La Asociación Europea de Constructores de Automóviles, ACEA, ha propuesto a los Estados miembros de la Unión Europea que trabajen más a fondo en la generación y el desarrollo de nuevos programas de arredramiento social de automóviles para facilitar tanto la movilidad como la transición de esta a las cero emisiones. Para ello, desde la patronal de los fabricantes se realizan hasta siete recomendaciones que tener en cuenta a la hora de establecer o implantar estos sistemas de renting social.
Según ACEA, al reducir el coste inicial del uso de vehículos eléctricos, el arrendamiento social ayudaría a acelerar la transición al transporte de cero emisiones, impulsando con ello la adopción de esta tecnología clave, a la vez que se promovería la inclusión social y la equidad en relación con la movilidad. En particular, la asociación destaca que este tipo de operaciones de renting social contribuyen a mejorar el acceso a los vehículos eléctricos en especial a aquellas personas, pequeñas empresas o economías familiares más vulnerables, que son precisamente las que se ven sometidas debido a las dificultades económicas que atraviesan.
ACEA opina que las opciones de arrendamiento social son “una herramienta positiva con la que poder abordar la pobreza en el transporte”, una razón por la cual su implantación “debería ser uno de los pilares de una estrategia más amplia destinada a crear un mercado sólido de vehículos cero emisiones, garantizando que los beneficios de la movilidad limpia lleguen a todos los miembros de la sociedad, en particular a los más vulnerables” .
La asociación de fabricantes de automóviles europeos esgrime que “los programas de arrendamiento social ofrecen una vía valiosa y positiva para aumentar significativamente la adopción de vehículos eléctricos entre hogares, empresas y microempresas, especialmente entre aquellas en situación de vulnerabilidad, contribuyendo así significativamente a los objetivos climáticos de la UE”. ACEA considera igualmente que “al implementar estas recomendaciones, los responsables políticos pueden desarrollar programas de arrendamiento social eficaces y sostenibles que promuevan activamente la equidad social e impulsen el mercado de vehículos eléctricos”.
Entre las consideraciones que indica ACEA se destaca que de cara a “garantizar la eficacia y la viabilidad a largo plazo de estos programas” es necesario “priorizar el apoyo a usuarios vulnerables, hogares y microempresas, garantizar la asequibilidad mediante apoyos mensuales personalizados en lugar de establecer topes en los precios, e integrar los vehículos eléctricos de segunda mano en los sistemas de renting”, entre otras posibles medidas a adoptar dentro de estos programas de renting social, que los fabricantes solicitan que desde la UE los Estados promuevan.
En opinión de ACEA, es fundamental que los planes de “arrendamiento social cuenten con el apoyo de mecanismos de financiación sostenibles, tanto dentro como fuera del Fondo Social para el Clima de la UE. Un acceso fácil y equitativo, una carga administrativa mínima y la alineación con estrategias más amplias de implementación de vehículos eléctrico son claves para su éxito”.
Recomendaciones ACEA para el leasing social
Entre las recomendaciones clave que los fabricantes dirigen a las instituciones europeas para la instauración de estos planes de arrendamiento social de vehículos, se encuentra, ante todo, el hecho de que al facilitar el acceso a movilidad y al transporte sostenible a los sectores poblaciones más vulnerables y en dificultades económicas, el renting social permitirá que un segmento más amplio de la sociedad pueda contribuir a generar un impacto ambiental aún más sustancial al reducir las emisiones de carbono que los vehículos producen.
Además, dichos programas de arrendamiento también ayudarán a eliminar de manera eficaz las fuertes barreras que los altos costos iniciales de los vehículos suponen para muchos ciudadanos y les impiden acceder a las nuevas tecnologías, así como favorecerán un mayor desarrollo de la industria del automóvil al contribuir a dinamizar las matriculaciones del sector del automóvil.
Entre las recomendaciones clave que desde ACEA se señalan a la Comisión Europea para que los Estados miembros establezcan los programas de renting social en sus planes de ayuda a la movilidad eléctrica, los fabricantes destacan especialmente estas siete:
- Orientación a la población vulnerable: Según ACEA, el renting social debe, ante todo, abordar las necesidades reales de los segmentos vulnerables de la población, hogares, empresas y microempresas para que puedan transicionar al uso de vehículos eléctricos. Los fabricantes indican que cada Estado debería poder fijar criterios específicos de elegibilidad en sus planes que permitan identificar mejor las circunstancias sociales y económicas locales que permitan acceder a ellos.
- Mercado de segunda mano: Cada Estado miembro debería también poder considerar positivamente la inclusión de mecanismos bien definidos para incluir a los vehículos eléctricos de segunda mano en los programas de leasing social, ofreciendo así opción potencialmente todavía más asequible para que los ciudadanos más vulnerables pudieran acceder a ellos.
- Buscar el leasing más asequible posible: En vez de establecer límites generales de precios en los vehículos que se pueden acoger al plan, los Estados miembro deberían centrar sus esfuerzos en apoyar la implantación en los planes de un porcentaje significativo de la tarifa mensual del leasing que permita hacer que la participación en estos planes sea aún más accesible para un mayor número de conductores de entornos vulnerables y durante períodos de duración también más prolongados.
- Empoderamiento de las empresas vulnerables: Los programas de leasing social deberían contemplar igualmente la extensión de su acceso a las pequeñas y medianas empresas, incluidas las microempresas, a fin de apoyar la transición en sus flotas al uso de vehículos cero emisiones, abarcando tanto vehículos ligeros como pesados cuando así corresponda.
- Programas sostenibles y socialmente responsables: Los mecanismos de financiación sostenibles que han de sostener estos planes de leasing social son cruciales de cara a garantizar la viabilidad a largo plazo de los mismos. Los Estados miembros deberán garantizar que los programas establecidos puedan seguir beneficiando a los grupos vulnerables sin por ello generar cargas presupuestarias que resulten excesivas para las administraciones públicas.
- Parte clave de una estrategia más amplia: ACEA anima a las distintas autoridades nacionales europeas a desarrollar e incluir programas de arrendamiento social para usuarios vulnerables del transporte por carretera y microempresas en sus planes nacionales de protección social para el clima, aprovechando la implementación del Fondo Social para el Clima que la UE ha propiciado. Sin embargo, si bien el Fondo Social para el Clima supone una fuente importante de financiación, también es fundamental explorar instrumentos financieros adicionales. Así, ACEA considera que el arrendamiento social debe considerarse como un componente vital dentro de una estrategia más amplia de implementación de vehículos eléctricos (VE) que incluya una serie de incentivos para apoyar a todos los segmentos de la sociedad.
- Fácil acceso para todos: Por último, los fabricantes también consideran que el diseño de los programas de arrendamiento social debe garantizar un fácil acceso de los beneficiarios a los mismos, así como minimizar los habituales obstáculos burocráticos que se exigen con el fin de fomentar una mayor participación de las personas y empresas realmente vulnerables.