Los resultados del primer semestre del Grupo Stellantis muestran la importante labor que tienen ante sí el nuevo CEO de la compañía, Antonio Filosa, y su renovado equipo directivo. El macrogrupo automotriz ha dado a conocer los datos de estos primeros seis meses del ejercicio, en los cuales las pérdidas de la compañía se han agravado fuertemente frente a los beneficios obtenidos durante el mismo período del año anterior.
De ganar 5.600 millones de euros en la primera mitad del 2024, Stellantis ha pasado a perder 2.300 millones de euros durante los primeros seis meses del 2025. Es decir, 7.900 millones de caída.
Lastrados por la reestructuración y los aranceles
Desde Stellantis se atribuye el desplome de sus resultados y estas fuertes pérdidas a los importantes cargos extraordinarios que la empresa se está viendo obligada a tener que soportar desde hace meses por su nueva reestructuración tras la salida de Carlos Tavares de la dirección del grupo para reorientar su camino, así como al fuerte impacto inicial que están teniendo para algunas de sus principales marcas (Peugeot, Fiat, Opel, Chrysler o Jeep) la nueva política arancelaria que desde la administración Trump se está imponiendo al mundo.
Importante cancelación de programas
Durante este primer semestre, Stellantis ha contabilizado gastos antes de impuestos por valor de 3.600 millones de euros, de los cuales unos 3.300 millones se corresponden con la cancelación llevada a cabo de determinados programas de desarrollo que la compañía viene acometiendo para equilibrar sus cuentas, como es el caso de la reciente supresión de los programas en materia de celdas de combustible de hidrógeno.

Dicha cantidad también contempla los necesarios ajustes para cumplir con las normativas de emisiones en los Estados Unidos tras variar estas con la llegada del nuevo Gobierno, así como los costos de las reestructuraciones organizativas que la compañía está llevando a cabo para reorientar la marcha del grupo. Stellantis estima, además, que la compañía está soportando un golpe económico superior a los 300 millones de euros derivado directamente de los nuevos aranceles impositivos que la administración Trump está imponiendo.
Fuertes pérdidas de producción
Esta cantidad se deriva tanto por la aplicación directa de los mismos en los valores de los modelos como por las pérdidas de producción que están generando en las distintas líneas de fabricación de las diferentes marcas para hacer frente a las nuevas imposiciones.
En cuanto a la facturación del grupo durante este pasado semestre, Stellantis alcanzó los 74.300 millones de euros, cifra que representa una disminución superior al 12% con respecto a los 85.000 millones de euros que ingresaba al cierre de la primera mitad del ejercicio precedente. Aun así, cabe destacar que los ingresos facturados superan en 2.500 millones de euros los 71.800 millones de los últimos seis meses del año 2024, síntoma de que la reestructuración que se viene llevando a cabo comienza a aportar resultados positivos.
Reducción de las ventas
Un camino que se puede ver truncado debido a la reducción de las ventas que se viene produciendo en los últimos meses, pues durante el segundo trimestre de este año las entregas a clientes se han reducido en un 6% con respecto a las realizadas en el mismo período del año anterior. Stellantis ha comercializado de abril a junio 1,447 millones de vehículos.
De entre todos los mercados en los que el fabricante está presente, el correspondiente a la región de Norteamérica es el que más está sufriendo. Las entregas de las diferentes marcas del grupo se han reducido en un 25% (aproximadamente unas 109.000 unidades) debido a las reducciones llevadas a cabo en las cadenas de producción, a la menor colocación —y por tanto facturación— de los modelos importados a dichos mercados (los más afectados hasta el momento por los nuevos aranceles impositivos) y a un importante descenso que se viene produciendo en ellos de las ventas a flotas y grandes corporaciones.
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El anticipo de estos malos resultados del grupo en la primera mitad del presente ejercicio muestra la enorme tarea que tiene ante sí el nuevo equipo directivo de la compañía y, en especial, su nuevo CEO, Antonio Filosa. La forzada salida de Carlos Tavares por los malos resultados económicos que se preveían para el grupo hizo que Stellantis suprimiera ya en su momento su previsión de beneficios para el presente año. Y a las dificultades económicas propias se han añadido ahora todas las derivadas de la nueva política arancelaria que el Gobierno estadounidense está llevando a cabo.
Presentará resultados el 29 de julio
Stellantis dará a conocer los resultados consolidados del semestre el próximo día 29 de julio, pero las cifras anticipadas que ya ha ofrecido confirman la importancia que las decisiones que adopte la nueva ejecutiva del grupo van a tener de cara al futuro a la hora de buscar la máxima rentabilidad para sus accionistas.
Todo ello va a hacer que las decisiones que adopte Antonio Filosa al frente de Stellantis en los próximos meses sean analizadas con lupa tanto por los accionistas del grupo como por los analistas del mercado, pues de ellas va a depender que finalmente Stellantis recupere cuanto antes la senda perdida de los beneficios.