Los vehículos de alquiler registraron una tasa de excesos de velocidad un 39% inferior durante este pasado verano de 2026 respecto al mismo periodo del año anterior. Al mismo tiempo, los eventos relacionados con el uso del cinturón de seguridad descendieron en un 70%. Estos son dos de los principales resultados del análisis telemático realizado por Geotab a partir de los datos de uso de más de 34.000 vehículos de alquiler en España; análisis que también contabilizó más de dos millones de giros bruscos, 1,7 millones de frenadas bruscas y 477.994 horas de funcionamiento al ralentí de los motores de esos mismos vehículos.
Los datos reflejan una evolución favorable de dos indicadores relacionados con la seguridad vial, aunque no permiten concluir por sí solos que los conductores hayan mejorado sus hábitos. Según explica Miguel Fayos, Associate Vice President EMEA Solutions Engineering de Geotab, el análisis realizado busca ofrecer información objetiva sobre la evolución de los registros, sin atribuir los cambios a una causa concreta.
“Nuestro objetivo es aportar información objetiva sobre lo que muestran los datos, no especular sobre los factores que pueden explicar su evolución, que pueden ser muchos (composición de la flota, tipo de uso, rutas, campañas de tráfico…), señala el directivo de la compañía de gestión de flotas y servicios telemáticos.
Eventos por cada 100 días de actividad
La metodología empleada permite precisar el alcance de los resultados. Geotab calcula las tasas de eventos por cada 100 días de actividad del vehículo, una normalización que tiene en cuenta los días de utilización, pero no los kilómetros recorridos. Además, las flotas analizadas no estaban compuestas exactamente por los mismos vehículos en los veranos de 2025 y 2026.
La tasa de excesos de velocidad pasó de 2.116,2 a 1.293,6 eventos por cada 100 días-vehículo activos, lo que supone una caída del 39% en apenas un año. Y los casos de activación del funcionamiento del cinturón de seguridad en los mismos vehículos vieron caer el indicador de 200,6 a 59,4 eventos por cada 100 días-vehículo de un año a otro; un 70% menos. Este último dato corresponde únicamente a los vehículos que generaron información telemática sobre el cinturón.
Fayos recuerda que los registros contabilizados “no equivalen necesariamente a conductores únicos, infracciones legales o siniestros”. Por tanto, las cifras “permiten identificar tendencias en los datos disponibles, pero no establecer directamente una relación entre la reducción de los eventos y una mejora de la seguridad vial”.

Además, “Velocidad y cinturón son dos de los focos habituales de las campañas de verano de la DGT, por lo que su evolución es especialmente relevante para la seguridad vial”, apunta el responsable de soluciones de ingeniería de Geotab.
El ralentí: 717.000 euros de coste bruto estimado
Más allá de los indicadores de conducción, el estudio pone el foco en una variable que conlleva fuertes implicaciones para el consumo energético y la eficiencia de las flotas: el tiempo que los vehículos mantienen su motor encendido al ralentí mientras permanecen parados.
Durante el verano de 2026, los vehículos con datos válidos de uso del motor acumularon 477.994 horas de ralentí. Este tiempo representó el 20% del tiempo de los trayectos realizados con el motor encendido, frente al 20,7% registrado en el verano de 2025. En otras palabras, uno de cada cinco minutos con el motor en marcha transcurrió con el vehículo parado sin desplazarse.

