El miedo a conducir afecta a tres de cada diez conductores en España y puede convertirse en un importante problema para las empresas con vehículos de flota. Para combatir esta complicación, Europcar acaba de presentar un innovador programa, denominado Gaming Therapy, que mediante una combinación de simuladores, videojuegos y técnicas que aplicar a la conducción real busca ayudar a los conductores a superar esta fobia.
La gestión de una flota no solo depende del estado de los vehículos o de la optimización de los costes. También está estrechamente ligada al bienestar y la capacidad de conducción de quienes utilizan sus vehículos a diario. En este contexto, la amaxofobia, el miedo a conducir, emerge como una realidad mucho más frecuente de lo que se piensa y que impacta de modo directo en la productividad, la seguridad vial y la movilidad de miles de profesionales que trabajan a diario con vehículos corporativos.
La amaxofobia: un riesgo invisible para la movilidad corporativa
La amaxofobia es un trastorno de ansiedad que provoca un miedo intenso a conducir o incluso a la simple idea de ponerse al volante. Aunque tradicionalmente ha permanecido invisibilizada, los datos muestran que se trata de un problema de gran magnitud: el 28% de los conductores españoles reconoce sentir miedo al conducir en determinadas circunstancias, mientras que un 6% padece un miedo incapacitante que puede impedirle conducir por completo.
El miedo a conducir reduce drásticamente la autonomía personal y afecta también a los conductores en su actividad profesional, sean o no conductores de una flota, ya que tiende a provocar situaciones de:
- Aislamiento social: Aunque pueda ser pasajero, un proceso de amaxofobia puede limitar los desplazamientos de la persona impidiéndole visitar lugares o participar en distintas actividades, tanto de carácter social como laboral.
- Dependencia: la amaxofobia obliga a los afectados a delegar sus traslados en otras personas o a tener que depender exclusivamente del uso del transporte público, viendo así limitadas sus condiciones de movilidad.
- Limitación personal y laboral: los síntomas de amaxofobia pueden llegar a restringir las oportunidades personales a la hora de disponer de un empleo o de poder ascender y mejorar su posición en la empresa si los puestos a los que se aspira precisan de desplazamientos frecuente o del uso de algún vehículo.
Para las empresas que disponen de flotas de vehículos, comerciales, técnicos de mantenimiento, repartidores o empleados con coche de empresa, esta situación supone un desafío que va mucho más allá del ámbito personal.
Un trabajador que desarrolla amaxofobia puede comenzar evitando determinados desplazamientos, rechazar trayectos por autopista, conducir únicamente en recorridos conocidos o limitar sus viajes a horarios diurnos. En los casos más severos, la imposibilidad de conducir puede afectar directamente a su desempeño profesional e incluso obligar a reorganizar rutas, redistribuir cargas de trabajo o asumir costes adicionales de transporte.
Un problema que afecta a la productividad y a la seguridad
Las consecuencias para las empresas pueden traducirse en una menor disponibilidad de conductores, pérdida de eficiencia operativa, incremento del absentismo relacionado con la ansiedad, dificultades para cubrir determinados servicios e incluso rechazo a promociones o puestos que impliquen desplazamientos frecuentes.
![]()
A ello se suma un aspecto especialmente relevante para los gestores de flotas: un conductor que circula con elevados niveles de ansiedad presenta una menor capacidad de concentración y una mayor fatiga mental, factores que pueden influir negativamente en la seguridad vial.
Por este motivo, cada vez más especialistas consideran que la salud emocional debe formar parte de las políticas de prevención de riesgos laborales y de seguridad vial de las organizaciones, del mismo modo que ya se trabaja sobre la conducción eficiente o la prevención de accidentes.
Riesgo de siniestros y accidentalidad
Para la seguridad vial en general y las flotas de empresa en particular, la amaxofobia no detectada supone importantes riesgos pues afecta directamente a la capacidad de reacción de los conductores al volante de sus vehículos y aumenta la probabilidad de sufrir o provocar siniestros viales, con todo lo que ello conlleva.
Con carácter general, la presencia de amaxofobia genera:
- Conducción en tensión: Quienes padecen esta fobia manejan bajo un estado de alerta permanente, lo que conlleva rigidez muscular, fatiga acelerada y una menor capacidad para evaluar riesgos en tiempo real.
- Reacciones de bloqueo: Ante situaciones imprevistas, el miedo extremo puede provocar episodios de pánico o agitación, causando parálisis en la toma de decisiones o maniobras bruscas que ponen en peligro al conductor y a terceros.
