La segunda generación del Volkswagen T-Roc llega con una transformación profunda que lo va a consolidar aún más como un jugador clave en el competitivo segmento de los SUV compactos. Un coche que para la marca alemana es muy importante, es su modelo más vendido pues desde su lanzamiento en 2017 ha sido capaz de seducir a más de dos millones de usuarios. Esta nueva entrega del T-Roc crece en tamaño y madurez y también introduce importantes avances en diseño, tecnología y propulsión.

Este nuevo T-Roc presenta un diseño más robusto y sofisticado en línea con los últimos modelos de la marca y con detalles que recuerdan a sus coches eléctricos. El frontal es uno de los elementos más destacados. Adopta la identidad visual de los coches más actuales de la firma de Wolfsburgo con unos faros LED más estrechos y unidos por una tira de luz horizontal, que en opción pueden ser de tipo Matrix IQ.LIGHT con una iluminación adaptativa inteligente. Además, los logotipos de la marca, tanto en el frontal como en la zaga, se iluminan, aportando un toque de modernidad y distinción.

Las líneas de la carrocería son más marcadas y el diseño general ha sido optimizado para mejorar la eficiencia aerodinámica en un 10%. La parte trasera también ha sido completamente rediseñada y ahora los grupos ópticos LED están unidos también por una tira luminosa horizontal.
Esta nueva generación T-Roc se alza sobre la moderna plataforma MQB Evo, que permite el uso de sistemas de propulsión electrificados y además ha favorecido que este SUV de un estirón. Su longitud ahora es de 4,37 metros (12 cm más que su antecesor). Su anchura y altura alcanzan los 1,82 y 1,56 metros, respectivamente, mientras que su distancia entre ejes se va hasta los 2,63 metros.
Mejor experiencia a bordo
De puertas adentro, el nuevo T-Roc presenta una importante evolución. Se puede apreciar la presencia de unos materiales de mejor calidad, con un tacto más suave y un revestimiento más elegante. Además, la sostenibilidad es un punto clave, ya que aproximadamente el 20% de los plásticos utilizados provienen de materiales reciclados.
El aumento de tamaño de la carrocería permite brindar un mayor espacio para los pasajeros, especialmente en las plazas traseras, al mismo tiempo que incrementa la capacidad de carga del maletero, que se eleva 20 litros para homologar ahora 465 en condiciones normales de uso del coche.

La digitalización, que en su antecesor estaba ya un poco desfasada, es otro pilar fundamental en esta segunda generación del Volkswagen T-Roc. Así, está dotado con dos pantallas, una para la instrumentación y con diferentes posibilidades de personalización, y otra para el sistema multimedia, que puede ser de 10,4 o de 12,9 pulgadas en función del nivel de acabado y con el sistema operativo de cuarta generación MIB4, compatible de forma inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto. Las versiones mejor equipadas incluyen la inteligencia artificial de ChatGPT.

Otro detalles curioso es que el volante, tras las críticas recibidas en la anterior generación, abandona los mandos táctiles y vuelven a ser físicos. Otro cambio, siguiendo la tendencia marcada por Volkswagen en sus modelos, es la ubicación del selector de la caja de cambios en la columna de la dirección. Su dotación tecnológica se completa con los últimos avances en sistemas de asistencia a la conducción, entre los que destaca el IQ. DRIVE con Travel Assist, en el que se agrupan una serie de sistemas que pueden permitir una conducción semiautónoma a velocidades de hasta 210 km/h.
Salto total a la electrificación
La utilización de la plataforma MQB Evo ha propiciado que todas las motorizaciones de este nuevo T-Roc, todas de gasolina, tengan diferentes niveles de electrificación. En su primera fase comercial, a partir de noviembre, se va a ofrecer con el 1.5 eTSI con dos niveles de potencia, 116 y 150 CV, ambos con un sistema de hibridación ligera de 48 V (MHEV). Propulsores que están asociados a la caja de cambios automática de doble embrague DSG de siete velocidades y con un sistema de gestión activa de los cilindros que permite desconectar en algunos momentos dos de los cuatro cilindros.

Más adelante, la gama de esta segunda generación crecerá con la llegada de versiones con la tracción total 4MOTION, en este caso asociada al motor 2.0 TSI y también con un sistema de microhibridación. A mediados de 2026 se incorporarán unas muy interesantes variantes con sistema de hibridación autorrecargable (HEV) y también llegará la versión más deportiva de este modelo, el T-Roc R.