El nuevo Omoda 4 representa un paso estratégico para la marca china perteneciente al grupo Chery en su objetivo de consolidarse en Europa y, especialmente, en el competitivo mercado español. Situado un escalón por debajo del Omoda 5, este modelo nace con la ambición de acercar la propuesta de la firma a un público más joven, que busca un SUV de dimensiones contenidas, diseño llamativo, un equipamiento tecnológico completo y un precio competitivo.

No se trata únicamente de lanzar un SUV más pequeño, sino de reforzar una gama que aspira a cubrir diferentes escalones de precio y tamaño. En un mercado en el que el diseño y la tecnología tienen cada vez más peso en la decisión de compra, Omoda pretende diferenciarse mediante una identidad visual propia, una imagen moderna y una oferta mecánica que permita combinar las necesidades de uso urbano con los desplazamientos por carretera.
Diseño personal y futurista
Construido sobre la plataforma T1X, la misma que se emplea en los Omoda 5 y 7, este nuevo Omoda 4 se presenta con unas cotas más contenidas y más optimizadas para el entorno urbano. Tiene una longitud de 4,42 metros, una anchura de 1,86, una altura de 1,57 y una distancia entre ejes de 2,70 metros. Su diseño exterior, que se inspira en el mundo de los superdeportivos, se ha concebido para transmitir movimiento, incluso en parado.

El frontal concentra buena parte de su personalidad. El conjunto óptico, de diseño muy afilado, con faros con tecnología LED y una firma lumínica muy original, aporta una expresión tecnológica y muy reconocible. Por su parte, las nervaduras del capó y las formas angulosas del parachoques refuerzan su sensación de dinamismo. La vista lateral, también con unas nervaduras muy marcadas y con la línea del techo descendente en su parte trasera, le dan una apariencia muy dinámica. Una vista lateral que remata con unas llantas de 18 pulgadas.

La parte trasera también desempeña un papel esencial en la identidad del modelo. Los pilotos, con una firma luminosa inspirada en la forma de un rayo, aportan uno de los rasgos más característicos. En conjunto, el Omoda 4 apuesta por una estética que concede mucha importancia a la diferenciación. Frente a otros modelos que recurren a líneas más conservadoras, este SUV busca seducir a quienes valoran especialmente la originalidad y una imagen que se aparte de lo habitual.
Interior minimalista y digital
El habitáculo sigue una línea coherente con el diseño exterior. La marca ha buscado crear un entorno moderno, con una disposición de los elementos centrada en la digitalización, una presentación visual deportiva y determinados detalles que pretenden reforzar la personalidad del modelo. El puesto de conducción se articula en torno a un volante multifunción achatado tanto en su parte superior como inferior, que además de aportar un diseño muy atractivo mejora la visibilidad del cuadro de instrumentos.

La digitalización cobra en el Omoda 4 un protagonismo muy destacado, un ecosistema digital que está conformado por una pantalla de 8,8 pulgadas para la instrumentación y otra táctil central de 13,2 en posición vertical desde la que se gestionan las principales funciones del coche. La experiencia digital se completa con un evolucionado control por voz inteligente, a lo que hay que sumar una nueva generación de conectividad a través de la aplicación móvil de la marca.

En términos de habitabilidad, la distancia entre ejes de 2,70 metros constituye una base favorable para aprovechar el espacio interior, en un vehículo que se ha desarrollado para poder ofrecer un elevado nivel de confort y practicidad en un uso diario. En todas las versiones se dispone de un maletero con una capacidad de 400 litros, ampliable hasta más de 1.100 con los respaldos de la segunda fila de asientos abatidos.
Prioridad a la electrificación
El apartado mecánico será uno de los factores determinantes en el posicionamiento comercial del Omoda 4. La estrategia anunciada por la marca contempla una gama electrificada que incluirá una variante híbrida y una versión completamente eléctrica. El punto de partida es el Omoda 4 SHS, con tecnología híbrida autorrecargable (HEV), un sistema de propulsión que combina el funcionamiento de un motor de gasolina de 143 CV con dos electromotores, sumando esta combinación una potencia de 224 CV (165 kW).

El sistema híbrido del Omoda 4 SHS se completa con una batería de tipo NMC de 1,83 kWh de capacidad. La gran ventaja de este sistema de hibridación es que en determinadas condiciones permite poder circular en modo eléctrico, con el ahorro de combustible que esto supone, especialmente en una utilización urbana, permitiendo con ello un consumo combinado de poco más de 5 l/100 km.

El Omoda 4 EV es la opción cero emisiones de este nuevo SUV de origen chino. Un sistema de propulsión eléctrico dotado con un electromotor de 218 CV (160 kW) y 275 Nm de par máximo y con una batería LFP con 67 kWh de capacidad con la que es capaz de ofrecer un rango de uso de 450 km. Admite cargas rápidas en corriente continua de hasta 120 kW, lo que permite recuperar del 30% al 80% de su capacidad en unos 22 minutos.
Dos niveles de acabado
El Omoda 4 debería estar disponible en el mercado español a lo largo del primer semestre de 2027 con dos niveles de acabado: Pure y Premium. La nueva apuesta de la firma asiática, que se desmarca con una buena dotación tecnológica, entre la que se incluyen 18 ADAS de última generación, aún no tiene definidos sus precios, que serán inferiores a los del Omoda 5 y según la marca muy competitivos. Contará con la garantía oficial de 7 años o 150.000 km de todos los modelos de Omoda.