- Comportamientos evasivos peligrosos: Para eludir ciertas situaciones (como el tráfico denso o la velocidad), los conductores pueden realizar conductas de evitación activas, como frenazos repentinos, circular por debajo de los límites de velocidad o rechazar el uso de vías rápidas.
¿Cómo detectarla y prevenirla?
Detectar la amaxofobia requiere identificar si el miedo a conducir está limitando la independencia de los conductores o si tener que afrontar su labor diaria al volante del vehículo les está generando ansiedad. Esta ansiedad puede presentarse de modo más severo, con carácter inmediato o haber ido generándose de manera paulatina, por lo que es preciso analizar cada caso de manera individualizada y en particular.
![]()
En las empresas, con o sin flotas, los gestores deben evaluar cada caso de modo independiente, interesándose especialmente por aquellos casos reiterados de bajas o problemas declarados por aquellos trabajadores que van experimentando distintos síntomas de carácter físico (taquicardias, sudoración, mareos, …) o psicológico (pensamientos catastróficos, evitación de determinadas actividades o rutas, ….)
Entre los síntomas más frecuentes que permiten detectar la amaxofobia, los conductores pueden experimentar distintas fases de sudoración o palpitaciones antes o durante su actividad, sensaciones intensas de nerviosismo al iniciar sus desplazamientos al volante del vehículo, miedo a cometer errores o provocar un accidente, pensamientos negativos o sensaciones de perdida de control mientras conducen, tendencia a evitar determinadas situaciones mientras circulan, como pueden ser el uso de autopistas o vías rápidas, túneles o afrontar situaciones de tráfico denso, etcétera.
Supervisar el estado de los conductores de la flota
Como ya hemos mencionado, la amaxofobia puede presentarse de manera súbita tras un accidente o situación de estrés en el conductor, pero también puede irse generando de manera silenciosa y progresiva. Detectarla a tiempo no sólo es labor de quien la padece, también es responsabilidad de la empresa y del gestor de la flota para evitar posibles males mayores.
En este sentido, mantener una serie de controles o test periódicos pueden ayudar a entender mejor los sentimientos que los conductores desarrollan en el desempeño de su actividad diaria, así como a detectar aquellas situaciones que les generan una mayor ansiedad o estrés durante la misma.
![]()
Esta preocupación, lejos de suponer un control negativo sobre el conductor, va a permitir a la empresa y al gestor dar los primeros pasos para diferenciar entre lo que puede ser una falta de práctica o un miedo real a la actividad. Y con ello van, además, a facilitar a los conductores afectados a disponer de la ayuda necesaria que precisan para superar su bloqueo, ayudándolos así a recuperar la confianza necesaria para llevar a cabo el normal desempeño de sus funciones.
Lo mejor es siempre recurrir al asesoramiento de los expertos (médicos, psicólogos …) para buscar la solución adecuada a cada caso, aunque en una fase inicial se puede evaluar la situación de los conductores de la flota mediante la elaboración de un simple test (como el que proponemos al finalizar el presente reportaje) en el que nos interesemos por sus sensaciones y percepciones al volante.
Hasta el 90% vuelve a conducir tras recibir ayuda especializada
La buena noticia es que la amaxofobia tiene tratamiento y que este, además, proporciona un elevado porcentaje de éxito.
![]()
Diversos estudios han mostrado las consecuencias de no hacerlo. Así, por ejemplo, un meta análisis de 13 de ellos publicado por la revista BMC Psychiatry concluyó que casi una sexta parte de las víctimas de siniestros viales acaba padeciendo tasas muy altas de estrés agudo, un cuadro traumático con consecuencias clínicas importantes, mientras que otra investigación, publicada en 2020 en el European Journal of Public Health, también encontró tasas importantes de cuadros traumáticos y de depresión entre los supervivientes de siniestros viales y destacó la importancia de la intervención psicológica temprana.
Según los datos presentados por un informe al respecto elaborado por la compañía de servicios de movilidad Europcar, entre el 70% y el 90% de las personas que padecen de amaxofobia y reciben ayuda especializada consigue volver a conducir con normalidad. Sin embargo, menos del 30% de quienes sufren este problema busca apoyo profesional para superar su trauma, lo que demuestra que todavía existe un importante desconocimiento y cierto estigma alrededor de esta fobia.
![]()
Coincidiendo con la primera Operación Salida del verano, Europcar ha presentado en el Circuito de Montmeló su nuevo programa Gaming Therapy, desarrollado junto a Publicis España y la profesora de formación vial especializada en miedo a conducir y conductas amaxofóbicas, Cristina Rojas.
