El automóvil recupera protagonismo en los desplazamientos urbanos de los españoles después de varios años de estabilidad. El Foro de Movilidad 2026 de Alphabet sitúa en el 65% la proporción de ciudadanos que señala el coche como una de sus principales opciones de desplazamiento, cinco puntos más que en 2025, igualando por primera vez desde 2022 a quienes optan por caminar.
El vehículo privado recupera hasta cinco puntos porcentuales y empata con caminar como medio de desplazamiento preferido por los españoles, mientras el envejecimiento del parque y el retraso en la renovación abren espacio al renting como fórmula para garantizar la movilidad
El dato adquiere especial relevancia en un contexto en el que las políticas de movilidad urbana están tratando de reducir la dependencia del vehículo privado y fomentar alternativas de transporte colectivo y compartido. Sin embargo, la encuesta de Alphabet muestra que las preferencias de los ciudadanos siguen estando muy condicionadas por factores prácticos, con la comodidad como principal criterio de elección del medio de transporte.
De hecho, el 75% de los encuestados sitúa la comodidad como la razón fundamental para elegir cómo desplazarse, frente al 38% que menciona el ejercicio físico y el 27% que lo hace por motivos de ahorro económico.
El coche gana presencia en los centros urbanos
La recuperación del automóvil no se limita a los desplazamientos periféricos. El 48% de los españoles utiliza el coche para moverse por el centro de su ciudad, manteniendo la trayectoria ascendente registrada durante los dos últimos años.
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El uso es especialmente elevado en determinadas ciudades y áreas metropolitanas. Toledo, Badajoz, Las Palmas de Gran Canaria y las áreas metropolitanas de Madrid y Barcelona figuran entre los territorios donde el vehículo privado tiene una mayor presencia en los desplazamientos urbanos.
Frente a esta evolución, el transporte público presenta un comportamiento más estable. El autobús mantiene una utilización del 44% y el tren del 16%, mientras que el metro retrocede tres puntos, hasta el 26%, después de encadenar dos años de descenso.
Más que un cambio homogéneo en favor del coche, los datos dibujan así una movilidad urbana en la que la elección del medio de transporte continúa dependiendo de las necesidades concretas del usuario, especialmente de la comodidad y la facilidad de desplazamiento.
La propiedad continúa siendo determinante
La recuperación del uso del automóvil tiene también su reflejo en la percepción que los ciudadanos mantienen sobre la necesidad de disponer de un vehículo. El 54% considera indispensable el coche para sus desplazamientos habituales, tres puntos más que un año antes.
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La propiedad continúa además teniendo un peso considerable. El 84% de los españoles manifiesta su preferencia por disponer del vehículo en propiedad frente a otras fórmulas de acceso o modalidades de movilidad.
Entre quienes prescinden del automóvil, las razones son principalmente prácticas. Un 35% recurre a una combinación de transporte público, bicicleta y desplazamientos a pie, mientras que el 31% señala el coste asociado a disponer de un vehículo —compra, seguro, mantenimiento o aparcamiento— como uno de los principales factores que condicionan su decisión.
Un parque que envejece y tarda más en renovarse
El otro elemento relevante que aporta el estudio es la prolongación de la vida útil de los vehículos. Un 37% de los conductores asegura que no se plantea sustituir su automóvil hasta que haya superado los diez años.
La avería mecánica grave continúa siendo, con mucha diferencia, el principal detonante de la renovación: el 81% la identifica como motivo para cambiar de vehículo. La seguridad, con un 27%, y la sostenibilidad, con un 24%, aparecen a mayor distancia, aunque ambas razones experimentan ligeros avances.
El comportamiento tampoco es uniforme por territorios. Los núcleos urbanos de Madrid y Barcelona presentan los periodos de renovación más cortos, inferiores a siete años, mientras Aragón se sitúa en el extremo contrario: el 47% de los propietarios demora el cambio del vehículo más allá de los diez años.
Este retraso en la renovación tiene una lectura directa para el mercado de movilidad. La permanencia durante más tiempo de vehículos antiguos puede limitar la incorporación al parque de tecnologías más eficientes, seguras y conectadas, al tiempo que incrementa la relevancia de las fórmulas que permiten acceder a un vehículo nuevo sin asumir su adquisición en propiedad.
El renting, ante una oportunidad de crecimiento
Es precisamente en este punto donde el estudio introduce al renting como una alternativa de acceso al automóvil. El 88% de los españoles afirma conocer o haber oído hablar de esta modalidad, aunque Alphabet identifica todavía un importante margen de crecimiento, especialmente entre jóvenes y mujeres, colectivos donde el nivel de conocimiento es menor.
La lectura del dato debe hacerse, no obstante, con cierta cautela. Conocer el renting no equivale a utilizarlo, y la elevada preferencia por la propiedad que refleja el propio estudio evidencia que la transición hacia otros modelos de uso todavía tiene recorrido.
Para el sector del renting, el contexto resulta especialmente significativo: un consumidor que valora la comodidad, un parque que envejece y una renovación que se retrasa configuran un escenario en el que disponer de un vehículo nuevo mediante una cuota y trasladar parte de los costes asociados a su utilización puede adquirir mayor atractivo.
“El Foro de Movilidad 2026 confirma que la comodidad vuelve a situarse en el centro de las decisiones de movilidad de los españoles. El automóvil gana protagonismo mientras el parque móvil continúa envejeciendo, lo que plantea retos importantes para acelerar una movilidad más eficiente y sostenible”, señala Ángeles Roca, gerente de Marketing y Desarrollo de Negocio de Alphabet España.
El estudio del Foro de Movilidad de Alphabet se basa en más de 5.000 entrevistas realizadas en las principales capitales españolas y sus áreas metropolitanas, con un margen de error del ±1,4% y un nivel de confianza del 95%. La iniciativa acumula más de una década de seguimiento de los hábitos y preferencias de movilidad de los ciudadanos.