Zigup, grupo matriz al que pertenece Northgate Renting Flexible, ha presentado su plan de transición climática Drive to Net Zero, una nueva hoja de ruta con la que pretende reducir las emisiones de gases de efecto invernadero de sus operaciones y de su cadena de valor hasta 2035, antes de alcanzar las cero emisiones netas en 2050.
Drive to net Zero fija objetivos diferenciados para las emisiones directas e indirectas de la compañía y para las asociadas a los vehículos que comercializa y pone a disposición de sus clientes mediante el alquiler. El plan establece los nuevos objetivos de descarbonización que el grupo británico de movilidad espera alcanzar para sus actividades y para los vehículos que alquila y vende.
Zigup se ha fijado como meta alcanzar las cero emisiones netas en 2050, previo paso por la consolidación de determinados objetivos intermedios de reducción a medio plazo que también han sido validados por la iniciativa Science Based Targets (SBTi), consultora encargada de evalúar los compromisos climáticos empresariales conforme a rigurosos criterios científicos.

El plan sitúa así la gestión de las emisiones vinculadas a los vehículos que componen las flotas del grupo en el centro de su estrategia de descarbonización. La actividad de Zigup abarca distintas soluciones de movilidad, alquiler, recuperación y reparación de vehículos, entre las cuales se encuentran las operaciones de Northgate Renting Flexible, empresa filial del grupo especialista en operativas de renting, renting flexible y gestión de flotas.
Dos objetivos para reducir las emisiones hasta 2035
La hoja de ruta de Zigup contempla una reducción absoluta del 47,3% de las emisiones de alcance 1 y 2 para 2035, tomando como referencia el ejercicio fiscal 2024. El primer alcance incluye las emisiones directas generadas por las actividades de la compañía, mientras que el segundo comprende las emisiones indirectas asociadas a la energía adquirida para sus instalaciones.
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El grupo también se propone reducir un 23,1% las emisiones indirectas de alcance 3 relacionadas con los vehículos que vende y alquila. Este apartado resulta especialmente relevante para el negocio de movilidad, puesto que incorpora emisiones asociadas al uso de los vehículos y a los activos cedidos en alquiler, más allá del consumo energético de las propias instalaciones.
La diferencia entre ambos objetivos refleja la complejidad de la descarbonización de una empresa de estas características. Mientras que las emisiones de las instalaciones y de la actividad propia pueden abordarse mediante medidas de eficiencia energética, electricidad renovable y cambios en los vehículos de servicio, la reducción de las emisiones asociadas a los vehículos alquilados o vendidos depende también de la evolución tecnológica, de la composición de las flotas y de las necesidades operativas de sus respectivos clientes.
La descarbonización de las flotas, un reto compartido
Zigup se ha planteado su transición climática no solo como un ejercicio de reducción de su propia huella ambiental, sino también como una oportunidad para acompañar a los clientes del grupo en la transformación de sus respectivos modelos de movilidad.
En este ámbito, la elección de vehículos con menores emisiones, la incorporación de tecnologías alternativas y una mejor adecuación de las unidades a las necesidades de cada actividad pueden contribuir a reducir la huella de carbono de las flotas. Sin embargo, el ritmo de esa transformación estará condicionado por factores como la autonomía, la disponibilidad de infraestructuras de recarga, los costes de adquisición y explotación y la compatibilidad de las distintas tecnologías con las operaciones de cada cliente.
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Para los gestores de las flotas implicadas en este proyecto, el reto consiste en avanzar en la reducción de emisiones sin comprometer la disponibilidad de los vehículos, la continuidad del servicio ni los costes de movilidad. La transición exige, por tanto, combinar la renovación de las unidades con una planificación que tenga en cuenta el uso real de los vehículos y las características de cada operación.
La compañía incluye entre sus líneas de actuación el apoyo a los clientes que buscan reducir las emisiones de sus flotas, mediante asesoramiento y soluciones adaptadas a sus necesidades. El objetivo es que la transición hacia una movilidad de menor impacto ambiental se extienda también a las operaciones de las empresas a las que Zigup, Northgate y el resto de empresas del grupo prestan servicio.
El horizonte de cero emisiones netas, en 2050
El plan Drive to Net Zero de Zgup establece 2050 como horizonte para alcanzar las cero emisiones netas del grupo. Los objetivos fijados para 2035 constituyen un paso intermedio dentro de esa estrategia, con compromisos cuantificados para las emisiones operativas y para una parte significativa de las emisiones vinculadas a su cadena de valor.
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La evolución de los resultados permitirá comprobar hasta qué punto las medidas adoptadas se traducen en reducciones efectivas. En particular, será relevante seguir la evolución de las emisiones de alcance 3, cuyo comportamiento depende tanto de las decisiones de la compañía como de la transformación del mercado automovilístico y de las pautas de utilización de los vehículos.
La validación de los objetivos por parte de la consultora SBTi aporta un marco de referencia científico para los compromisos a medio plazo, aunque el cumplimiento de las metas dependerá de su ejecución y del seguimiento de los indicadores establecidos.
Con esta hoja de ruta, Zigup incorpora la descarbonización a su planificación a largo plazo y reconoce el peso que tienen los vehículos alquilados y vendidos en su impacto ambiental. Para el sector del alquiler y la gestión de flotas, el anuncio pone de relieve que la transición no se limita a reducir el consumo energético de las instalaciones: exige actuar también sobre los vehículos, su utilización y las soluciones que se ofrecen a los clientes.