Juegos, simuladores y conducción real para recuperar la confianza
La iniciativa plantea a los pacientes de amaxofobia un proceso de exposición gradual al volante, una de las técnicas con mayor respaldo científico para ayudar a superar este tipo de trastornos. Proceso cuyo recorrido comienza en casa utilizando el videojuego Gran Turismo 7 junto con la tecnología DualSense, con el objetivo de volver a familiarizarse con los hábitos de conducción de vehículos en un entorno completamente seguro.
![]()
Posteriormente, los participantes pasan ya a utilizar simuladores de conducción de alta fidelidad, capaces de reproducir con gran realismo todas las sensaciones que, a diario, un conductor puede llegar a experimentar en sus recorridos en ciudad o carretera. Fase tras la cual se busca propiciar el progresivo regreso de los pacientes a la conducción real de un vehículo, acompañado siempre de especialistas para superar sus fobias.
![]()
Según explica Cristina Rojas, experta que ha colaborado con Europcar en el estudio y elaboración del programa para el tratamiento de este trauma, «superar la amaxofobia requiere primero comprender el origen del miedo, normalizar esa emoción y aprender técnicas de regulación emocional que permitan controlar tanto los pensamientos como las respuestas físicas que aparecen durante la conducción. A partir de ahí, una exposición progresiva a la conducción es la mejor ayuda a los conductores para recuperar la sensación de control y su confianza al volante».
![]()
Una oportunidad para las políticas de movilidad empresarial
Aunque la amaxofobia suele asociarse y tratarse desde el ámbito particular, lo cierto es que todo lo relacionado con esta fobia, su desarrollo y su tratamiento también debería ocupar un importante lugar en las estrategias de movilidad corporativa. Más aún ahora, cuando la nueva Ley de Movilidad Sostenible ha puesto el foco en la movilidad que las empresas desarrollan.
Los expertos recuerdan que este trastorno puede aparecer rápidamente tras sufrir un accidente de tráfico, presenciar un siniestro, experimentar un ataque de ansiedad o estrés al volante o incluso por determinados rasgos de personalidad de los conductores, como pueden ser como el perfeccionismo o la elevada autoexigencia que estos aplican en su labor.
![]()
Detectar de forma temprana su aparición y facilitar el acceso a programas especializados puede ayudar a evitar que el problema se cronifique y termine afectando tanto al bienestar del trabajador como a la eficiencia de la organización y la actividad de la flota.
En un momento en el que las empresas destinan importantes recursos a mejorar la seguridad vial de sus empleados, incorporar la dimensión psicológica de la conducción se perfila como un nuevo elemento dentro de la gestión integral de las flotas. No en vano, recuperar la confianza al volante no solo supone devolver autonomía a la persona afectada, sino también preservar la continuidad operativa de aquellas organizaciones cuya actividad depende, en gran medida, de la movilidad de sus profesionales.
15 preguntas para detectar amaxofobia
Como ya hemos indicado, lo mejor es siempre acudir a la intervención de un experto, aunque las respuestas al presente test ya pueden servir a un gestor de flotas para detectar aquellos conductores de su flota que presentan síntomas de amaxofobia a los que es necesario facilitar ayuda especializada para prevenirla y evitarla:
- 1.- Me pongo nervioso/a si sé que he de conducir
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 2.- Si puedo elegir prefiero que conduzca otra persona.
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 3.- La conducción me relaja
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 4.- Creo que tengo habilidad para conducir
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 5.- Cuando termino de conducir, aunque sea un trayecto corto, siento tensión muscular.
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 6.- Cuando conduzco pienso que voy a provocar un accidente.
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 7.- Si llevo pasajeros me obsesiona el hecho de que opinen que mi conducción es insegura.
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 8.- Ir a cierta velocidad me produce sensación de miedo o vértigo.
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 9.- La obtención del permiso de conducir fue más por obligación que por gusto
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 10.- Soy torpe conduciendo
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 11.- Creo que el resto de conductores opinan de mí que soy un estorbo.
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 12.- Conducir me produce inseguridad
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 13.- Pienso que aunque yo sea prudente los demás colisionaran conmigo
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 14.- Cuando termino de conducir, aunque sea un trayecto corto, al bajarme del coche me produce una gran tranquilidad
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre
- 15.- Cuando conduzco he de parar muy a menudo para poder tranquilizarme
□ Nunca □ 1 □ 2 □ 3 □ Siempre