«La Unión Europea quiere desarrollar su política de descarbonización del parque automovilístico trasladando a las empresas la responsabilidad de esta labor, lo que supondrá una carga económica adicional para las cuentas de las compañías que dispongan de flotas de vehículos».
Con estas palabras, Feneval, la patronal del sector del alquiler de vehículos con y sin conductor, muestra su contrariedad por las recientes actuaciones de la Unión Europea con respecto a la lucha por la descarbonización en la movilidad en el continente.
Inoportuna «Call of Evidence»
Feneval entiende que abrir justo una «Call of Evidence» (consulta para pedir pruebas al respecto) en plena época estival para un tema tan específico y relevante para las empresas europeas no es adecuado, pues muchos de quienes estarían dispuestos a intervenir estarán disfrutando de sus vacaciones, lo que impedirá conocer muchas opiniones y poder trabajar y desarrollar las nuevas políticas a implementar a partir de ellas.
Desde Feneval se muestran contrariados por tal situación, dado el fuerte calado que la futura decisión de la UE en este tema pueda tener para las empresas que dispongan de flotas de vehículos en general y para las del sector del alquiler de vehículos en particular.
60% del mercado son vehículos de empresa
La Federación Nacional de Empresas de Alquiler de Vehículos con y sin Conductor recuerda la importancia que las empresas en general y el sector del alquiler en particular tienen para la economía europea, al igual que ya lo hiciera el pasado mes de marzo la propia UE al establecer su Plan de Acción del Automóvil y también cuando emitió su Comunicación sobre la Descarbonización de las Flotas Corporativas. Documentos en los cuales la propia Unión Europea destacaba la importancia de este sector para la economía comunitaria, recordando que el 60% de las nuevas matriculaciones de turismos que se producen corresponden a vehículos de empresa.
Y el 25% son vehículos de alquiler
Desde Feneval se recuerda, igualmente, que el sector del rent a car es el responsable del 25% de las nuevas matriculaciones en el mercado. Y que, además, son las empresas las responsables directas de la práctica totalidad de las matriculaciones de furgonetas, camiones y autobuses que se producen todos los años en el mercado.

La patronal del sector del alquiler considera necesaria “la implementación de unas políticas comunes a todos los países miembros de la Unión Europea que permitan evitar que existan diferencias en este mercado común, donde la libertad de movimientos transfronterizos podría provocar desigualdades en las normativas nacionales, de no existir dicha legislación comunitaria”.
Excesiva carga sobre las empresas
Pero la aceptación de dicha normativa no debe, según expresa Juan Luis Barahona, presidente de Feneval, “responsabilizar a las empresas de la descarbonización del sector de la movilidad, perjudicando unos resultados ya de por sí ajustados”. Barahona considera igualmente que “las administraciones públicas deben poner en marcha medidas que realmente incentiven la transición hacia la descarbonización, y no puede caer este trabajo sobre las empresas del sector de la movilidad”.
Desde Feneval se destaca que la Unión Europea es consciente de que los vehículos corporativos conllevan un uso más intensivo que hace que estos tengan que ser renovados con una mayor frecuencia y de manera más rápida y eficiente de lo que lo hace el resto del parque de vehículos en circulación. Sin embargo, destaca al mismo tiempo las serias consecuencias que pueden generar para las empresas la puesta en marcha de nuevas medidas que carguen sobre ellas el peso de la descarbonización del parque.
Firme compromiso con el medioambiente
El presidente de la patronal de los servicios de alquiler de vehículos recuerda que el compromiso con el medioambiente siempre ha sido una seña de identidad de la actividad del sector. “Nuestros vehículos —afirma Barahona— son los más sostenibles, pues cuentan con un constante proceso de renovación”.
Para el presidente de Feneval, esta circunstancia debería ser tomada en consideración por la Unión Europea a la hora de fijar las nuevas normativas y recuerda que “es imprescindible que las administraciones pongan en marcha ayudas directas y más ágiles a la compra y el alquiler, además de otros incentivos fiscales que, junto a nuevas propuestas, faciliten esta transición para las empresas y la ciudadanía europea.