A partir de este volumen, el análisis de los técnicos de Geotab han extraído una estimación orientativa del coste asociado al combustible consumido durante el ralentí. Así, considerando un consumo medio de un litro por hora y un precio de 1,50 euros por litro, el coste bruto rondaría los 717.000 euros. Y bajo ese mismo supuesto de consumo y un factor de emisión aproximado de 2,66 kilos de CO₂ por litro, las emisiones asociadas por dicho consumo superarían las 1.270 toneladas.
Se trata de cálculos indicativos, no de ahorros que los operadores puedan recuperar íntegramente. El consumo real depende de cada vehículo, de su motorización y de las condiciones de funcionamiento, dado que una parte del ralentí puede responder estrictamente a necesidades operativas. Por ello, para poder determinar el ahorro potencial sería necesario conocer el consumo efectivo y analizar qué parte de ese tiempo puede evitarse en cada vehículo en concreto. Aún así, el dato obtenido es lo suficientemente significativo por sí mismo para llamar la atención de los gestores a su control.
Por otra parte, la telemática también permite relacionar los comportamientos de conducción con indicadores de riesgo. “En Geotab los utilizamos, entre otras cosas, para calcular el ‘Riesgo de Colisión’, disponible para los clientes de nuestra plataforma de gestión de flotas, MyGeotab”, explica Fayos.
El directivo añade que “observando la reducción en la siniestralidad de la flota, los operadores pueden fácilmente estimar el impacto de sus medidas en la mejora de la calidad de conducción”. De este modo, la evaluación de resultados requiere combinar los registros de comportamiento con los datos de siniestralidad de cada empresa, en lugar de limitarse al recuento de eventos.
De los datos generales a la gestión diaria de la flota
Para las empresas de alquiler, el valor de estos análisis no reside únicamente en conocer las tendencias del conjunto del sector, sino en trasladar esa información a la gestión de sus propios vehículos. La planificación de la disponibilidad por ubicación, la prevención de riesgos, el mantenimiento y la reducción de los tiempos de inactividad son algunas de las áreas en las que la telemática puede aportar información útil.

Fayos distingue entre las posibilidades que ofrecen los datos agregados y las que tiene un operador cuando dispone de información específica de su flota. Los primeros permiten identificar cuestiones que conviene vigilar y orientar medidas generales de formación o conducción segura. Los segundos facilitan actuaciones más precisas, desde localizar vehículos y organizar movimientos entre sedes hasta detectar patrones de riesgo por ubicación o grupos de vehículos.
La plataforma también permite recibir notificaciones de colisiones, consultar información sobre mantenimiento preventivo y supervisar variables como el combustible, la localización y las necesidades de los vehículos devueltos. Estas funciones pueden ayudar a reducir los tiempos de gestión y mejorar la disponibilidad de los automóviles, especialmente en periodos de alta demanda turística.
Importantes mejoras operativas y ahorros a conseguir
Como ejemplo, Geotab cita el caso real de “Canarias.com”, operador que trabaja en un mercado caracterízado por una elevada estacionalidad y una operativa distribuida en 30 localizaciones. Según los datos facilitados por la compañía, la tecnología telemática permitió reducir en torno a un 30% el tiempo dedicado a localizar vehículos y mejorar cerca de un 25% la gestión de incidencias. La coordinación de movimientos internos ganó un 20% de eficiencia, mientras que el mantenimiento no planificado descendió entre un 15% y un 20%.
Estos resultados corresponden a un caso concreto y, por tanto, no deben extrapolarse automáticamente al conjunto de las empresas de alquiler. Pero sí que permiten ilustrar, no obstante, cómo la información sobre la ubicación y el estado de los vehículos puede trasladarse a mejoras operativas cuantificables.
“Más allá de la tendencia general, lo más relevante para cada operador es medir su propia evolución. Con los datos de su flota, el gestor puede ver qué cambia, dónde y en qué vehículos, y comprobar el efecto real de las medidas que adopta», concluye Fayos.
El análisis de la evolución de los indicadores de velocidad y cinturón ofrece importantes referenciar para los profesionales del sector, pero su interpretación exige tener en cuenta la actividad de los vehículos y las limitaciones de la muestra. Para los operadores, el siguiente paso consiste en convertir esos registros en decisiones medibles sobre seguridad, consumo, mantenimiento y disponibilidad, y comprobar si realmente los pueden traducir en una reducción efectiva de sus costes de explotación de los vehículos de sus flotas.
