El fabricante de cuadriciclos eléctricos Ligier incorpora a su gama de vehículos eléctricos una nueva batería LFP de 11 kWh desarrollada por Cleantron en Ámsterdam (Países Bajos), con la que dota a los distintos modelos de su gama de micromovilidad con hasta 164 kilómetros de autonomía, cinco años de garantía y mayor flexibilidad de recarga.
Ligier Group da un paso más que le permite avanzar en su estrategia de electrificación y de producción de proximidad con el lanzamiento de una nueva generación de baterías para su gama de cuadriciclos eléctricos ligeros (L6e) y pesados (L7e). La compañía francesa de vehículos de micromovilidad ha alcanzado acuerdos de suministro con dos fabricantes europeos para reforzar el origen comunitario de sus componentes, en línea con la estrategia industrial impulsada por la Unión Europea que busca fortalecer la fabricación local tecnologías clave en la Unión Europea.
La primera de las nuevas baterías, denominada B11, ha sido desarrollada y fabricada por la empresa neerlandesa Cleantron en sus instalaciones de Ámsterdam. Especializada en soluciones de almacenamiento energético para movilidad e industria, la compañía suministra un acumulador de litio-ferrofosfato (LFP) de 11,04 kWh que permite alcanzar hasta 159 kilómetros de autonomía en los modelos L6e y 164 kilómetros en los L7e de la gama del fabricante francés, lo que la sitúa nuevamente al frente de las referencias presentes en ambos segmentos del mercado.
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La renovación de la oferta energética de Ligier se completará previsiblemente durante el último trimestre del año con la incorporación de una batería de 6 kWh producida por el fabricante francés Forsee Power, reforzando así la estrategia de aprovisionamiento europeo que la compañía francesa se ha marcado alcanzar.
La nueva batería fue presentada a la red comercial europea de Ligier durante un reciente encuentro celebrado en Málaga entre el 19 y el 23 del mes junio, que reunió a cerca de un centenar de concesionarios de su red en España, Italia, Alemania y Portugal. Durante el evento, los asistentes pudieron conocer las características del nuevo sistema de propulsión y realizar pruebas dinámicas con los nuevos JS50 y Myli, los primeros modelos que ya incorporan esta avanzada tecnología.
Mayor autonomía y mejores prestaciones en condiciones extremas
La batería B11 emplea química LFP, una tecnología que destaca por su elevada estabilidad térmica, durabilidad y seguridad. Está compuesta por 15 celdas prismáticas conectadas en serie, con una arquitectura compacta que limita su peso a 100 kilogramos.
Entre sus principales novedades figura la ampliación del rango operativo de los modelos en los que se instala, ya que puede funcionar y recargarse entre -20 ºC y 60 ºC, frente al intervalo de entre 0 ºC y 50 ºC que proporcionaban las baterías de la generación anterior. Para ello incorpora el sistema inteligente de calefacción Cold Drive, que optimiza el rendimiento de la batería tras la recarga y mantiene las prestaciones del vehículo incluso en condiciones climáticas adversas. En ensayos realizados a temperaturas inferiores a -15 ºC, el sistema permitió recorrer hasta 100 kilómetros con una sola carga.
Cinco años de garantía y mayor flexibilidad de recarga
Además de mejorar las prestaciones, Ligier busca diferenciar su propuesta en un segmento cada vez más competitivo mediante una garantía de cinco años para la batería, por encima de los periodos de cobertura habituales en el mercado de los cuadriciclos eléctricos.
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La nueva batería también amplía las posibilidades de recarga. Ahora, los vehículos pueden conectarse tanto a un enchufe doméstico como a un wallbox de hasta 11 kW o a puntos públicos de hasta 22 kW, aprovechando la potencia máxima de 2 kW del cargador embarcado. Esta compatibilidad ofrece una mayor versatilidad frente a algunas alternativas del mercado que limitan la carga a tomas domésticas o reforzadas.
En condiciones de uso habituales, ellos modelos de Ligier JS50 y Myli equipados con la batería B11 pueden recuperar del 20% al 80% de la capacidad de la carga de sus respectivas baterías en aproximadamente tres horas y media mediante su conexión a un enchufe doméstico, mientras que procesar una recarga completa en las mismas condiciones requiere de unas seis horas y media.
Menor coste de utilización
Ligier también pone el foco en el coste total de propiedad. Según las estimaciones de la compañía para el mercado francés, la versión eléctrica equipada con la nueva batería permite ahorrar hasta 751 euros durante los tres primeros años de uso respecto a una variante diésel equivalente, teniendo en cuenta el precio de adquisición, los incentivos disponibles y los menores costes de combustible, mantenimiento y seguro.
Con esta nueva generación de baterías, Ligier refuerza su estrategia de electrificación combinando autonomía, fiabilidad y producción europea, en un contexto en el que la localización de la cadena de suministro se ha convertido en uno de los principales ejes de competitividad para la industria de la movilidad.