticos españoles tras el voto en contra de PP, Vox y Junts a la aprobación del decreto Ómnibus del Gobierno bien en su totalidad, bien en determinados aspectos individuales del mismo. Tras la sesión parlamentaria de ayer en el Congreso de los Diputados, de todo el contenido del citado decreto únicamente se han salvado, y en el último momento, el decreto que hace referencia a la nueva reforma para compatibilizar pensión y empleo, quedando anulados todos los demás.
El desastre generará aún más incertidumbre
Como es habitual, desde el Gobierno se acusa a las ya citadas formaciones políticas del “desastre” que supone la no aprobación del decreto Ómnibus, mientras que desde estos partidos se alude a la “negligencia y la falta de seriedad del PSOE” por sus políticas de “trilerismo, mentiras, manipulaciones, prepotencia e incumplimientos” respecto de los acuerdos para el apoyo a Pedro Sánchez, tal y como ha manifestado la portavoz de Junts, Miriam Nogueras.
En todo caso, esta situación lo único que realmente hace es enviar “un mensaje contradictorio”, uno más, al mercado del automóvil, generando aún mayor incertidumbre a empresas y ciudadanos de cara a renovar sus vehículos y sumarse al actual proceso que vive la sociedad de descarbonizar y electrificar su movilidad buscando con ello una mayor sostenibilidad para el planeta.
